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Fugitivos

“Este asesino mató a mi hija”: la estrategia de una madre hispana para localizar a un exmarine fugitivo

Una mujer hispana que fue detective de la Policía se sumó a las acciones para localizar al presunto asesino de su hija, quien se cree estaría oculto en México o Centroamérica. Ella ha ayudado a generar pistas, ha hablado con personas que han visto al sospechoso y ha compartido los avances de la investigación en las redes sociales.
19 Abr 2021 – 07:56 PM EDT
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El exmarine Raymond Samuel McLeod lleva cinco años huyendo de las autoridades estadounidenses: lo acusan de asesinar a su novia en junio de 2016 cuando ambos estaban de visita en California. Le han seguido el rastro en México y Centroamérica, pero no han logrado encontrarlo.

Detrás de este hombre fornido de 37 años está el servicio de los US Marshals, que hace unos días lo agregó a su lista de los 15 fugitivos más buscados y ofreció una recompensa de 50,000 dólares, la más alta que se ha establecido para un sospechoso que, por primera vez, es colocado en esa categoría.

No son los únicos que siguen los pasos del exinfante de marina en Latinoamérica. La madre de su presunta víctima fue detective de la policía y “ella ha sido fundamental para ayudar a las autoridades para buscar a McLeod”, afirma la Fiscalía del condado de San Diego, California, la cual investiga el caso.

Josephine Funes Wentzel, una hispana que es nieta de inmigrantes españoles, ha generado pistas relevantes que han seguido los alguaciles, creó una página de internet que recibe denuncias sobre el caso, ha tenido comunicación con decenas de personas que han visto al sospechoso y regularmente difunde en las redes sociales los avances de esta persecución internacional.

“Este asesino mató a mi hija”, escribió Funes Wentzel en su página de Facebook el 8 de agosto de 2016, dos meses después del crimen. “Se cree que huyó a Belice... Por favor, ayude a atrapar a este asesino a sangre fría antes de que mate a tu hija o tu amiga”, advertía ella.

A finales de 2018, esta madre informó en la misma red social que un denunciante anónimo había ayudado para que la Policía de Phoenix (Arizona) obtuviera un video en el que se observa a McLeod en Centroamérica. En ese entonces se ofrecía una recompensa de 11,000 dólares y la búsqueda ya se había extendido entre Arizona, México, Belice y Guatemala.

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Posted by Josephine Funes Wentzel on Wednesday, November 14, 2018


“El video muestra a McLeod bailando sugestivamente con una mujer no identificada en un lugar de Guatemala en 2016, lo que habría sido solo unos meses después de que cometió el asesinato”, dijo ella.

Siguiendo pistas en Latinoamérica

Funes Wentzel dijo en una entrevista con Univision Noticias que está "cien por ciento comprometida" a este operativo de captura. "He usado las redes sociales haciendo publicidad. He contactado hostales, moteles y lugares así. Supe que él estuvo en Mazatlán (en el estado mexicano de Sinaloa) y luego fue a Belice. Cuando eso pasó comencé a contactar a personas, sitios de internet y páginas de Facebook. Comencé a publicar su fotografía y la información sobre la recompensa y recibí varias respuestas”, detalló.

Fue ella quien examinó segundo por segundo el video que alguien grabó en el hostal ‘Almost Famoust’ en Livingston, Guatemala, durante la Navidad de 2016. Afirma que el hombre de playera azul que baila con una mujer es McLeod. “Era él, sus tatuajes, todo. Era él”, insiste Funes Wentzel, quien de inmediato compartió la grabación con las autoridades.

Pero descubrió el video hasta octubre de 2017, cuando el fugitivo ya no estaba en ese lugar.


A lo largo de los años, denunciantes anónimos le han ido compartiendo la estela de actos violentos que ha dejado este individuo en Latinoamérica: supuestamente golpeó a la hija de una mujer con la que estaba saliendo, habría amenazado con un cuchillo a dos hombres en la frontera de Guatemala y alegan que casi mata a golpes a un perro.

“Es el tipo de animal que es este hombre. Es un hombre malo. No puedo hacer que mi hija vuelva, pero puedo evitar que mujeres sean asesinadas en México o en Centroamérica”, dice ella. "Él se presenta como un hombre muy agradable, muy respetuoso, como un exmarine de Estados Unidos, pero es una serpiente, un mentiroso, un abusador, un sociópata narcicista que no se detiene por nada", advierte.

Teme que alguna organización criminal lo haya reclutado por su perfil violento y su entrenamiento militar. Fue visto por última vez en Livingston, Guatemala, pero hay fuertes rumores de que volvió a México.

Su investigación descubrió que la familia de McLeod le habría ayudado para que escapara de San Diego, alquilando un auto y recibiendo un depósito de 10,000 dólares. Ella cree que le siguen enviando dinero.

Funes Wentzel, quien vive en el estado de Washington, ha generado estas pistas usando los conocimientos que adquirió siendo oficial y detective del Departamento de Policía de Guam, del cual salió en 1985. Ahora está jubilada y dedicada de lleno a la investigación para capturar a McLeod.

Es “una amenaza significativa”

La acusación indica que el exmarine y su novia Krystal Mitchell, de 30 años, fueron a San Diego para visitar a unos amigos en junio de 2016. Allí ocurrió un incidente violento cuyos detalles no han sido revelados por las autoridades, más allá de que encontraron “signos de lucha en la escena del crimen”. Funes Wentzel dice que su hija fue golpeada salvajemente y extrangulada.

Las autoridades que respondieron a una llamada de auxilio al 911 encontraron a Krystal con dificultades para respirar en un apartamento en la cuadra 7600 de Mission Gorge Road. La joven murió antes de que los paramédicos pudieran transportarla a un hospital.

Desde ese momento comenzó la búsqueda de McLeod, quien fue visto con ella antes de que ocurriera el crimen. La Policía cree que huyó a México y después a Centroamérica.


La pareja se conoció unas semanas antes en el complejo de apartamentos en Phoenix, Arizona, que administraba Krystal. McLeod llegó a ese lugar tras pagar una fianza de 50,000 dólares en un caso separado de intento de homicidio en California.

"Este hombre no tenía la intención de tener una relación. Enfrentaba una condena de entre 25 años de cárcel y cadena perpetua. Su única intención era matar a mi hija", dijo Funes Wentzel.

La madre de Krystal también realizó un intenso cabildeo en Washington DC, hasta lograr que el caso tuviera más atención y se elevara la fianza de 5,000 dólares a $50,000.

Donald Washington, director de los US Marshals, indicó que este exmilitar fugitivo “representa una amenaza significativa para el público y debe ser llevado ante la justicia”.

Raymond Samuel McLeod ha sido descrito como un hombre blanco, de 5.11 pies de altura (1.80 metros), cabello castaño, ojos color avellana, frente pronunciada y tatuajes en ambos brazos. En el momento en que huyó pesaba 245 libras (111 kilos) y tenía un físico musculoso.

Pero los alguaciles temen que para cambiar su apariencia subió de peso, dejó que su barba creciera y usa su apodo ‘RJ’ y los nombres falsos ‘Matt’ o ‘Mateo’.

También advierten que “puede tener acceso a armas” y las sabe usar bien porque fue militar.

La madre de Krystal dice que el arresto de este hombre le dará tranquilidad a sus nietos huérfanos, de 10 y 11 años, quienes viven con ella. "Ellos necesitan paz, saber que todo esto se hizo por su madre", subraya.

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