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Tráfico de Personas

Les ofrecían un pago de $6,000 por trabajar como modelos, pero eran forzadas a actuar en películas porno

Cuando las víctimas se presentaban al set de filmación fueron obligadas a realizar actos sexuales frente a una cámara. Las amenazaban con demandas, no dejarlas regresar a sus casas o no pagarles. También las engañaron diciéndoles que las películas no serían publicadas en la internet.
11 Oct 2019 – 10:31 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.- Agentes federales arrestaron este semana en el sur de California al dueño de dos populares sitios de internet para adultos y a un actor porno, quienes han sido acusados de tráfico sexual. La Fiscalía alega que obligaron a varias mujeres a participar en filmes eróticos que difundieron en la web, aunque originalmente les ofrecieron empleos temporales como modelos.

El actor de cine erótico Ruben Andre García, de 31 años y residente de San Diego, fue arrestado el miércoles; y su cómplice Matthew Isaac Wolfe, de 37 años y copropietario de las páginas GirlsDoPorn y GirlsDoToys, quedó bajo custodia federal el martes. Las autoridades siguen buscando al socio de Wolfe, Michael James Pratt, de 36 años.

Enfrentan cargos de tráfico sexual a través de la fuerza, el fraude y la coerción, y de conspiración. Estos delitos conllevan una condena mínima de 15 años en una prisión federal y una máxima de cadena perpetua. También podrían imponerles una multa de hasta 500,000 dólares.

De acuerdo con la acusación, ellos usaron falsas promesas para atraer a sus víctimas, quienes respondieron a ofertas para trabajar como modelos por una paga de hasta 6,000 dólares, incluyendo su viaje en avión a San Diego, sede de la empresa. Sin embargo, se trataba de un engaño.

“Finalmente, a las mujeres se les dijo que el trabajo era para actuar en películas para adultos”, menciona el Departamento de Justicia (DOJ).

Para convencerlas, les prometieron que ellas podían permanecer en el anonimato y que los videos no serían publicados en internet, sino que los venderían en formato DVD fuera de Estados Unidos o que solo eran para coleccionistas privados. Pero se enteraron que les habían mentido cuando ellas mismas, familiares y amigos vieron los filmes eróticos en la internet.

Otros métodos que usaron para que grabaran los actos sexuales fueron: presionarlas a firmar documentos sin que ellas los revisaran y luego las amenazaron con demandarlas si no aparecían en las películas. En otras ocasiones les impidieron salir de los sets hasta que rodaran las escenas o les advirtieron que no les pagarían.

“Como resultado, algunas víctimas fueron hostigadas, ridiculizadas y alejadas de sus familias; y algunas fueron agredidas sexualmente y en al menos un caso una mujer fue violada”, menciona el DOJ.

Al menos cinco mujeres de distintas partes del país, dos de las cuales tenían 18 y 20 años, cayeron en esta trampa. Las ofertas de trabajo para “modelos” se colocaban en sitios de clasificados en la internet ofreciendo entre 1,500 y 6,000 dólares por un solo día de filmación o de sesión fotográfica.

La acusación presentada este jueves en una corte federal de San Diego también menciona a la asistente administrativa de la empresa, Valorie Moser, de 37 años.


Así engañaron a una joven de 18 años

Esta investigación responde a varias demandas interpuestas en 2016 en la Corte Superior de San Diego contra Pratt, Wolfe y García. Como parte de la querella, Moser y otras dos mujeres confesaron que se encargaban de reclutar a varias víctimas por un pago de entre 50 y 200 dólares, cifra que se basaba en el “atractivo y edad” de las mujeres que ellas convencían.

Las tres les mentían a las agraviadas diciéndoles que ellas ya habían aparecido en filmes para adultos y que nadie se había enterado de eso porque no los pusieron en internet.

Los sitios web acusados han ganado más de 17 millones de dólares, según registros financieros.

García, cuyo trabajo era producir y participar en escenas eróticas con las víctimas, generalmente les ofrecía alcohol o marihuana en el cuarto de hotel donde grababan. Luego les pedía que firmaran un contrato sin que leyeran los detalles, el mismo que usaban para amenazarlas con tomar acción legal en su contra. Ellas regresaban a sus casas al día siguiente.

“Las mujeres denunciaron que García las atacó antes y después de grabar”, señala un reporte elaborado por Lana K. Sabata, agente especial del Buró Federal de Investigaciones (FBI).

Una de las afectadas tenía 18 años y estudiaba en la universidad cuando respondió en octubre de 2013 a una oferta laboral que vio en Craigslist buscando “modelos” con algo de experiencia. Al llamar le prometieron entre 1,500 y 2,000 dólares por una sesión fotográfica.

Luego le dijeron que el trabajo era grabar cinco escenas sexuales de unos cinco minutos cada una. Le dijeron que únicamente distribuirían la película en formato DVD en otros países. La joven aceptó, dice la acusación, porque necesitaba dinero para sus estudios.

Cuando llegó a un hotel en San Diego se sintió atrapada entre cajas y equipo que colocaron en la puerta, y hombres corpulentos. Esta mujer relató que las escenas con García fueron dolorosas y que este no se detuvo cuando ella se lo pidió. Tuvo que hacer otros actos sexuales que no habían acordado, bajo la amenaza de que no la llevarían al aeropuerto. También le dieron alcohol, pese a su corta edad.

En enero de 2014, tres meses después de la grabación, la joven se enteró que el filme estaba en la internet. Dejó su escuela por el acoso constante que sufrió y trató de contactar a la productora para pedirles que retiraran el filme, pero jamás le respondieron.

Para agosto de 2017, cuando su nombre se mencionaba en una de varias demandas sometidas en el tribunal de San Diego, García le envió por Messenger fotografías de las escenas sexuales que grabaron juntos. “Te extraño, bebé”, le escribió el acusado, algo que el FBI considera un acto de intimidación.

Agentes del FBI realizaron la noche del miércoles una orden de cateo en una oficina en Spreckels Theatre Building, ubicado en 121 W. Broadway, en la ciudad de San Diego. Los fiscales señalan que los acusados usaron ese lugar para operar el sitio electrónico GirlsDoPorn.

La oficina del FBI en San Diego cree que hay más víctimas y les pide que denuncien a estos sospechosos al teléfono (858) 320-1800.

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