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Solo un puñado de ciudades estadounidenses están logrando crecimiento económico para todos

Muchas localidades han crecido, pero esto no necesariamente se traduce en mejoría económica para todas las clases y razas. ¿Cómo lo logran los que sí se están desarrollando de manera generalizada?
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15 Jun 2017 – 12:06 PM EDT

Estados Unidos puede ser un país próspero, pero no es inclusivo. Por un lado, la nación y sus ciudades y áreas metropolitanas todavía se están recuperando del trauma económico de la gran recesión: la producción económica ha aumentado y el desempleo ha disminuido. Pero, por otro lado, los beneficios de la recuperación económica están desproporcionadamente concentrados en un número relativamente pequeño de grupos y lugares privilegiados. La prosperidad inclusiva ha demostrado ser angustiosamente esquiva: amplias zonas de ciudades y áreas metropolitanas y grandes grupos de personas se han perdido el repunte económico.

La edición más reciente del informe Metro Monitor de 2017 del Programa de Política Metropolitana de la Institución Brookings (y un blog basado en esto ) documenta esta preocupante tendencia al monitorear el crecimiento económico, la prosperidad y la inclusión en las 100 mayores áreas metropolitanas de Estados Unidos posterior a la recesión, el período de recuperación de 2010 a 2015.

Hay buenas noticias: el desempleo ha disminuido en todo el país, y en cada una de las 100 áreas metropolitanas han aumentado los empleos y la producción. No es de sorprenderse que el mayor crecimiento se haya concentrado en las áreas metropolitanas que son polos del conocimiento y la tecnología como San José (Silicon Valley), San Francisco, Austin, Seattle, Raleigh, Denver, Provo y Nashville. Las áreas metropolitanas del Cinturón del Sol como Houston, Dallas, San Antonio y Orlando también mostraron crecimiento, mientras que las áreas metropolitanas del Cinturón del Óxido continuaron rezagándose. La producción económica de San José creció en un impresionante 36% durante este período. Mientras tanto, la de Houston creció en un 28%, lo que refleja el aumento de los dos pilares de lo que he denominado la economía del conocimiento y la energía de Estados Unidos, aunque el pilar de la energía ha caído considerablemente desde entonces.

Pero los salarios promedio aumentaron en un poco más de la mitad (53) de las 100 mayores áreas metropolitanas y tan sólo 45 áreas metropolitanas tuvieron aumentos en el indicador general de la prosperidad económica de Brookings, el que considera productividad, salario promedio y niveles de vida. Curiosamente, Pittsburgh y Toledo clasificaron entre las 10 primeras: la ciudad de acero disfrutó de un crecimiento del empleo mayor de lo previsto en la construcción, los sistemas informáticos y la asistencia sanitaria, mientras que Toledo triplicó con creces su crecimiento previsto del empleo en el sector de fabricación de vehículos de motor y piezas. Estas ciudades se sitúan entre otros polos del conocimiento como San José, San Francisco, Madison y Nashville, así como centros de energía como Houston, Tulsa, Oklahoma City y San Antonio. Los polos de la tecnología registraron el mayor crecimiento salarial global.

Lo más lamentable es cuán pocas áreas metropolitanas han registrado alguna mejora en la prosperidad inclusiva de diferentes razas y clases (basada en el logro educativo), la cual el informe mide como cambio en el salario promedio, cambio en la tasa de empleo, y el cambio en la tasa de pobreza relativa.


Las grandes áreas metropolitanas de Estados Unidos que experimentaron crecimiento económico de 2010 a 2015
La institución Brookings analiza cuatro factores en esta investigación: el crecimiento, la prosperidad, la inclusión global y la inclusión racial. Sólo 30 de las 100 mayores áreas metropolitanas experimentaron aumentos en el crecimiento y la prosperidad de 2010 a 2015 y aún menos experimentaron aumentos en la inclusión racial y general.
Ciudades con crecimiento y prosperidad solamenteCiudades con inclusión globalCiudades con inclusión racialCiudades que lograron ambas
Birmingham, ALColumbus, OHDes Moines, IAAlbany, NY
Boston, MA-NHDayton, OHHouston, TXAustin, TX
Charlotte, NC-SCOklahoma City, OKMilwaukee, WICharleston, SC
Cincinnati, OH-KY-INOmaha, NE-IASan Francisco, CADenver, CO
Cleveland, OHSan Antonio, TX
Dallas, TXTulsa, OK
Detroit, MIWorcester, MA-CT
Harrisburg, PA
Knoxville, TN
Louisville, KY-IN
McAllen, TX
Minneapolis, MN-WI
Nashville, TN
Philadelphia, PA-NJ-DE-MD
Saint Louis, MO-IL
FUENTE: Metro Monitor de la Institución Brookings | UNIVISION

Menos de un 15% (14 de las 100 mayores áreas metropolitanas) superaron el promedio de sus semejantes en las puntuaciones compuestas para el crecimiento, la prosperidad y la inclusión, principalmente polos del conocimiento y centros de energía, aunque también Detroit entró en este grupo. Sólo 11 de las 100 áreas metropolitanas más grandes de Estados Unidos tuvieron aumentos en 9 indicadores básicos de Brookings de crecimiento económico, prosperidad e inclusión.

Ocho áreas metropolitanas registraron aumentos en la prosperidad económica inclusiva tanto para la gente blanca como para la gente de color, y sólo cuatro áreas metropolitanas — Austin, Denver, Charleston y Albanyexperimentaron prosperidad inclusiva en su sentido más puro, que se extiende a todas las razas y clases. Esas áreas metropolitanas registraron una disminución de la brecha salarial entre personas blancas y personas de color. Aunque Albany se ubicó en una posición inferior en términos de productividad y crecimiento económico, se las arregló para hacer mejoras en la integración racial, al aumentar el ingreso promedio y el empleo para ambos grupos.

Además de esas cuatro áreas metropolitanas, otras 7 de las 100 mayores áreas metropolitanas — Columbus, Dayton, Oklahoma City, Omaha, San Antonio, Tulsa, y Worcester— mejoraron sus tasas de empleo, sus ingresos promedio y la tasa de pobreza relativa, pero esos aumentos correspondieron principalmente a las familias blancas y no a las de personas de color. Los ingresos promedio de la gente blanca aumentaron en esos lugares, mientras que los ingresos promedio de las personas de color no presentaron variación. Cuatro áreas metropolitanas — San Francisco, Houston, Des Moines y Milwaukee— registraron mejoras en disparidad racial, aumento del ingreso promedio y las tasas de empleo para todos. Pero estas áreas metropolitanas también experimentaron un aumento en sus tasas de pobreza relativa asociada a los ingresos globales, donde la proporción de personas cuyo ingreso está por debajo de la línea de pobreza aumentó.

Estas conclusiones son consistentes con otras investigaciones realizadas por el Grupo de Innovación Económica que revelaron que sólo 9 de las 100 mayores ciudades de Estados Unidos tenían niveles altos de prosperidad junto con bajos niveles de desigualdad espacial, en su mayoría en lugares más pequeños de crecimiento rápido como Scottsdale, Arizona, y Plano, Texas, o una ciudad universitaria como Madison, Wisconsin, las cuales, para empezar, ya son ricas y homogéneas. Los polos tecnológicos como San Francisco y San José tienen altos niveles de prosperidad y desigualdad, mientras que las ciudades superestrella como Nueva York, Los Ángeles, Washington DC y Boston tienen una elevada desigualdad, pero niveles de prosperidad más modestos, considerando su tamaño.

Aunque la verdadera prosperidad inclusiva es escasa en todas las áreas metropolitanas de Estados Unidos, hay dos características de las áreas metropolitanas que parecen ayudar a definirla, según el análisis de la Institución Brookings. Por un lado , la prosperidad es más probable en las crecientes economías innovadoras con alta productividad basadas en el conocimiento, la tecnología o la fabricación avanzada. Pero, por otro lado, se debe también a la creación de un sólido estrato medio de empleos y a evitar de la bifurcación económica que es parte integral de la nueva crisis urbana que enfrentan muchas otras áreas metropolitanas. Albany, por ejemplo, tuvo un enorme crecimiento del empleo en la fabricación electrónica y de semiconductores (un 480% de aumento), junto con empleos en universidades y escuelas, y empleos de servicio en los sectores del cuidado personal, la construcción, y las tiendas de víveres.

En general, este robusto estrato medio parece provenir de tres fuentes: más empleos mejor remunerados y semicalificados en los denominados sectores de bienes comercializables avanzados, más empleos semicalificados y mejor remunerados en sectores de 'bienes no comercializables' como la construcción y la logística, y empleos locales de servicio de baja cualificación mejor remunerados en sectores como el comercio minorista y la hostelería.

Es posible que exista un camino más fácil hacia la prosperidad inclusiva, pero sólo si podemos reconstruir el centro de nuestra economía.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.


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