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CityLab Vida Urbana

Sí, los estadounidenses realmente siguen comprando libros

A pesar de lo que dicen muchos, el papel sigue vivo.
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12 Sep 2016 – 11:54 AM EDT

Las casas editoriales y las librerías se esfuerzan mucho por convencer a los detractores del libro impreso de que éste no ha pasado de moda. Sin embargo, la imaginación popular sigue despidiendo a los libros como si se encontraran en un lecho de muerte. Eso o citan la supuesta desaparición de libros como parte de una crítica social en que los jóvenes tienen la culpa por no poder concentrarse durante mayores períodos de tiempo del que se toma para ver una imagen en Snapchat.

Sin embargo, bien vale la pena considerar este nuevo reporte del Centro Investigativo Pew como el testimonio escrito de un médico sobre la buena salud de su paciente.

En marzo y abril de 2016, los investigadores llevaron a cabo una encuesta telefónica de una muestra nacionalmente representativa de 1,520 estadounidenses. Casi tres cuartos de los encuestados habían leído por lo menos un libro desde el año anterior y un 65% de ellos optó por leer libros impresos.

Aunque el número de lectores de libros electrónicos aumentó un poco entre 2011 y 2014, se mantenido fijo desde entonces y sólo un 6% de los encuestados dijeron que leían exclusivamente en este formato. Por contraste, un 38% de los encuestados eran acérrimos lectores de libros impresos.


En promedio los estadounidenses leen unos 12 libros cada año, pero los patrones de lecturas se descomponen a lo largo de categorías demográficas. Los lectores más voraces tienden a ser mujeres, los que tienen licenciaturas universitarias y personas que ganan 75,000 dólares al año o más. Tal como ha reportado CityLab anteriormente, a menudo los vecindarios de bajos ingresos se encuentran cortos de libros. Sin embargo, varias intervenciones al respecto –desde máquinas expendedoras de libros a bibliotecas al aire libre– están tratando de salvar la distancia que existe debido a la brecha en acceso.

La encuesta de Pew encontró que los jóvenes de entre 18 y 29 años de edad tenían probabilidades particularmente altas de ser ratones de bibliotecas: un 80% de ellos se había leído un libro durante el último año, comparado con un 67% de personas de tercera edad. Y estos millennials no están acudiendo necesariamente a los lectores de libros electrónicos: un 72% leen libros impresos, disfrutando de su encanto único.

Según el reporte, son los tablets y smartphones que le están pisando los talones a los libros impresos. Durante los últimos cinco años se ha duplicado el porcentaje de estadounidenses entrecerrando los ojos para tratar de leer un libro en teléfonos celulares. Y la cantidad de estadounidenses que leen libros en tablets ha cuadruplicado, aumentando desde un 4% a un 15%. Por lo tanto, si acaso algún día los libros se encuentran en el borde de la extinción, a lo mejor sea el tablet o el teléfono móvil lo les dará el tiro de gracia.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

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