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Fuerzas de seguridad de Río omiten procedimientos para reducir las largas colas

Saltarse las medidas necesarias para un evento como este pone en serio riesgo a miles de asistentes.
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13 Ago 2016 – 2:47 PM EDT

Algunos de los pocos afortunados espectadores en los Juegos Olímpicos de Río 2016 no logran ver los juegos en lo absoluto. Desde la perspectiva de un aficionado, eso es una crisis. Pero las cosas podrían ser peores y, de hecho, aún pueden ponerse peores, dado el rumbo actual del proceso de toma de decisiones por parte de las autoridades de Río.

Desde el principio, enormes colas recibieron a los asistentes a Río 2016. Algunas colas eran tan largas que las personas formadas en ellas se perdían el evento por completo. Los atletas olímpicos que compiten en algunas rondas iniciales de voleibol de playa y baloncesto jugaron en instalaciones prácticamente vacías, gracias a los procedimientos de seguridad que demoraban a los aficionados más tiempo que lo que duraba el evento.

Éstas no son colas que alguien quisiera tener que hacer, ni siquiera para presenciar brevemente la gloria olímpica.




En respuesta, las autoridades brasileñas parecen estar relajando los requisitos de seguridad. The Wall Street Journal informó que el personal de seguridad está omitiendo revisiones críticas, a saber, revisiones con rayos X, con el propósito de aliviar la congestión y hacer avanzar las colas. Si bien es cierto que la decisión tranquilizará a los aficionados frustrados, las normas laxas también ponen en riesgo todo el procedimiento.

Esto no es bueno para los Juegos Olímpicos de Río. Incluso en sus momentos más estrictos, se podría decir que la seguridad brasileña nunca estuvo a la altura de los requerimientos de una sede de Juegos Olímpicos. El gobierno se vio obligado a llamar a agentes de policía retirados para ayudar en los procedimientos de detección de armas en los eventos, medidas que el gobierno no tomó hasta la semana pasada. Según el Journal, el gobierno estaba intentando desesperadamente reemplazar a los contratistas de seguridad con Artel Recursos Humanos, una compañía sin experiencia en el manejo de megaeventos.

Todo parece indicar que la amenaza en Río es muy real: la Policía Federal brasileña ha arrestado a 12 sospechosos que se hacen llamar los "Defensores de la Sharia" desde finales de julio. Aunque se informa que estos sospechosos son potenciales terroristas poco sofisticados, algunos de los gravísimos ataques recientes en el mundo han sido realizados por militantes que carecen de legítimo entrenamiento terrorista, incluyendo los ataques en Orlando y Niza. Y los ataques terroristas de Munich en 1972 y Atlanta en 1996 son un oscuro recuerdo de lo que puede pasar en Juegos.

Las fallas de seguridad es otra de las razones por las que el Comité Olímpico Internacional no tenía por qué seguir adelante con los Juegos Olímpicos de Río 2016. Incluso si los procedimientos inadecuados provocan colas que duran más que los eventos, las autoridades de Río no deben prescindir de las más importantes precauciones a su disposición. Es mejor celebrar los Juegos de la Calamidad que sufrir una crisis internacional.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.


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