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Cómo poner máquinas lavadoras de ropa en una escuela puede mejorar el rendimiento escolar

Este programa en St. Louis permitió mejorar notoriamente la asistencia de los alumnos de escasos recursos.
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26 Ago 2016 – 12:55 PM EDT

La doctora Melody Gunn, exdirectora de la Escuela Primaria Gibson en St. Louis, no entendía por qué la asistencia escolar reportaba índices tan bajos. Entonces, a todos sus alumnos se les facilitó almuerzos gratis o a bajo precio, así como transporte desde y hacia la escuela.

Cierto día, conversando con los padres, Gunn se percató de que todos los alumnos no accedían fácilmente a las lavadoras. Y, en el caso de que sí lo hicieran a las máquinas de lavar, no podían costearse el detergente, o bien la electricidad en sus hogares había sido cortada. Para estas familias, lavar fue algo tenía que esperar frente a otras necesidades más acuciantes como la comida y la renta.

Poco a poco se dio cuenta de que, cuando los estudiantes no tenían ropa limpia, solían quedarse en casa por no pasar vergüenza. Logan, un estudiante de octavo grado, habló de lo difícil que es para los demás entender su problema: “Creo que la gente no habla acerca de no tener ropa limpia porque es un tema que puede hacerte llorar, o salir corriendo, qué sé yo. Es algo muy desagradable”.

En busca de soluciones, Gunn se puso en contacto con la empresa Whirlpool, y esta donó una lavadora y una secadora a su escuela. Entonces la directora invitó a estudiantes que se habían ausentado ya por más de 10 días, a traer sus ropas para lavarlas. Más adelante, y como parte de un nuevo programa, Whirlpool entregó equipos a 16 escuelas más, ubicadas en distritos de St. Louis y Fairfield, California.

“En un mes ya vimos el impacto”, dijo Gunn a CityLab. De hecho, los resultados más a largo plazo del programa han sido muy notables. El primer año se verificó un incremento de la asistencia por encima de un 90%, al tiempo que la asistencia de aquellos más necesitados del servicio creció, como promedio, casi dos semanas más de asistencia. Profesores encuestados informaron que un 95% de los participantes mostraron mayor motivación en clases y estuvieron más dispuestos a vincularse con actividades extracurriculares. Los resultados demuestran que el ausentismo no es consecuencia de falta de inteligencia o motivación en los estudiantes, sino que se debe a causas de índole económica, como que los alumnos provengan de familias con bajos ingresos.

En un contexto en que Estados Unidos se enfrenta a profundos problemas, como son la desigualdad y el racismo, el tema de la ropa limpia puede parecer algo insignificante. Gunn sostiene que, en tanto educadora pública, simplemente busca servir a los intereses y necesidades de las familias con hijos en su escuela, y de paso ayudar a crear un modelo que otras comunidades pudieran imitar. “Lo que me rodea es lo que puedo controlar”, explica. “Esta es nuestra responsabilidad. Es una urgencia. No un deseo”.

La empresa Whirlpool, por su parte, asegura que el programa será ampliado el próximo año, hasta comprender al menos otras 20 escuelas, incluyendo una en Baltimore y otra en Nashville. El hecho cierto es que más de 300 centros educativos han expresado su interés en el programa.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

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