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CityLab Transporte

¿Puede este increíble proyecto hacer de Miami una ciudad más segura para los ciclistas?

La iniciativa Plan Z renovaría la carretera Rickenbacker, creando una curvilínea y elevada pista exclusiva para bicicletas, al modo de la famosa ‘Serpiente de Copenhague’.
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10 Mar 2017 – 04:47 PM EST

La carretera Rickenbacker simboliza mucho de lo que Miami es para los aficionados a las bicicletas. Los fines de semana, decenas de deportistas aprovechan el buen clima para pedalear con una idílica vista a los rascacielos de la ciudad, las islas de la bahía y los botes navegando en el océano Atlántico. Pero, por otra parte, esta vía ha visto morir a al menos tres ciclistas desde 2010.

Este mismo lugar, en todo caso, podría convertirse en un símbolo de seguridad y un ícono para Miami. Porque un grupo de personas está proponiendo un vistoso rediseño de la carretera, el que incluiría una pista para bicicletas elevada y separada de los autos. Plan Z, encabezado por el arquitecto Bernard Zyscovich, avanzaría desde Miami hasta Key Biscayne serpenteando por los aires, de modo similar a la icónica ‘Serpiente de Copenhague’.

El video presentado por Zyscovich el pasado jueves deja con la boca abierta y con muchas ganas de pedalear por las alturas:

Al menos hasta ahora, Miami no se ha caracterizado por ser una ciudad amigable con los ciclistas y, por eso, este ambicioso proyecto sorprende. Ha sido calificada como la cuarta localidad más peligrosa del país para los pocos que se atreven a usar este transporte. Solo entre 2010 y 2014, 47 personas fallecieron utilizando este medio de transporte aquí. Florida, en tanto, es el estado con más muertes de ciclistas per cápita en EEUU ( para los peatones la situación igualmente mala).

Pero Zyscovich busca que Plan Z sea un hito que impulse un cambio en la ciudad. “Creo que aquí estamos presentando un concepto suficientemente grande como para construir una red”, dijo el arquitecto a CityLab. “Si podemos implementar Plan Z, The Underline y el Ludlam Trail [otros senderos proyectados en Miami], tendremos miles de usuarios y que ellos mismos generarán abogacía para demandar más infraestructura ciclística”.

¿Puede un megaproyecto cambiar la mentalidad de una ciudad que lleva décadas priorizando el uso del automóvil? El experto en movilidad Mikael Colville-Andersen estuvo en Miami para el lanzamiento de Plan Z y aprovechó de plantear que esta ciudad puede, como está sucediendo en otras localidades de Estados Unidos, mejorar muchísimo su relación con la bicicleta. Sin embargo, este cambio no necesariamente pasa por algo tan grande y de uso recreacional como Plan Z.


“Creo que esta iniciativa es icónica y visionaria si la logran construir, pero no es realmente pensada para el transporte”, dijo Colville-Andersen a CityLab. “Pero quizás esto es lo que se necesita, lo que necesita Miami, una locura como esta para motivar a que la ciudad haga más”.

En concreto, la consultora fundada por Colville-Andersen – Copenhagenize Design Company– ya participó en el diseño de una vía recreacional como esta. Alrededor del aeropuerto de Bangkok, construyeron una pista de 23.5 kilómetros. “Mi esperanza con ese proyecto era inspirar a la ciudad a hacer más por el ciclismo. No pasó, pero quizás pase aquí”, dijo Colville-Andersen, quien se encuentra asesorando a Detroit y Long Beach en cómo hacer que más personas usen la bicicleta. “En mi compañía hemos analizado 70 años de historia, buscando ejemplos donde el ciclismo recreacional y deportivo inspiraron al 99% de las personas a usar la bicicleta para ir al trabajo, pero no hay nada así. Son peras y manzanas”.

Hay que precisar, en todo caso, que Plan Z no es solo un proyecto de pistas para bicicletas, aunque eso sea lo más llamativo de la iniciativa. Como explica Zyscovich, la carretera Rickenbacker necesita con urgencia renovaciones estructurales, incluyendo elevarla para que sea capaz de hacer frente al cambio climático. “Aquí lo que proponemos es la preparación para el aumento del nivel del mar, el reemplazo del puente, un nuevo parque de 20 acres”, dice el arquitecto. “El aspecto ciclístico es solo una parte de un proyecto más grande, pero la seguridad de los ciclistas es la base para empezar a pensar en este”.


Meg Daly, fundadora del proyecto The Underline –una gran iniciativa ciudadana que creará senderos para peatones y ciclistas bajo las vías elevadas del metro de Miami– también cree que la idea de evitar accidentes puede terminar convenciendo a políticos y a la opinión pública. “Creo que, simplemente, si no tenemos infraestructura segura, nunca convenceremos a la gente de andar en bicicleta”, dice Daly. “En nuestro proyecto tenemos un reporte completo con el gran impacto económico que haremos, pero cuando lo presentas a un político, ellos te dicen ‘tenemos que enfocarnos en la seguridad’”.

Miami obviamente puede mucho hacer muchísimo más que construir grandes proyectos para mejorar en estos términos. El problema es que se trata de medidas que no dejarán contentos a sus conductores. Hacer mejores y más ciclovías (su cobertura ha sido calificada como “ patética”), disminuir la velocidad de los vehículos motorizados y limitar los lugares donde se puede doblar a la derecha con luz roja son algunas medidas que se pueden hacer de manera rápida. Pero para eso hay que contar con el favor de los políticos locales. Y quizás, a ellos, una suntuosa ‘serpiente’ les sea más atractiva.


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