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Esta ciclista demostrará las ventajas de combinar tren y bicicleta en EEUU

El viaje de 38 días de Elena Studier resaltará la importancia del transporte integrado multimodal.
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26 May 2016 – 12:51 PM EDT

INWOOD, N.Y., 9:30 a.m. — En la esquina de las calles Broadway y Dyckman, en la punta norte de Manhattan, Elene Studier está realizando algunos chequeos finales de su bicicleta. Revisa para asegurar que haya aire en las llantas y que estén funcionando los frenos. Su mochila verde de la marca Osprey es enorme y sólo lleva las necesidades básicas. Durante los próximos 38 días estará viajando por el país usando sólo una bicicleta (la suya se llama Stevie) y Amtrak, haciendo 18 paradas en varias ciudades por el camino.

El viaje de 10 millas por el Manhattan Waterfront Greenway desde Inwood a Penn Station es el primer tramo de su viaje. La estoy acompañando en la primera parte de viaje, junto con representantes de Amtrak y el East Coast Greenway Alliance (Alianza de la Vía Verde de la Costa Este), una organización dedicada a conectar las ciudades grandes a lo largo de la Costa Este de Estados Unidos. En una mañana serena de fin de semana partimos en bicicleta desde las calles tranquilas de Inwood y luego llegamos al borde del río Hudson. El aire es un poco frío, con un olor salado; a nuestra derecha y al otro lado del río están unos sosegados acantilados arbolados. A la izquierda está la vía de tren de la línea Metro-North Hudson.

Resulta difícil creer que este pedazo bucólico forma parte del atestado Manhattan y que después de media hora de viaje estaremos en el medio de Midtown, navegando nuestras bicicletas por una muchedumbre de turistas para llegar al vestíbulo de Amtrak en Penn Station. Pero integrar estas experiencias diversas de tránsito es el propósito del viaje de Studier.

Como becaria en la Asociación Nacional de Pasajeros de Tren o NARP —cuyo objetivo es aumentar la interconectividad y la cantidad de pasajeros en trenes estadounidenses— Studier concibió este viaje para demostrar la posibilidad de atravesar el país sin usar un auto. A lo largo de su proyecto Summer by Rai l (El verano por tren) —el cual comenzó oficialmente el 15 de marzo y concluirá el 20 de junio en el Union Station de Washington, D.C.— Studier viajará entre ciudades ubicadas en el borde exterior del país. Hablará con los desarrolladores locales de tránsito, los grupos de activistas y los pasajeros de Amtrak para documentar la necesidad de transporte público integrado y accesible en lugares tan pequeños como Bloomington-Normal y en lugares tan grandes con el área de la bahía en San Francisco.

“Es un estilo de vida que está atrayendo a cada vez más personas”, dice Studier. “Se está volviendo más importante que la gente sienta que pueda sobrevivir en el mundo moderno sin necesariamente tener un auto y en lugar de eso [al] depender en el transporte público (y en el transporte general) que sean muy integrados y que logren cumplir con una variedad de necesidades”, agrega.

La expansión del servicio del transporte de bicicletas en trenes que Amtrak realizó el año pasado ha ayudado a la accesibilidad de viajar por tren. Inaugurado en 2013, esta alternativa increíblemente conveniente a la política de facturar bicicletas ahora se ofrece en 10 líneas en el país. En septiembre 2015 la línea Capitol Limited fue la primera de servicio de viajes nocturnos en ofrecerlo. En una entrevista con el periódico Chicago Tribune, Melody Geraci —directora ejecutiva adjunta en la Alianza Activa del Transporte— dijo que, como resultado del servicio, “más personas están interesadas en hacer conexiones intermodales sin tener que preocuparse sobre conducir y estacionar un auto”.

Según dice Studier, son esas millas adicionales entre una parada de Amtrak y el sistema de transporte público de una ciudad las que arruinan la conveniencia de viajes por tren entre múltiples ciudades. Sin duda ayuda la incorporación de una bicicleta como tejido conectivo. “En el discurso público hay una tendencia de ver a los viajes en tren como algo nostálgico”, dice Studier. “Yo quería demonstrar que es un sistema muy actual y necesitado”.

Y, sin embargo, hay espacio para mejoras. En su sitio web, la NARP dice que “cree que en el mejor de los casos, el actual sistema de Amtrak es esquelético”. Su meta es incrementar la cantidad de millas de líneas de tren de 22,000 a 45,000 —más o menos a la par con el tamaño del sistema actual de carreteras interestatales— y para 2025 lograr que un 80% de la población se encuentre dentro de 25 millas de una estación de tren. En un reporte reciente la NARP calculó que en todos los EE.UU. hay proyectos menguantes para mejorar sistemas de trenes con un valor de 209 mil millones de dólares. Aparte de mejorar la movilidad para poblaciones que no reciben los servicios adecuados (hay partes rurales de Wyoming y Dakota del Sur que son totalmente inaccesibles mediante trenes), terminar estos proyectos avivar la economía un poco, ya que la NARP calcula que se crean 20,000 empleos por cada mil millón que se gasta en proyectos de tren.

El viaje de Studier le dejará ver en carne propia cómo estas cifras abstractas se vuelven realidad a escala local. En Minneapolis-St. Paul, Studier documentará los efectos del proyecto multibillonario Green Line, el cual fue completado en 2014. Además, también consultará a la Asociación del Ciclismo de Aventura y la Agencia Whitefish de Turismo en el Parque Nacional de Glaciares para entender la importancia de sistemas integrados de transporte para pueblos más pequeños y remotos.

“En un lugar como Whitefish, unos cuantos de cientos de miles de dólares de inversión en infraestructura pueden marcar una gran diferencia”, dice Sean Jeans-Gail, vicepresidente de la NARP. “[Pueblos como Whitefish] realmente quieren que la gente llegue a ellos llevando sus bicicletas en trenes, porque es un sustento económico importante para ellos”. Al unir estas historias diferentes sobre sistemas de transporte a lo largo del país, el proyecto de Studier se convertirá en un estudio tangible sobre la necesidad de las ciudades y pueblos a lo largo del país de considerar el futuro de sus sistemas de transporte a nivel tanto nacional como local.

“La interconectividad es un mensaje que está priorizando la gente en todo el país; es algo que se está empezando a ver en planes y en el desarrollo”, dice Studier. “Sólo espero amplificarlo”.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

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