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CityLab Transporte

¿Es realmente necesario cerrar el auto con seguro?

Hay tantos robos a vehículos en el Área de la Bahía que algunos conductores dejan las puertas abiertas para evitar el gasto de sustituir los cristales rotos.
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18 Abr 2017 – 3:54 PM EDT

La semana pasada, un vendedor de hardware llamado Kit estacionó su auto en el pintoresco Glen Park de San Francisco para recoger algunos cuadros en la calle. Sólo se alejó por un momento, pero eso fue suficiente para que un hombre rompiera rápidamente su ventana y robara su computadora portátil, como se observa en el minuto 1:30 de esta grabación de circuito cerrado:


"Trabajé para un contratista de pavimentación en San Francisco durante 5 años, he visto la parte mala de la ciudad y soy lo suficientemente sensato como para no dejar mis cosas a simple vista", dice Kit, quien prefiere no dar su nombre completo. "Pero carajo, ¿quién piensa que en diez minutos le van a robar sus cosas, especialmente en Glen Park?".

Fue una experiencia deprimente, aunque no desconocida, para Kit; hace unos años, los ladrones habían robado en ese mismo vehículo, mientras estaba estacionado en el centro de la ciudad en un terreno seguro. "Intentaron robarse una bolsa llena de bolsas de compra", dice. "Lo sabemos porque la dejaron junto al vehículo. O sea, ¿quién no quiere unas bolsas de supermercado de $0.80?".

Los robos en autos son un gran problema en muchas ciudades, pero este tipo de delito parece tener un atractivo especial en el Área de la Bahía. El año pasado, la región ocupó el primer lugar en la nación en el robo relacionado con automóviles. El número de robos relámpago en San Francisco ha aumentado en un 31% en los últimos tres años, alcanzando la sorprendente cifra de 25,899 en 2015, aproximadamente uno cada 20 minutos.

Los lugareños han respondido a estos ataques desarrollando innovadores y a veces extraños elementos disuasorios. Uno de los residentes aconseja estacionar tan alto como sea posible porque "a los drogadictos no les gusta caminar cuesta arriba". Algunos dicen que hay que mantener el vehículo impecable y libre de artículos personales, incluyendo no sólo los cables de iPhone sino las bolsas de Fritos y envolturas de chicle; otros siguen el camino contrario, haciendo que luzca tan sucio y desordenado como sea posible para que los ladrones tengan problemas para encontrar las cosas.

Pero ¿y si hubiera otra forma de prevenir que algún extraño se cuele en nuestro auto? Algunos creen que la hay: Simplemente no cierre con seguro.

Dejar su vehículo abierto al mundo tiene ventajas discutibles. Una, los ladrones podrían ser menos propensos a romper con un 'falcon punch' una ventana cerrada si todo lo que tenían que hacer era levantar la manija de la puerta. Otra, usted nunca se quedará encerrado fuera del automóvil. Nada menos que una lumbrera como Tom Magliozzi, de Car Talk, era un defensor del sistema de no cerrar las puertas con llave. "Para los que van a robar, tener la puerta cerrada no va a impedir que lo roben", aseguraba. (Su hermano, Ray, también era partidario, pues estaba "filosóficamente opuesto a cerrar los automóviles con seguro").

Para ver si esta estrategia contradictoria en realidad es eficaz en la prevención de los robos y de los gastos de sustitución de los cristales de automóviles, hablé con varios cerrajeros y expertos de la industria automotriz. El primero de ellos fue Tom Appel, de AC Lock Service de Berkeley. Appel creció en la ciudad de Nueva York y recuerda que su padre lo castigaba siempre que intentaba cerrar las puertas con seguro; prefería dejar las puertas sin seguro y la guantera abierta.

"Él pensaba que, si se dejaba algo en el auto, se lo iban a robar, y si se cerraba con seguro, iban a romper una ventana", dice. "Si se cierra la guantera con seguro, van a romper el tablero. Así que su teoría era que finalmente costaría menos dinero".

Sin embargo, incluso si se quita todo lo de valor, no significa que un determinado ladrón no quitará aún más cosas. Los delincuentes talentosos pueden sacar los airbags, por ejemplo, que en el mercado negro se venden hasta en $200 dólares cada una. Además, están los accesorios internos. Los autoestéreos, que anteriormente eran blanco de los ladrones, ahora suelen ser ignorados: se han robado muchos componentes que pueden desactivarse en caso de robo. Pero Appel dice que Honda pone unos asientos de excelente calidad en determinados modelos, y también los hizo fáciles de quitar, una receta perfecta para un aparatoso robo. "Casi cualquier auto que está en circulación actualmente vale más en partes que entero", dice.

Históricamente, el principal argumento para cerrar con seguro la puerta del vehículo es evitar que se roben el coche en sí. Appel ha visto muchos coches que han sido robados con "puntas de tijeras rotas" y "todo tipo de cosas" que se meten en el interruptor de encendido para arrancar el motor. Pero como los coches se han vuelto más complejos, este tipo de robo de baja tecnología es cada vez menos probable. La mayoría de los coches razonablemente nuevos o caros usan claves con transpondedores, y hacerle un puente rápido al sistema de encendido de un coche como lo que se ve en 60 Segundos es más difícil ahora que en 1974.

"Hay una bobina que va alrededor del orificio de encendido que cuando se pone la llave con transpondedor, la parte mecánica de la misma le permite a la llave girar, pero no gira salvo que se lea el transpondedor y coincida con el código en la computadora de a bordo", dice Randy Reed de Reed Brothers Security en Oakland. "Entonces la libera".

Reed afirma que puede abrir cualquier vehículo moderno cerrado con seguro, excepto los Mercedes y BMW con alta seguridad, en unos 5 a 10 minutos. Pero en realidad, arrancarlos requiere conocimientos técnicos y sortear muchísimos obstáculos. "Tenemos computadoras que pueden hacer la llave para algunos de ellos en 30 minutos o una hora. Pero hay que ser muy bueno en ello", dice él. "Y ayuda tener acceso a los códigos de los números VIN a través del concesionario para lograrlo".

Hay videos que sugieren que algunos ladrones jóvenes muy inteligentes están logrando acceder a nuevos modelos de vehículos con dispositivos que superan sus perímetros de seguridad electrónica. "Se han escrito muchísimos artículos sobre el hecho de que si se tiene acceso sin llave –un transpondedor o lo que se conoce como sensor tipo RFID, que desbloquea el auto al acercarse– se debe mantener en el refrigerador por la noche", dice Reed. "Si se pone en el tocador del dormitorio y está cerca del auto, aunque no esté en el rango, el ladrón pasa por la calle con un repetidor en el que puede leer el código RFID y abrir el vehículo".

Sin embargo, Appel piensa que muchas de estas historias son tonterías. "Hay muchos mitos urbanos acerca de cómo los ladrones pueden meterse en algunos de estos autos", dice. "Me niego a creer la mayoría de ellas, porque simplemente no creo que haya un montón de delincuentes corriendo por ahí con equipos electrónicos de alta tecnología que están, sobre todo, disponibles sólo para el gobierno de Estados Unidos, y son caros".

El hecho es que los robos a vehículos siguen siendo principalmente un esfuerzo primitivo: alguien va caminando por la calle o por un estacionamiento probando las manijas de las puertas y saqueando los autos que no están cerrados con seguro. Algunos ni siquiera pierden el tiempo en revisar las puertas, dice James de Glass on the Move, un negocio de cristales de autos en Oakland.

"Uno de los métodos que adoptan es ir por un vecindario rompiendo montones de ventanas. No se fijan si un vehículo está cerrado con seguro o no", dice James, que desea que sólo se publique su primer nombre. "Y luego regresan –si no hay alarmas o nada preocupante, no ha llegado la policía y nadie ha salido con una pistola para dispararles– entonces van y desvalijan todos los autos".

"He tenido muchísimos clientes que vienen y me dicen, 'Se metieron en mi auto y no se robaron nada'", dice. "Bueno, seguro que no lo hicieron. Simplemente fueron y rompieron un montón de ventanas, consiguieron lo que querían y se fueron. Nunca regresaron a tu vehículo en particular".

En sus mejores días, James ha reemplazado casi tantos vidrios de autos como los que tiene el edificio Burj Khalifa. El negocio está creciendo ahora en East Bay, dice, pues a diario le llega un promedio de 30 vehículos con cristales rotos producto de robos en dos condados. "Estamos completamente inundados. Es una locura", dice. Toda esta carnicería lo ha convertido en un firme creyente en un elemento disuasorio que probablemente se vende por $5 dólares en algunos catálogos de electrónica. "La mejor manera de alejar a los ladrones es tener una luz roja parpadeando en alguna parte del coche", dice. "Incluso aunque no tenga ninguna alarma conectada, si piensan que hay una alarma, se van a mantener alejados, porque significa que no van a poder robar los otros cinco coches en la cuadra".

Así que en conclusión, ¿se debe dejar el vehículo cerrado sin llave y quizás adornado con seis letreros que anuncian estrepitosamente " NO HAY NADA QUE ROBAR EN ESTE AUTO"?

De acuerdo a la ciencia, la respuesta es un rotundo no. Rick Brown, vicedirector del Instituto Australiano de Criminología, ha escrito un par de trabajos académicos sobre si cerrar con seguro los vehículos es eficaz. En uno, descubrió que 15 de los 16 estudios realizados en todo el mundo (incluyendo Estados Unidos) concluyeron que cerrar el auto con seguro sí reduce realmente los robos. La investigación en el Reino Unido ha demostrado que un vehículos con cerraduras de puertas automáticas tiene dos veces menos probabilidades de ser desvalijado, dice. Mientras tanto, un auto con alarma, cerraduras automáticas e inmovilización electrónica, que ahora es un estándar, tiene seis veces menos probabilidades de ser desvalijado y 15 veces menos probabilidades de ser robado.

"Cerrar con seguro sigue siendo un método eficaz para evitar el desvalijamiento o el robo. Como forma de seguridad perimetral, aumenta tanto el esfuerzo como el riesgo asociados con la delincuencia relacionada con vehículos", le dijo Brown a CityLab a través de un mensaje de correo electrónico. "Dejar la puerta sin seguro puede evitar que rompan el cristal de la ventana, pero es más probable que esto ocurra si se dejan a la vista cosas de valor. Una mejor solución es asegurarse de que todas las cosas de valor se saquen del vehículo cuando está estacionado".

Appel también coincide con quienes dicen que se debe cerrar con llave. "Soy de los que creen que mi auto es mi espacio personal y no quiero que la gente ande hurgando en él", dice. "Y si lo dejo sin llave, alguna persona desamparada que pase por ahí podría pasar la noche en él. Simplemente no quiero dar pie a esa situación".

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

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