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Cómo hablar con el extraño que te conduce por toda la ciudad

Los consejos profesionales de un conductor de Lyft para romper el silencio incómodo, tener conversaciones inolvidables y que, de paso, te den las cinco estrellas.
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Nunca hemos estado tan divididos. Todos estamos viviendo en nuestras propias cámaras de eco. Ya nadie escucha a nadie.

Tan ciertas como pueden ser estas trivialidades, nuestras ciudades están llenas de posibilidades para tener conversaciones significativas con extraños. También, hay un fenómeno moderno que hace que esto se sienta más natural que nunca: el transporte compartido.

Hace unas semanas, estaba manejando para Lyft en el South Side de Chicago. La aplicación me conectó con una mujer de 59 años de edad quien me pidió que la llamara Entendre. Esa semana, yo le estaba preguntando a cada uno de mis pasajeros que me contara sobre una vez que experimentaron un gran sentido de logro. La respuesta de Entendre: un breve momento –cuando siendo una niña de 9 años en Nashville, Tennessee– descubrió que podía montar su bicicleta sin las manos mientras se trenzaba el cabello al mismo tiempo. Cuando le pregunté por qué eso es tan importante para ella, Entendre me dijo que la experiencia le enseñó lo que significaba estar en el momento presente. "Me había relajado mucho", dijo. "La bicicleta y yo éramos una. Fue una gran experiencia porque captó mucho de lo que me gusta, lo que es importante, y lo que ha sido confirmado como importante".

Unos minutos más tarde, le pregunté, "¿dónde necesitas ir?".

"A ningún lugar en especial", dijo Entendre. "¿Y dónde es eso? Pues aquí y ahora. A ningún lugar en especial".


Mi viaje con Entendre ocurrió casi exactamente un año después de que dejé mi trabajo como presentador/reportero de NBC Chicago para convertirme en conductor de Lyft. Desilusionado con la situación de las noticias locales y mi papel en ello, me inscribí en Lyft, le puse micrófonos a mi Subaru Forester, y lancé un podcast semanal llamado Backseat Rider . Mi objetivo es capturar historias auténticas, una especie de antídoto para el enfoque del "tipo de las noticias con un micrófono" que parece llevar a todos los apuros que se podrían esperar. En cada episodio, elijo un tema o pregunta para explorar, y mis pasajeros se convierten en el elenco del espectáculo. Ocasionalmente, las preguntas están relacionadas con noticias; las mujeres tuvieron innumerables anécdotas espantosas para compartir tras escuchar los comentarios "de vestidores" de Donald Trump. Pero la mayoría son universales: ¿cuál es el mayor riesgo que has tomado en tu vida? ¿Qué te impide dormir por la noche? ¿Cuál es tu mayor remordimiento?

Tras casi 50 episodios del podcast, los pasajeros me han permitido grabar algunos de los detalles más íntimos de sus vidas, desde traumas de la infancia, disfunción familiar, miedos e inseguridades hasta los mayores logros, opiniones espirituales, y las historias de la gente que aman o detestan. Con la intimidad de compartir un pequeño espacio privado, estos viajes a menudo parecen breves y determinadas visitas a la sala de un extraño.


Cuando se trata de conseguir un viaje en la ciudad, estamos viviendo en una zona de habitabilidad. Los taxis, con sus divisiones de plexiglás y sus a menudo huraños conductores están en declive. Los coches sin conductor, que prometen flotillas de opciones de transporte libres de humanos, aún están por lo menos a unos cuantos años de volverse realidad. Eso nos deja en una ventana única en la historia en la que viajamos con otras personas en uno de los lugares más naturales para la conversación: los coches personales.

Podría haber sido más fácil lograr conversaciones profundas hace unos pocos años, cuando el transporte compartido estaba todavía en sus inicios. ¿Recuerda cuando la novedad de la experiencia era suficiente para romper el hielo? ( Acabo de subirme a su coche, sería raro no hablar, ¿verdad?). Hasta finales de 2014, Lyft alentó activamente a sus usuarios a sentarse en el asiento del copiloto y saludar al conductor chocando los puños. Desde entonces he llevado a pasajeros que todavía lo hacen. Pero ahora que el transporte compartido está en su adolescencia, muchos pasajeros y conductores se han cansado de las conversaciones triviales, no están seguros de si debe haber interacción social, y recurren a viajar en silencio.


No hay nada de malo con compartir el silencio. Aunque yo siempre trato de iniciar la conversación, alrededor del 10% de mis viajes de Lyft son mayormente en silencio. Hay algunos días en que me parece que nadie tiene ganas de socializar. Pero mientras seas educado, el silencio no afecta tu calificación como pasajero o como conductor (sabe que los conductores los califican también ¿verdad?). Afortunadamente, romper la barrera de las conversaciones triviales no es tan difícil si se sabe qué hacer.

Incluso en un viaje corto, las conversaciones triviales pueden fácilmente convertirse en conversaciones sobre temas importantes si se escuchan muy atentamente. Algunas de las preguntas más comunes que se escuchan al comienzo de un viaje son "¿Cómo va tu día?" o "¿Qué te hizo desear convertirte en conductor?" pueden ser las semillas de una interacción importante si se les presta mucha atención a las respuestas. Una vez llevé a un hombre que había acabado de mudarse. Mi consulta simple sobre a dónde se estaba mudando condujo a una triunfante historia sobre su agitada y violenta crianza y cómo –por primera vez en su vida– iba a vivir en un vecindario seguro.

Parte de escuchar atentamente significa medir el entusiasmo de la respuesta; es una indicación de si esa persona está interesada en hablar más. También es importante dar señales verbales a la otra persona de que estás escuchando atentamente. Me asombra cómo se sorprenden algunos pasajeros cuando se dan cuenta de que les estoy prestando atención. Por ejemplo, si un pasajero dice el nombre de su hijo, me aseguro de mencionar ese nombre en otra pregunta posterior. Cuando saben que los están escuchando, quieren conectarse aún más.

Cuando la conversación es importante, se tiene que considerar el poder del quid pro quo. Si alguien comparte algo vulnerable con usted, considere la posibilidad de compartir algo vulnerable con esa persona. No espere que nadie se abra con usted, si usted no está dispuesto a hacer lo mismo. Esto crea confianza y forma un vínculo verdadero. Incluso aunque ese vínculo sólo dure unos pocos minutos, sigue siendo real. Basándome en centenares de viajes que he dado, creo que la mayoría de la gente se siente cómoda de cierta manera para abrirse ante un completo desconocido, sabiendo que es poco probable que se vean de nuevo.

Puede parecer obvio, pero considere hablar sobre cualquier cosa que tenga en mente. Ésta es la ruta más corta hacia una auténtica interacción. Uno de los episodios más populares de Backseat Rider nació de lo que comenzó como un miserable mañana. Me desperté agotado y desmotivado, pero me obligué a subirme al coche y conducir. En lugar de disimular que le prestaba atención a algo, canalicé mi estado de ánimo y les pregunté a todos mis pasajeros, "¿Cómo logras funcionar los días en que te sientes agotado y desmotivado?". La pregunta surgió de un sentimiento tan auténtico que obtuve respuestas igualmente auténticas. Las conversaciones dieron pie a un gran episodio, y aún recuerdo los consejos de todos mis pasajeros.

Anthony Ponce es un conductor de Lyft y el creador de Backseat Rider en PodcastOne. Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.