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El nuevo servicio de Uber con el que pretende conquistar al mundo de la salud

Uber Health es un reciente proyecto de la compañía que permitirá el transporte de pacientes desde y hacia los centros médicos, tal como lo hace la versión normal de la app. ¿Cuáles son las implicancias de esto?
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20 Mar 2018 – 3:26 PM EDT

Se estima que 3.6 millones de estadounidenses faltan o llegan tarde a una cita médica debido a la falta de un medio de transporte fiable. Ese es también un asunto de salud pública: ausentarse a exámenes y chequeos implica la pérdida de diagnósticos, recetas expiradas y gasto de dinero y tiempo por parte del sistema de salud.

Pero, por suerte, ese panorama ha comenzado a cambiar. Con alrededor de un 75% de la población de Estados Unidos viviendo en un condado donde existe Uber, Lyft y otros, algunos pacientes han optado por estos medios de transporte para recibir atención médica, ya sea porque no tienen auto propio, viven lejos del transporte público o, simplemente, prefieren no conducir. Y ahora Uber quiere profitar de esto.

El pasado jueves, la compañía anunció el lanzamiento de Uber Health, una plataforma que permite a los proveedores de salud solicitar viajes para pacientes con citas médicas, tanto hacia como desde el hospital. Con inicio esta misma semana, el servicio estará disponible en las 250 ciudades en que opera Uber.

A través de la nueva plataforma de Uber Health, los proveedores de salud podrán coordinar las llegadas y salidas de los pacientes. Y cuando sea la hora de una recogida, los usuarios serán notificados por mensaje de texto. Además, por medio de una dirección electrónica, se puede seguir el recorrido del chofer en un mapa. Para aquellos sin móvil, existe una versión analógica: los administradores del servicio médico pueden suministrar documentos impresos indicando los lugares de recogida, la placa de los choferes y el modelo de los autos. Los viajes pueden ser programados minutos antes de la cita, o hasta 30 días con antelación; los costos, por otro lado, son cubiertos por los mismos proveedores de salud.

Desde el punto de vista del chofer, nada cambia. La aplicación Uber Health se ajusta a la HIPAA, lo que significa que toda información médica es confidencial y privada. En un viaje al hospital, por ejemplo, el chofer no sabría si el usuario viaja por medio de la aplicación tradicional de Uber –para visitar un familiar, digamos– o ver al médico. “En favor de la privacidad del paciente, no vamos a divulgar o compartir ninguna información adicional a lo que sea necesario”, indicó Jay Holley, jefe de asociaciones de Uber.

Pero incluso antes de que el proyecto de Uber Health se creara ocho meses atrás, las aplicaciones de rideshare habían comenzado a indagar en el sector del transporte médico. En 2016, Uber se asoció con la organización de salud MedStar Health y la empresa de transporte médico Circulation con el fin de reservar viajes y establecer recordatorios de turnos. Lyft, entretanto, lo hizo con a la Red Nacional MedTrans, un servicio médico de transporte para situaciones de no emergencia, forma de expandir su sistema de cobertura.

En otros sitios, los efectos en la salud pública de Uber han sido más accidentales. En octubre, economistas de la Universidad de Kansas hallaron que cuando Uber comienza a operar en una ciudad, decae el volumen de llamadas solicitando ambulancias de un modo sustancial. Se percataron de que en el caso de una emergencia (al menos una que no requiera estabilizar al paciente camino al hospital), la gente a menudo prefiere llamar a Uber o a Lyft antes que a una ambulancia. El atractivo parece ser doble: Uber tarda en promedio unos 3 minutos para arribar en áreas urbanas, mientras una ambulancia puede demorar hasta 8 minutos; al tiempo que, incluso cuando la demanda es máxima, el costo de Uber es mucho menor que el de una factura de ambulancia. Es por ello que las ciudades, incluyendo Washington DC, están persiguiendo políticas que empujen a los usuarios a optar por Uber y otros servicios similares, tales como el singular servicio paramédico de Memphis.

Holley nota que Uber Health no está destinado a “perturbar” la industria de las ambulancias. Según el profesor de Economía David Slusky, es probable que los viajes individuales de Uber no reemplacen el uso de las ambulancias. “Si tuviéramos infinitas ambulancias, podríamos llevar a todos en ellas, y por tanto si alguien pasara por una situación en que una ambulancia le salvó la vida, entonces siempre tomará una”, agregó. “Pero no las tenemos”. Uber sería un complemento.

Justo eso sugieren los resultados del período de prueba. Uber Health fue evaluado en cerca de 100 hospitales desde julio pasado. Uno de ellos, Georgetown Home Care, que conecta a pacientes de la tercera edad en DC con atención ambulatoria en el hogar, ha sido usado para llevar a personas a sus turnos con doctores acompañados de asistentes. Antes de que empezara el piloto, los encargados de cuidar a los enfermos o ancianos ya empleaban UberX con pacientes, a veces a diario. Ahora, en vez de llamar un Uber como antes, los administradores de salud pueden controlar y dar seguimiento a una flotilla de hasta 50 autos en cualquier momento. “Es un modo eficaz de llevar a los clientes a las citas y de transportarlos alrededor de la ciudad de forma segura”, refirió John Bradshaw, director ejecutivo de Georgetown.

Los pacientes de edad avanzada pudieran desconfiar de entrar en un auto con un desconocido, según Bradshaw. Pero el actual panorama tampoco es ideal. No todos los encargados de asistir a ancianos o cuidar enfermos tienen acceso a un auto, o saben conducir. E incluso cuando sí saben, “lo que sucede con frecuencia es que van a tener que dejar a los pacientes en la puerta mientras buscan espacio para estacionar”, razonó Bradshaw. “En los casos en que el cliente tiene demencia, uno reza para que esté aún ahí cuando vengas de estacionar”. Pero con un chofer asignado por Uber, el encargado y el cliente nunca se separarían.

NYU Langone, un centro oncológico en la ciudad de Nueva York, también usó Uber Health para llevar mujeres con tratamiento contra el cáncer de mama entre sitios de cuidado ambulatorio y los pabellones quirúrgicos. Es un viaje rápido que no requiere una ambulancia, pero que, para el confort del paciente, un metro no es ideal. Uber, en cambio, “ha sido una buena alternativa al servicio habitual que hemos usado antes”, aseguró Jamie Liptack, funcionario de comunicaciones de NYU Langone. La plataforma es más fácil de navegar y los choferes más baratos de contratar.

Ahora bien, la buena racha de Uber no surgió de la nada. La decisión de ofrecer viajes que salven vidas llega justo tras varios enjuiciamientos públicos a la marca: la expulsión del ex director ejecutivo Travis Kalanick, así como las acusaciones de infringir la privacidad de datos, acoso sexual, y robo de salario de que fue objeto. El pasado jueves, investigadores del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) sacaron a la luz un estudio afirmando que los choferes de Uber y Lyft ganan como promedio $3.37 la hora, muy por debajo del salario mínimo. Reputación aparte, la aplicación no es perfecta. Es un reto saber por dónde va un chofer dentro de un laberíntico complejo médico. Tampoco es del todo segura: si bien Uber revisa los antecedentes penales de todos sus choferes, la compañía no realiza ningún examen adicional a los choferes de Uber Health, acotó Holley, citando las normas HIPAA.

¿Cómo funciona el negocio?

Tampoco está claro cómo Uber Health interactuará con Medicaid. Posiblemente, los proveedores cobrarán una factura de Uber a Medicaid, justo como harían con cualquier otra opción de transporte, tales como un boleto de autobús u otro. Un representante de Uber aseveró que ningún proveedor médico que emplee Uber Health ha intentado hacer esto aún. Pero importará cuando lo hagan. Muchos de los estadounidenses de bajos ingresos, sin un adecuado acceso al transporte, pueden estar asegurados con Medicaid y Medicare, si es que lo están en forma alguna.

Además, si bien el alcance de Uber es inmenso, también es excluyente. Las áreas rurales con poca demanda de Uber y escasos medios de transporte público se perderán los beneficios de esta innovación.

Aun así, en las ciudades, muchos pacientes necesitan formas más viables de transporte. En Columbus, Ohio, por ejemplo, la ineficiente red de buses urbanos apenas conecta con esas partes de la ciudad donde las disparidades de salud son más alarmantes, incluyendo exorbitantes tasas de mortalidad infantil. Como reportó CityLab anteriormente, no es un secreto para nadie por qué el 23% de las embarazadas con turnos en las clínicas gratis de Columbus no consigue llegar a ver el médico. Por suerte, al menos para algunos, la más reciente iniciativa de Uber pudiera ser la diferencia entre la enfermedad y la salud.

Este artículo fue originalmente publicado en inglés por CityLab.com


Las ciudades en EEUU con el mejor transporte público

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