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CityLab Política

Mapa: ¿Cómo se mueven las personas por el mundo?

En materia de migración, existe una diferencia políticamente significativa entre la percepción pública y la realidad.
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14 Jul 2016 – 9:57 AM EDT

Cuando sale a relucir el tema de la inmigración en el discurso político, los hechos a menudo se distorsionan o se solapan bajo los rimbombantes mensajes propagandísticos. La consecuencia es una amplia brecha entre cómo la gente percibe el fenómeno y cómo realmente se da. Por otra parte, el ascenso de Donald Trump y los sorprendentes resultados del referendo del Brexit en Reino Unido son una muestra de cómo los políticos, con admirable éxito, contribuyen a la desinformación social.

En su sitio web, el ‘mago’ de los datos Max Galka ha estado poniendo igualmente en duda la calidad de la información que, sobre temas de inmigración, la gente consume. Así lo describe en dicho sitio:

Sin importar cuál sea tu postura política en materia de inmigración, debes admitir que es bastante extraño que estadísticas básicas de este tipo entren en el debate. Con todo lo que se discute en Estados Unidos acerca de vallas fronterizas y límites para la inmigración, muy pocas veces la pregunta elemental de “¿cuántos inmigrantes hay?” encuentra respuesta.

Precisamente para responderla, Galka ha creado un impresionante mapa de migración hacia y desde cada uno de los países entre 2010 y 2015, basado en estimaciones de la Naciones Unidas. He aquí una versión del video.

Como aquel mapa de Galka que mostraba 200 años de migración hacia Estados Unidos, este emplea puntos para representar los flujos migratorios entre países. Cada uno de estos puntos se corresponde con la cifra de 1,000 migrantes. Lo novedoso de la última creación de Galka (además del hecho de que cubre todo el mundo) es que sobre cada país hay una aureola. Sus colores indican si más personas se mueven desde ese país en particular o hacia él (en rojo) o viceversa (en azul), y también muestra las cantidades. Sobre cada país, además, aparece el valor de su migración neta, y haciendo clic sobre él se aprecia su índice de entradas y salidas.

En un artículo del blog que acompaña su iniciativa, Galka destaca un par de observaciones importantes. La migración desde Siria hacia Suecia en el período analizado, señala, fue mayor que hacia el resto de Europa y Estados Unidos juntos. Aunque los vecinos de Siria en el Medio Oriente –Jordania, Líbano, Turquía e Irak– acogieron a un mayor número de refugiados escapando de conflictos en comparación con Occidente. Por su parte, los países ricos del Golfo no lo hicieron. De hecho, de los Emiratos Árabes Unidos y Catar migraron más personas hacia Siria que a la inversa durante el mismo período.


A la luz del Brexit, Reino Unido es también un caso interesante. Durante los meses previos a la votación, una campaña racista a favor de la salida de la Unión Europea, llevada a cabo por el populista y de derecha Partido Independiente de Reino Unido, vilipendió a inmigrantes y refugiados alegando que habían entrado en hordas desde otros países de Europa.

“El partido está practicando lo que es, a todos los efectos, una forma de euracismo (racismo europeo)”, dijo a The Guardian en 2014 la ministra de Trabajo e Inmigración Barbara Roche (por supuesto, los no europeos fueron y seránn objetos de racismo antes y después del voto). El mapa de Galka ilustra que, además de Polonia e Irlanda, los demás países europeos contribuyen relativamente poco a la migración hacia Reino Unido si se les compara con otros países del mundo. Y los británicos, de hecho, tienden a migrar más a Suiza, Luxemburgo, Canadá, Estados Unidos, Australia, Omán, Sudáfrica y Botsuana que lo que migran, hacia Reino Unido,
los nativos de estos países.

El propósito de este mapa, concluye Galka, es que la gente corrija sus malentendidos antes de abandonarse a irreversibles eventos políticos de masas. Escribe:

La opinión pública sobre la inmigración fue probablemente un factor clave en la decisión británica de dejar la Unión Europea. Y puede también perfectamente definir quién será el próximo presidente de Estados Unidos. Sin embargo, tanto una mayoría de británicos como de norteamericanos equivocan, con un margen de error alarmante, el tamaño real de la población inmigrante en sus respectivos países.


Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

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