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Los votantes de Trump no ven muchos inmigrantes en su vida diaria

Los condados favorables al candidato republicano que, a su vez, han visto una fuerte presencia de inmigrantes mexicanos y consumo de productos importados, suman sólo un 2% de Estados Unidos.
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4 Nov 2016 – 10:35 AM EDT

Los “bad hombres” de México están llegando en masa a EEUU, robándose empleos, agotando los recursos del gobierno y causando crimen. Esta quizás sea una de las pocas narrativas consistentes que haya emanado de la campaña presidencial de Donald Trump y eso lo ha ayudado a valerse de una red de apoyo que en algunas partes del país transciende la división partidista histórica entre las zonas urbanas y rurales. Así lo escribe en el Washington Post Jonathan Rodden, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Stanford:

“El candidato republicano a la presidencia ha adoptado una plataforma nativista anticomercio que parece estar explícitamente hecha a la medida de los votantes blancos rurales —quienes han estado votando de manera fiable por republicanos durante años— y también a la medida de votantes blancos en pueblos posindustriales que han estado votando abrumadoramente por demócratas durante décadas. Esta estrategia se basa en el concepto de que la descripción de Obama de los sentimientos ‘antinmigrantes’ y ‘anticomercio’ entre los votantes de pueblos pequeños era cierta”.

En efecto, este subconjunto de blancos estadounidenses sí tiene problemas económicos. Pero los efectos negativos muy dilvulgados de la inmigración o del comercio no están entre ellos. Esta es la conclusión principal de un nuevo estudio de Raúl Hinojosa Ojeda en el Centro Norteamericano de Integración y Desarrollo en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA por sus siglas en inglés).

En el estudio Ojeda realiza un análisis profundo y detallado de la geografía de los votantes base de Trump durante las elecciones primarias. Ha analizado los resultados de votación de 2,621 de 3,007 condados estadounidenses y los ha comparado con datos demográficos y socioeconómicos, y también con información sobre productos importados desde y hacia México y China.

Ojeda encontró que sólo un 2% de todos los condados estadounidenses tienen los dos factores, es decir, una alta concentración de votantes para Trump en las elecciones primarias y también altos niveles de inmigración o comercio. Más de un 60% de condados que tendrían altos niveles de votantes para Trump tuvieron concentraciones bajas de inmigrantes mexicanos o bien exposición a comercio. “Nuestras investigaciones muestran que prácticamente ninguno de los aspectos de la narrativa sencilla que Trump les cuenta a sus votantes se basan en hechos”, concluye Ojeda. “Y que los datos muestran lo opuesto de la narrativa de Trump”.

En agosto un reporte parecido escrito por Jonathon Rothwell —un economista para Gallup— encontró que el mejor predictor del trumpismo es qué tan blanca es la población de un vecindario, no su nivel de inmigración o sus efectivos negativos sufridos debido a la competencia comercial. Los resultados de Ojeda son consistentes con los de Rothwell, pero su artículo ofrece mayores detalles geográficos y está basado en verdaderos datos de votación.

Ojeda también ha incluido mapas que señalan dónde viven las personas que votaron por Trump en las elecciones primarias en relación con los inmigrantes mexicanos (ve la parte superior del gráfico que aparece abajo) y los productos importados (la parte inferior del gráfico). Observa que en ambos, los condados de color marrón son los únicos que tuvieron porcentajes altos en ambas categorías. El resto tuvo otras combinaciones que son explicadas por la clave en el fondo del mapa en el lado derecho:


Aunque las elecciones primarias son muy diferentes de la elección general, Ojeda siente confianza que el apoyo republicano se distribuirá de manera parecida a la de las primarias. Para comprobar eso Ojeda planea publicar un estudio parecido después del 8 de noviembre que utilizará los datos de votación recopilados en la elección general. Pero por ahora estas investigaciones nos dan una mejor idea de cómo llegamos aquí en primer lugar.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.


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