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CityLab Política

Diane Guerrero: “El argumento antiinmigrante lo han planteado como algo para ‘proteger a nuestros ciudadanos’, pero a mí no se me protegió”

La actriz hispana está preparando un nuevo programa que se basará en las vidas de los residentes indocumentados.
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15 Nov 2016 – 12:56 PM EST

Cuando la actriz Diane Guerrero —conocida por sus actuaciones en Jane the Virgin y Orange Is the New Black— tenía 14 años, un día llegó a su casa en Boston después de las clases para descubrir que sus padres habían desaparecido.

Antes de que naciera Guerrero, sus padres habían viajado a EEUU desde su Colombia natal. Estaban en busca de un alivio de la violencia y la falta de oportunidad en su país (al igual que muchas familias antes y después de ellos), así como una mejor vida. Se quedaron con amigos en Nueva Jersey y luego se mudaron a Boston. En cada lugar en que vivieron se reunieron con abogados para buscar el camino a la residencia legal, pero sin éxito.

En la primera de 2001 los padres de Guerrero fueron arrestados por oficiales de deportación. Esto ocurrió meses antes de que introdujera el proyecto de ley DREAM en el Senado por primera vez y años antes de que las protestas a favor de los derechos de los inmigrantes en 2006 llevaran la situación difícil de familias no ciudadanas a la conciencia nacional. Según dice Guerrero, nadie estaba hablando sobre la inmigración, por lo que ella tampoco lo hizo; no le contó lo sucedido a nadie, excepto a sus amigos más cercanos.

Cada día, un promedio de 17 niños se ponen bajo cuidado estatal cuando se detienen y se deportan a sus padres. Pero en el caso de Guerrero —al igual que muchos como ella— la dejaron por su cuenta. Vivió con amigos y trabajó en tiendas y en centros nocturnos para su sustento. “Ninguna autoridad gubernamental fue a ver cómo estaba”, escribió Guerrero en su libro reciente, el cual se titula In the Country We Love (En el país que adoramos). “Me sentí como la única niña que había lidiado con algo tan abrumador”. Pero no es así: según The Washington Post, aproximadamente un 7% de los niños estadounidenses tienen padres indocumentados. Al igual que Guerrero, les pesa fuertemente el riesgo de ser separados de sus padres.

Cuando Guerrero decidió contar su historia —primero con un artículo de opinión en The Los Angeles Times en noviembre 2014 y luego con su libro en mayo de este año— la inmigración ya se había consolidado como asunto polémico. Pero en un año en que el presidente electo ha recabado a racistas con la declaración de que “ Construiremos un muro” a lo largo de la frontera sureña de EEUU y cuando la administración actual ha llevado a cabo múltiples redadas para deportar personas indocumentadas, a Guerrero se le hizo claro que las discusiones políticas en torno a la inmigración no llegan a responder por las vidas humanas detrás de los titulares.

Guerrero trabajando un turno como barista en Boston (Henry Holt Books).

Ahora, a los 30 años, Guerrero se ha convertido en una franca defensora de los derechos de los inmigrantes y una embajadora de la Casa Blanca para la ciudadanía y la naturalización. Hace poco CBS aprobó el comienzo de producción de una versión televisiva de sus memorias. Actualmente el programa se está desarrollando y Guerrero será la actriz principal. CityLab habló con Guerrero sobre su decisión de contar su historia y de llevar un tema a la conversación cultural que antes no se comentaba.

Has hablado de que te sentiste acallada después de que tus padres fueron deportados. ¿Qué te hizo decidir a hablar sobre tu experiencia?
–Estuve callada durante mucho tiempo y me disgustó que no podía ser sincera conmigo misma ni con nadie a mi alrededor. Pero los DREAMers (hijos de inmigrantes a favor del proyecto de ley DREAM) y sus padres me inspiraron, junto con toda la gente indocumentada que se estaba arriesgando y hablando públicamente. Yo quería formar parte de ese movimiento y no vi a nadie con mi tipo de programa compartiendo una historia personal; pensé que podría ser efectivo y pensé que causaría daño si no compartiera mi historia de esta forma.

¿Cuáles eran algunas de las ideas equivocadas o puntos ciegos en cuanto a la inmigración y las deportaciones que has visto y que estás tratando de aclarar con tu trabajo?
–La mayor idea equivocada es que para la gente que viene a este país, existe un final de la cola adonde pueden ir. Que si quieres hacerte ciudadano y si lo haces correctamente, lo podrás hacer. Hay muchos más obstáculos que hay que enfrentar. Cuando la gente entra a un lugar donde se siente indeseados, eso los aboca al fracaso. Y entonces hay muchas personas tratando de conspirar y maquinar en su contra, personas injustas y engañosas. Yo quería sacar eso a la luz, aquellos abogados falsos que abusan de familias desesperadas de inmigrantes, como el tipo que estafó a mi papá para que le diera miles de dólares por ayuda que nunca llegó. La gente no sabe qué tanto los inmigrantes quedan atrapados en el proceso de hacer las cosas ‘de manera correcta’ para hacerse ciudadanos estadounidenses.

Guerrero de niña en Boston (Henry Holt Books).

¿Qué tipo de efecto ha tenido tuvieron estas elecciones en ti?
–El argumento antiinmigrante lo han planteado como algo para ‘proteger a nuestros ciudadanos’, pero a mí no se me protegió y yo soy ciudadana. No debemos ser tan descuidados con los seres humanos ni tan descuidados con nuestras familias. Cuando Donald Trump les llama ‘bebés ancla’ a personas como yo, está enviando el mensaje equivocado. En lugar de deportar a cualquier persona conectada con un inmigrante indocumentado, tenemos que empezar a hablar sobre el sistema de inmigración en este país. Tiene defectos, está obsoleto y la gente no entiende cómo funciona: a lo mejor fue diseñado así, para mantener la gente a oscuras al respecto. No aparento tener las respuestas pero quiero ser parte de la conversación que aboga por una nueva solución.

Tu programa de próximo estreno también se titula In the Country We Love (En el país que adoramos) y es el segundo este año en abordar la inmigración: Casa de la red CW también tratará el asunto (Vanity Fair especula que “historias modernas sobre la inmigración quizás sean la próxima tendencia vital de la televisión”). ¿Qué significa cuando historias como la tuya se llevan a la conversación popular?
–Era inevitable. Mi programa no seguirá a mi libro exactamente. En [el programa] la protagonista tendrá antecedentes como los míos, pero será una abogada que decide tomar casos de deportación sin cobrar. Estará luchando por la justicia y por su propia familia, y también por todas las familias con las que trabaja. Es una manera de abordar estas preguntas sobre la inmigración y mantener la conversación andando. No creo que el entretenimiento o la televisión puede escaparse con hacer lo mismo que hemos estado haciendo durante años, es decir, evitar cualquier tipo de tema fuerte… temas que afectan una parte enorme de la población.
Particularmente en este año, con las elecciones y todos los tiroteos y deportaciones, no podemos evitar cuáles son los verdaderos asuntos en EEUU y los medios necesitan reflejar eso. Todos hemos estado viviendo con la idea de que si mencionas raza o inmigración o deportación, lo tienes que hacer de manera callada. Yo siempre digo que hubiera querido tener los recursos y conversaciones que existen ahora cuando tenía 14 años… aunque fuera un libro, sitio web o programa en la tele al que pudiera acudido para decir “ahí tengo con quien relacionarme”. Necesitamos ser capaces de hablar sobre estos asuntos complicados y tratar de conocernos y finalmente llegar a un acuerdo.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

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