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CityLab Política

Declaran ilegal la discriminación en vivienda por razones de idioma

Quienes no hablan inglés o tienen dominio limitado del lenguaje estarán protegidos por una nueva directriz del Departamento de Vivienda y Desarrollo.
15 Sep 2016 – 5:34 PM EDT

La gente que habla, escribe y lee en un inglés limitado no está dentro de una de las siete categorías que están protegidas de discriminación en temas de vivienda bajo la Ley de Vivienda Justa. Pero en las nuevas directrices publicadas este jueves, el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD) de Estados Unidos deja muy en claro que la ley también se aplica a este grupo.

Negar vivienda a quienes hablan otro idioma, como el español, es otra forma de discriminación basada en origen y nacionalidad, dictaminó el HUD y eso está explícitamente prohibido por la Ley de Vivienda Justa.

“Tener dominio limitado del inglés nunca debería ser una razón para que se niegue un hogar”, dijo Gustavo Velásquez, secretario asistente para vivienda justa e igualdad de oportunidades en el HUD. “Cada familia que llame a esta nación su hogar tiene los mismos derechos para arrendar o comprar una vivienda, sin importar el idioma que hablen”.

Los caseros tendrán que tener cuidado. Publicar avisos que pidan solo inquilinos que hablen inglés podrá ser sujeto de demanda. También lo será rechazar arrendar o renovar contratos a arrendatarios que hablen otros idiomas o tengan acentos no estadounidenses. “El acento de una persona o su país de origen están ‘inextricablemente unidos’”, dice el memorándum, citando fallos de tribunales en casos previos de demandas por discriminación. “Es entonces inconcebible que una decisión de vivienda que trate a alguien diferente porque él o ella hablen inglés de manera fluida, pero con un acento, no sea otra cosa que discriminación”.

Las directrices también protegen frente a la amenaza de servicios financieros predatorios que se aprovechen de personas con un inglés limitado:

“Apuntar a individuos que tienen dominio limitado del inglés o que hablan un idioma en particular, para ofrecerles servicios ilegales o injustos relacionados con vivienda puede también constituir discriminación intencional y violación de la ley. Esto es similar a una discriminación reversa, cuando un proveedor de servicios, como un prestamista o un asegurador, apunta a un grupo de personas que comparten raza u origen, para extenderles un crédito o un seguro en términos injustos o ilegales. Apuntarlos de esta manera viola la ley, más allá de si los actos del defendido fueron hechos con intención contra la raza o el origen del grupo de individuos”.

Este memorándum es muy importante para el 9% de la población de Estados Unidos que puede que no hable inglés estadounidense, pero que sí aspira al sueño americano, así como todo el resto del país. Este es un grupo que rutinariamente enfrenta discriminación en ámbitos como los servicios legales, salud, servicios públicos, educación, acceso a empleo y, por supuesto, vivienda. Pero las directrices del HUD dicen que el gobierno los apoya, al menos en cuanto al último ítem de esa lista.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

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