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CityLab Medio Ambiente

La polémica solución que las ciudades pueden tomar contra el zika

Key West, en Florida, está analizando usar mosquitos genéticamente modificados para controlar la enfermedad. Otras ciudades siguen atentas este debate.
27 Jul 2016 – 1:01 PM EDT

Luego del fuerte brote del zika en América Latina, enfermedad relacionada a graves problemas de nacimiento como la microcefalia, el virus ya habría llegado a Estados Unidos, con los primeros casos autóctonos registrados en Miami. Varias ciudades, desde Nueva York a Los Ángeles, están en riesgo de un brote este verano, debido a la proliferación del mosquito ‘Aedes aegypti’ (portador del zika) en estas áreas durante los meses cálidos.

Pero hay pocas ciudades donde la discusión sobre posibles soluciones ha tomado tanta fuerza como en Key West, una comunidad tranquila de 25,000 personas en el punto más meridional de Florida. Las autoridades locales están considerando un método que algunos en la comunidad fuertemente critican: reducir la población de Aedes aegypti en los cayos con el uso de mosquitos genéticamente modificados.

El método es apoyado por muchos en la comunidad científica y en mayo la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) publicó una evaluación ambiental que determinó que no tendría “impacto significativo ambiental” en los cayos. Pero, aún así, la protesta de algunos miembros de la comunidad complicó el proceso. De fondo, esta historia genera importantes preguntas que los líderes deberían estar haciéndose: ¿se deben seguir siempre los mandatos de los ciudadanos? ¿O se debe poner como prioridad protegerlos de graves peligros, como el zika, más allá de las posibles oposiciones?

La propuesta y sus opositores

De concretarse, el proyecto sería realizado en la zona de Key Haven por Oxitec, una compañía de biotecnología británica ligada a la Universidad de Oxford y que ha hecho otros experimentos similares en Brasil, Panamá y las islas Caimán. En estos lugares lograron reducir la población de los mosquitos en un 90%, según Derric Nimmo, científico de la compañía.

Oxitec creó una variedad del Aedes Aegypti que cuenta con un gen que imposibilita su reproducción. Éstos se crean en laboratorio y luego se liberan los machos (que no muerden a los seres humanos), para que se apareen con las hembras salvajes. Su progenia hereda el gen autolimitante y todos mueren, drásticamente reduciendo la población de mosquitos en el área.

Este sería el primer experimento de Oxitec en Estados Unidos, compañía que realizaría el piloto de manera gratuita como evaluación, explica Beth Ranson, una vocera para el Florida Mosquito Control District.

Key West ha estado en el proceso de comisionar a Oxitec este trabajo desde el 2010, después de un brote de dengue en la comunidad. Pero, desde ese entonces (mucho antes de que el zika fuera tema), un grupo de miembros de la comunidad han peleado para detener el experimento.

Mila de Mier, una agente de bienes raíces y residente de Key West, se ha convertido en la cara de los opositores. Su petición online contra la medida ha sido firmada por más de 168,000 personas en alrededor de cuatro años.

Pero la gran mayoría de las firmas en la petición no son de residentes en Key West, dice Michael Doyle, del Florida Mosquito Control District. “La última vez que lo chequeamos, un 85% de los firmantes no vivían en Florida”, dice él.

Una encuesta publicada en mayo por investigadores de la Universidad Johns Hopkins encontró que un 58% de las personas en la zona de Key Haven se oponían a la medida, aunque solo un 22% de los mil residentes del área respondieron. Este estudio, como todos los otros, fue ejecutado antes de que el zika comenzara a aparecer en los medios de EEUU.

De Mier dice que Doyle y otros en el Florida Mosquito Control District han tratado de minimizar su petición y los preocupaciones de la comunidad. “Yo no soy anti-GMO, ni soy vegetariana, ni soy activista”, dice ella. “Yo era una enfermera. Cuando todo esto empezó, yo dije ‘esto me parece una buena idea’. Pero luego fui a reuniones con Oxitec, y mientras más pregunté, más incómoda me sentí con la idea”, explica de Mier.


Se queja de que la compañía ha cambiado su historia a lo largo de los años. “Primero, estaban diciendo que uno de cada 1,500 de los machos que liberan resultaban ser una hembra. Ahora, están diciendo que es uno en 10,000. ¿Qué número es?”, dice de Mier. Esto podría resultar ser significativo porque las hembras muerden a los seres humanos, y así pueden contribuir a la propagación del virus.

Nimmo explicó que la herramienta que usan para separar los géneros de mosquito tiene una buena tasa de precisión, pero no es perfecta. En 2012, sí era 1 en cada 1,500. Pero luego de un plan piloto en Panamá, redujeron la cifra a uno de cada 10,000 mosquitos. Es más, dice él, han comprobado que una picadura de una hembra modificada es lo mismo que una picadura de una hembra salvaje.

De Mier también se queja de que entre un 3% y un 4% de los mosquitos con el gen logran sobrevivir en el laboratorio, aunque tengan el gen mutante. Eso sí es cierto, dice Nimmo, pero no han visto ningún adulto mutante que ha logrado sobrevivir fuera del laboratorio, en el mundo real, donde los condiciones son mucho más difíciles. Y aunque vivan unos pocos mosquitos, todavía están logrando que la población entera disminuya.

El riesgo para las ciudades

La última semana, el condado de Miami-Dade detectó el primer caso autóctono del virus del Zika en los Estados Unidos. Una mujer adquirió el virus sin haber viajado a ningún país con transmisión activa ni tener relaciones sexuales con una persona infectada, la otra forma de contagio. Luego de ese primer contagio, ya se han registrado catorce casos autóctonos del zika en Florida, todos encontrados en los condados de Broward y Miami-Dade. Bajo esta perspectiva, la propuesta de Oxitec podría ser una solución y, al mismo tiempo, fuente de debate en otros condados más poblados.

“La gente tiene que dar consentimiento. Sin el consentimiento de hacer este experimento, Oxitec se debe de largar”, dice la opositora De Mier. “¿Por qué quiere el gobierno municipal experimentar con biotecnología sobre mí y mi familia contra mi voluntad?”.

En noviembre, los ciudadanos de Key West votarán sobre la posible aplicación de este proyecto en la vecindad de Key Haven. Sin embargo, esta elección no es vinculante. Las autoridades podrían tomar su propia decisión. Pero aun así, tres de los cinco comisionados locales, incluyendo a la representante de Key Haven, han prometido que votarán con los deseos de sus constituyentes.

Pero si votan en contra de la medida, esto puede dejarlos desprotegidos de una grave enfermedad. En ese caso, ¿qué debe hacer una ciudad? El alcalde de South Miami, una área que podría ser afectada eventualmente, dice que es complejo.

“La verdad es que, si ignoras a tus constituyentes, te votan fuera de tu puesto. Sí es importante tenerlos contigo cuando haces algo”, dice Philip Stoddard, alcalde y también profesor de biología en Florida International University. “Pero, al mismo tiempo, algunas personas se resisten totalmente a la información, y odian todo lo que es GMO. Quizás, para ellos, tendrás que esperar que venga la enfermedad y luego cambiarán de opinión”.

Ningún otro método es tan efectivo como promete ser el de Oxitec, y los insecticidas y pesticidas hacen daño al medio ambiente, dice Stoddard. Es más, cuando usas demasiados insecticidas contra los mosquitos, estos pueden desarrollar inmunidad.

Sin embargo, hay otro problema con los mosquitos modificados de Oxitec. Stoddard dice que en ciudades más grandes esto puede tener altos costos, y que solo podría ser aplicable en áreas específicas de una ciudad. Pero quizás la llegada del zika podría hacer de este “lujo” algo justificable para los votantes.

“Yo estoy completamente en favor del uso de este método. Oxitec ha hecho todas las pruebas necesarias para comprobar que funciona y que es sano. Y la gente nunca estará satisfecha. Eso no tiene sentido”, concluye Stoddard.

Este artículo fue actualizado el lunes 1 de agosto para reflejar los últimos acontencimientos respecto a esta enfermedad.

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