Autos y Famosos

A los 91 años la reina Isabel II conduce 60 millas para ir a misa

Isabel II del Reino Unido fue vista detrás del volante de su station wagon Jaguar X-Type el pasado domingo.

Más de un transeúnte londinense quedó perplejo al ver a su soberana, la reina Isabel II del Reino Unido detrás el volante de su Jaguar X-Type estate el pasado domingo, una curiosa elección para la mujer más rica del planeta. La monarca salió a oir misa a bordo de su station wagon, desde su residencia en el palacio de Buckingham hasta la Capilla Real de Todos los Santos en Windsor Park.

En el pasado esto no hubiese tenido nada de extraordinario. El público sabe que la reina siempre ha conducido sus vehículos en las ocasiones que le permitían salir del riguroso protocolo que dicta su vida pública. Pero la soberana, que últimamente se ha visto aquejada por problemas de salud, cumplió 91 años de edad el pasado 21 de abril, una edad en que la mayoría de los motoristas ya guindó los guantes.

El romance entre la reina y el automóvil es de vieja data. Siendo aún princesa real, entre 1942 y 1945 Isabel se enlistó como miembro del Servicio Auxiliar Territorial Femenino en Surrey. El servicio de la futura reina de Inglaterra fue más que el gesto simbólico de un miembro de la realeza durante la Segunda Guerra Mundial. En el tiempo que duró su servicio, Isabel no solo aprendió a manejar ambulancias y otros vehículos militares y cambiar las ruedas de los mismos, sino que también se hizo experta en desarmar y reconstruir motores.

La soberana inglesa es la única persona en el Reino Unido que no está obligada a obtener una licencia para poder conducir vehículos legalmente. Quizás haya sido por esto o simplemente por el placer que siente al volante de un vehículo de motor lo que le dio el animo para enfrentar un viaje de ida y vuelta que como mínimo le va a exigir recorrer 58 millas. Según Google Maps la distancia que separa a los dos puntos es de 29 millas y el recorrido puede durar una hora y 15 minutos por tramo, un verdadero reto para una dama a quien solo la separan nueve años de cumplir su primer siglo. La reina hizo el trayecto acompañada de uno de sus guardaespaldas personales.

Siempre fiel a de sus súbditos que colaboran con sus impuestos a su extrordinario estilo de vida, Isabel II prefiere vehículos de las marcas Jaguar y Land Rover, la dos únicas marcas de automóviles en el mundo con el derecho de mostrar el escudo de armas de la reina, así como los de su esposo el Duque de Edimburgo y su hijo el Príncipe de Gales, en reconocimiento a su estatus como proveedores de vehículos de motor para los tres personajes.


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