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Ford v. Ferrari: La enemistad que creó una leyenda

Lo que Henry Ford II consideraba un pacto de caballeros roto por Enzo Ferrari a última hora, dio inicio a una de las historias más fascinantes del automovilismo mundial.
12 Nov 2019 – 09:42 AM EST
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El Ford GT, legendario superauto estadounidense nacido de una enemistad nacida entre dos de los grandes capitanes de la industria del automóvil de los años 60, cuenta con una apasionante historia que si bien ha tenido largas pausas, está llena de toda la emoción que sólo la adrenalina sobre ruedas puede proporcionar. En la imagen vemos las tres generaciones del brutal deportivo que Ford ha construido intermitentemente durante los últimos 52 años. Crédito: Ford
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Rivalidad entre semidioses


Henry Ford II y Enzo Ferrari eran los indiscutibles reyes del automóvil en los años 60. El primero reinaba sobre Ford Motor Company, que en ese momento era la segunda corporación más grande del mundo, la cual Henry había heredado de su abuelo cuando sólo tenía 25 años. Mucha gente esperaba que Ford, a quien consideraban un playboy consentido, iba a ser incapaz de manejar un monstruo corporativo pero el joven heredero no tardó en mostrar el error de sus detractores. Ferrari por su parte todo lo que tenía se lo había ganado a pulso, su compañía Ferrari S.p.A, que representaba apenas una fracción del tamaño de Ford, existía por y gracias a la pasión de Enzo por el automovilismo. Ferrari fabricaba autos para las calles, pero sólo para poder financiar a su rama deportiva. Ambos hombres manejaban sus compañías con puño de hierro.
Crédito: Ford/Getty Images
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En 1962 Henry hizo una oferta por la compra de Ferrari. Enzo aceptó la oferta encantado porque entre las condiciones del pacto Ford iba a dejar que el se encargara del desarrollo de los autos de carrera de la marca así como de la gerencia de las escuderías Ferrari que competían en los diversos circuitos internacionales, principalmente Fórmula 1 y Le Mans. Sin embargo cuando Ferrari vio el ejercito de contadores e ingenieros que inundaron sus instalaciones para evaluarlas, eso lo intimidó y decidió romper el pacto renegando de su palabra.

Aunque Henry Ford II era un pragmático hombre de negocios no iba a dejar que Ferrari lo humillara ante la comunidad automotriz sin desquitarse apropiadamente. Ford inmediatamente puso en marcha un esfuerzo multinacional para pegarle a Ferrari donde más le dolía: el circuito mundial de manejo de resistencia cuya carrera emblemática, las 24 horas de Le Mans, era la competencia favorita de Enzo y donde la marca italiana había ganado sin problemas 4 de las últimas 5 carreras.
Crédito: Ford
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Ford se asoció con Eric Broadley, diseñador y dueño de Lola Cars y conformó un contingente de ingenieros para crear un ‘destructor de Ferraris’ para el circuito de resistencia.

En 1964, el primer fruto del esfuerzo vio la luz pública. El Mk.I., la versión inicial del auto que sería conocido como el Ford GT y más adelante como el Ford GT40, estaba equipado con una versión de 289 cid (4.2 litros) del motor V8 ‘bloque pequeño’ de Ford, el mismo que se conseguía bajo el capó de su Ford Mustang contemporáneo. El Mk.I. compitió sin éxito en las 24 Horas de LeMans en 1964 y 1965.
Crédito: Ford
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El Ford GT40 Mk.II. desarrollado para 1966 era visualmente indistinguible del Mk.I. sin embargo detrás de sus asientos albergaba una versión de 427 cid (7.0 litros) del V8 ‘bloque grande’ que Ford usaba en el Ford Galaxie y en sus autos NASCAR del día. Carroll Shelby, el legendario corredor texano, fue el encargado de preparar al Mk.II para que pudiera negociar con éxito la potencia del nuevo motor y poder competir en serio en el circuito de resistencia de 1966, especialmente en las 24 Horas de Le Mans. Crédito: Ford
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El 19 de junio de 1966 un Ford GT40 Mk.II negro portando el número 2 con los neozelandeses Bruce McLaren y Chris Amon cruzó victorioso la meta en las 24 horas de Le Mans de ese año. Detrás del número 2 llegó el Ford GT40 Mk.II número 1 seguido el Ford GT40 Mk.II número 5 completando la trifecta. Un hermoso 275 GTB/C, el primer Ferrari en cruzar la meta lo hizo en el octavo lugar. Henry Ford II consumaba así su venganza. Mejor aún, lo hizo utilizando motores diseñados para sus sedanes regulares. Sin embargo, aún no estaba satisfecho, a Ferrari aún le faltaba sufrir muchas humillaciones más en su pista favorita. Crédito: Ford
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En 1967 una nueva versión del Ford GT40 conocida como Mk. IV triunfó de nuevo en Le Mans con el legendario piloto Dan Gurney y su compañero A.J. Foyt detrás del volante. Aparte de los aparentes cambios de estilo el Mk. IV se diferenciaba de los demás por ser el único GT40 en ser fabricado en Estados Unidos (todas las otras versiones fueron construidas en el Reino Unido) y lo único que compartía con el Mk. II era el motor V8 de 7 litros, la transmisión y los frenos. El Mk. IV solo compitió en dos carreras en 1967; las 24 horas de Le Mans y las 24 horas de Daytona, ganando ambas.
Crédito: Ford
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Para el circuito de carreras de 1968 la Federación Internacional de Automovilismo prohibió los motores de capacidad ilimitada por lo que los exitosos GT40 Mk. II y Mk. IV quedaron fuera de competencia. Ford decidió seguir mejorar el GT40 Mk. I con el que habían competido sin éxito en 1964 y 1965. El esfuerzo rindió dividendos; el Ford GT40 Mk. I ganó las 24 horas de Le Mans en 1968 con el mexicano Pedro Rodriguez y el belga Lucien Bianchi alternándose en la plaza del conductor, Ford repitió la victoria en 1969 con el belga Jacky Ickx y el inglés Jackie Olivier detrás del volante.

La venganza de Henry Ford estaba consumada. Sin embargo el GT40 ya era obsoleto y Ford, que junto a General Motors y Chrysler habían acordado retirarse de toda actividad automovilística en 1970, no vio la necesidad de renovar su bólido. Enzo nunca tuvo oportunidad de optar por una revancha.
Crédito: Ford
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Uno de los grandes créditos que los 3 años consecutivos de triunfos del GT40 en Le Mans le dio a Ford es que lo logró utilizando los mismo motores V8 que se podían conseguir bajo el capó de los Mustang, Falcon, Fairlane y Galaxie que se conseguían en los concesionarios de la marca en los Estados Unidos. El lema de Ford ‘los corremos los domingos y los vendemos los lunes’ adquirió más vigencia que nunca antes. Crédito: Ford
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El éxito del Ford GT40 en las pistas hizo impostergable el lanzamiento de una versión de calle. Ford construyó 7 unidades de este Ford GT40 Mk. III equipadas con el V8 289 c.i.d. (4.7 litros) del Ford Mustang, luces de calle y una cola alargada para albergar algo de equipaje. Algunas versiones del Mk. I fueron adaptadas para circular en las vías públicas. Crédito: Ford
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34 años más tarde en el Auto Show de Detroit de 2002 Ford sorprendió al mundo con un hermoso concepto basado en el Ford GT40, llamado por supuesto Ford GT40 Concept. El GT40 concept era en apariencia idéntico al famoso bólido de los años 60 pero en realidad era más largo, ancho y alto. El éxito del concepto fue tal que Ford decidió construir una versión de producción, que sería conocida como Ford GT, ya que Ford nunca renovó los derechos para el uso de la marca GT40, la cual quedó en manos de un constructor de réplicas. Crédito: Ford
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Ford construyó un total de 4,038 unidades del Ford GT entre el verano de 2004 y 2006. Cada auto fue prácticamente construida a mano en la desaparecida planta de Ford en Wixom en el estado de Michigan. El GT estaba equipado con un motor V8 súper-cargado de 5.4 litros derivado de la planta motriz del Ford SVT Cobra R 2000 de 2004, que desarrollaba 550 caballos de fuerza. El GT tenía un precio cercano a 150,000 dólares pero las unidades iniciales fueron vendidas con un sobreprecio de hasta 100,000 dólares. Crédito: Ford
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A pesar de su corta edad (su producción terminó hace solo 12 años) el Ford GT es hoy uno de los autos de colección más codiciados. El precio de unidades en buen estado puede alcanzar hasta 400,000 dólares mientras que es imposible conseguir ningún modelos por menos de los 150,000 dólares que costaba cuando era nuevo, lo que en retrospectiva hace de él una de las mejores inversiones de la década pasada. Crédito: Ford
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El Auto Show de Detroit de 2015 fue el escenario en que Ford anunció la producción de un nuevo Ford GT después de una ausencia de 9 años. El anuncio llegó acompañado de un espectacular deportivo que modernizaba la apariencia del Ford GT40 sin imitarla como lo hizo el Ford GT40 concept de 2002. La producción del nuevo vehículo fue planeada para final de 2016, el años que marcaría el aniversario 50 del primer triunfo del GT40 en Le Mans. Ford planificó correr un Ford GT en las 24 horas de Le Mans de 2016 para marcar la ocasión. Crédito: Ford
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El nuevo Ford GT compitió en las 24 horas de Le Mans en junio de 2016 para conmemorar los 50 años del triunfo del Ford GT40 en el histórico circuito. El Ford GT logró el primer y segundo lugar de la categoría LM GTE Pro para automóviles de turismo, arrasando con las esperanzas de Ferrari y su nuevo 488. Crédito: Ford
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Las primeras unidades para la venta del Ford GT comenzaron a salir de la planta de ensamblaje en Marham, Ontario en Canadá en diciembre de 2016. Los Ford GT son construidos a través de un proceso prácticamente artesanal a un ritmo de un auto por día, con una producción planificada de 250 autos por año. Ford había planeado producir el GT durante dos años, pero en agosto pasado anunció que extendería la producción por dos años más hasta 2020 después de haber construido 1,000 unidades, la mitad del número de pickups F-150 que el fabricante es capaz de producir por día. Crédito: Ford
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El Ford GT, uno de los superautos más populares de la actulidad, no deja de acaparar titulares. Bien sea por el riguroso proceso de audición con el que Ford seleccionó a los 1,000 afortunados a los que les dió la oportunidad de adquirir una de sus codiciadas unidades, por sus triunfos en las pistas y por incidentes como la venta de una de sus unidades por parte del exluchador John Cena, uno de los compradores seleccionados por Ford, en violación de un contrato al que se obligaba a mantener la propiedad del vehículo por los 24 meses siguientes a su compra. Crédito: Ford
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