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El Salvador

En qué consisten las acusaciones por "expresiones de violencia" contra el presidente electo Nayib Bukele

El aún no juramentado mandatario de El Salvador va a juicio desde este jueves tras una demanda presentada por Ana Xochitl Marchelli Canales. Ambos trabajaban para la alcaldía de San Salvador: Bukele era el alcalde y Canales síndica de la alcaldía.
25 Feb 2019 – 2:05 PM EST

SAN SALVADOR, El Salvador. Un juzgado especializado en casos de violencia contra la mujer ordenó que Nayib Bukele, el publicista que ganó la presidencia de El Salvador hace menos de un mes, enfrente un juicio el este 28 de febrero por supuestas agresiones verbales contra una exfuncionaria municipal.

El presidente electo es acusado de “expresiones de violencia” contra Ana Xochitl Marchelli Canales, hechos que se remontan a una reunión del 6 de septiembre de 2017, cuando ambos trabajaban para la alcaldía de San Salvador. Bukele era el alcalde, mientras que Marchelli Canales, la síndica de la alcaldía capitalina.

Según la Fiscalía salvadoreña, Bukele la llamó “bruja” y lanzó una manzana contra la víctima durante una acalorada discusión del concejo capitalino, en la que discutían sobre un proyecto de recuperación del centro histórico, uno de los proyectos insignias del alcalde. La síndica decía que habían irregularidades en el proyecto, mientras que Bukele alegaba que se trataba de un bloqueo del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), partido al que estaba afiliado en ese momento.


Marchelli Canales denunció públicamente que no era la primera vez que sufría “menosprecio” y “hostigamiento” por cuestionar la gestión de Bukele. “Él quiere imponerse porque es hombre y porque es alcalde”, dijo, “las faltas de respeto venían desde antes. Las mujeres que nos encontramos en cargos públicos merecemos ser respetadas en nuestras opiniones”, expresó la síndica, después del incidente.

En octubre de 2018, Marchelli Canales declinó del juicio, argumentando que padece una grave enfermedad. Sin embargo, al amparo de una ley especial contra la violencia hacia las mujeres, en vigor desde hace nueve años, el tribunal siguió con el caso. “Es bien difícil que pueda probar un delito de expresiones de violencia contra la mujer sino tiene a la víctima, ella tiene que decir hora, lugar, las palabras que le dijo, cuál es el daño que le ha producido. Esos elementos solo se pueden construir a partir del testimonio de ella en el juicio”, dice Bertha María Deleón, la abogada de Bukele.

El ingrediente político del juicio

En septiembre de 2017, cuando Bukele discutió acaloradamente con la sindica, el alcalde era una figura incómoda en el FMLN porque quería ser candidato presidencial. Él aparecía en las encuestas como uno de los políticos más populares, pero no contaba con el apoyo de los dirigentes del partido. Bukele criticó en público a los dirigentes del partido y al presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén. En esta coyuntura, el FMLN le abrió un expediente y lo expulsó por promover la división del partido y por las agresiones verbales contra Marchelli Canales, militante del FMLN.

“El proceso de la manzana fue como una herramienta para sacarlo del partido. Creo que tiene un contenido político grande y no solo de la gente del FMLN sino con la actuación del fiscal anterior, Douglas Meléndez, que resolvió el caso en un tiempo récord. Si usted va a denunciar la violación de una niña se tardan como un año, pero este caso como en un mes ya lo tenían listo. Fue una maniobra política”, dice la abogada Deleón.

Según la primera encuesta nacional de violencia contra las mujeres, publicada en 2018, siete de cada 10 mujeres ha sufrido violencia en El Salvador, principalmente maltrato físico, seguido por el maltrato psicológico.


“Las mujeres hemos venido sufriendo de parte de muchos funcionarios de diferente nivel, de diferentes partidos políticos, diferentes expresiones de que lo que evidencian es la naturalización de la violencia contra las mujeres. Este es el contexto en que la situación del señor Nayib Bukele se da. Tristemente, como en muchos otros, este caso se ha partidarizado”, dice Ima Guirola, la vocera del Instituto de Estudios de la Mujer Norma Virginia Guirola de Herrera (CEMUJER).

Guirola cuestiona que líderes del FMLN arremetieron contra Bukele por las expresiones de violencia contra la síndica, pero que guardaron silencio cuando otros dirigentes del partido y funcionarios del gobierno agredieron verbalmente a otras mujeres. “Deben de ser castigadas pero no pensando selectivamente, se castiga a uno, y no se sanciona a otro. Aquí este asunto debería ser parejo: deberían haber campañas de fortalecimiento de valores para una convivencia en respeto”, insiste Guirola.

Bukele enfrentará el juicio por expresiones de violencia contra la mujer el 28 de febrero. En marzo, otro tribunal lo juzgará por una denuncia de calumnia contra Eugenio Chicas, el exvocero de Casa Presidencial, al que acusó en público de abusar de una menor de edad, algo que él niega. Los resultados de estos procesos judiciales podrían empañar su juramentación como presidente de la República, programada para el primero de junio de 2019.


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