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Cero improvisación y mucho diálogo: las claves para sacarle el máximo provecho a las citas médicas

Muchas veces nos sentimos frustrados o insatisfechos después de ver al doctor, pero hay varios trucos que como paciente puedes implementar para evitar que esto ocurra.
30 Mar 2018 – 2:48 PM EDT

Navegar por el sistema de salud estadounidense a veces es un proceso desalentador. Puede ser todo un reto encontrar un buen médico (más aún con citas disponibles) y no es algo que se resuelva fácilmente en Internet. Pero hay formas de sacarle más provecho a las consultas y nadie mejor que un doctor para explicar cómo hacerlo.

“Como médico, muchos amigos y familiares a menudo me preguntan cómo aprovechar al máximo una visita al doctor”, dice Danielle Ofri, autora y profesora de medicina de la Universidad de Nueva York. Eso fue lo que la motivó a escribir una detallada guía que publicó en el diario The New York Times y que resumimos a continuación.


Lo mejor es que los consejos de Ofri no sólo aplican para el paciente, sino también para sus familiares o cuidadores. La especialista divide la cita en cuatro partes: encontrar el médico, prepararse para la cita, lo que sucede durante la consulta y lo que hay que hacer después.

Encontrar el correcto

Escoger un médico no suele ser una tarea fácil. Hay miles de páginas con reseñas en línea para otro tipo de proveedores de servicios, como estilistas o mecánicos, pero las revisiones de los profesionales de salud son más difíciles de encontrar. En todo caso, estos consejos pueden ayudarte a decidir:

  • Revisa qué médicos aceptan tu seguro y atienden en una ubicación que te convenga en términos de distancia.
  • Si no tienes seguro, consulta las clínicas locales y los centros de salud que podrían tener tarifas más económicas o planes de pago.
  • Solicita recomendaciones a amigos que tengan más experiencia con el sistema médico.
  • Decide si prefiere una práctica pequeña o grande, pero ten en cuenta que, en última instancia, “quién es el médico individual es más importante que la práctica”, recalca Ofri.

Cómo prepararte

Una vez que hayas seleccionado al médico y concertado una cita, hay algunos pasos que puedes seguir antes de la visita para buscar la mejor experiencia posible.

  • ¿Va a ser un chequeo general?
  • ¿Es una 'visita de seguimiento' para tus condiciones médicas actuales?
  • ¿Hay algún síntoma o problema nuevo que debas mencionar?
  • ¿Necesitas hablar de eventos importantes que podrían ocurrir en tu vida? (cambios potenciales en la dieta o el estilo de vida, etc.)

Es importante ser realista sobre lo que puedes lograr en una cita médica individual. Muchos de nosotros tenemos largas listas de cosas que queremos discutir con el médico, pero Ofri sugiere seleccionar los dos o tres temas más importantes para enfocarse. “Calidad sobre cantidad”, insiste.
No olvides llevar a la cita los registros de salud relevantes y resultados de exámenes, medicamentos e información de tu seguro (si lo tienes).

Durante la cita

Una vez que estés en la oficina del doctor recuerda: las citas son una conversación bidireccional y la comunicación lo es todo. En otros artículos de Next Avenue hemos hablado las frustraciones que genera el poco tiempo que los doctores dedican a escuchar a sus pacientes.

“No solo es frustrante, sino que también podría dañar la salud a largo plazo si no se recibe tratamiento o se somete a la persona a un tratamiento inadecuado”, Susan Johnston Taylor en uno de esos artículos y aclara que la autodefensa es una herramienta importante para los pacientes.

En contraste, Ofri pide a los pacientes que sean comprensivos con las tareas múltiples que un médico enfrenta (por ejemplo, los registros electrónicos), pero si te sientes completamente ignorado, debes decir algo.


“Algunos médicos pueden escuchar bien mientras escriben, pero si parece que tu médico no te está escuchando, tienes el derecho de decírselo de forma educada. Podrías decir algo como: ‘Sé que tiene que escribir todo esto en la computadora, pero si pudiera darme un minuto de total atención, le diré lo más importante tan concisamente como me sea posible’”, ejemplifica Ofri.

La especialista también recomienda que revises el tiempo para asegurarte de que tus asuntos principales estén cubiertos: evita compartir nuevas inquietudes en el último minuto (en cambio, programa otra cita, llama por teléfono o envía un correo electrónico) y no te vayas hasta comprender completamente tu tratamiento.

Tiempo para reflexionar

La experiencia con el médico no termina después de la cita. Es fundamental reflexionar sobre lo ocurrido para saber cómo avanzar. Ofri enumera algunas preguntas que debes hacerte:

  • ¿Recibiste respuestas a todas tus preguntas?
  • ¿Cubriste tus tres problemas de salud más importantes?
  • ¿Sabes lo que debes hacer ahora? (¿Qué medicamentos tomar? ¿Qué exámenes hacerte? ¿Qué especialistas ver?)

Haz un seguimiento del plan que estableciste con tu médico. Si tienes más preguntas, encuentra la forma de ponerte en contacto. Y, en última instancia, si las cosas no funcionaron como estaba previsto, ten claro que está bien dejar de ir a ese proveedor y pasar por este proceso nuevamente con otro.
“Una relación con un médico es como cualquier relación: necesitamos sentir que es la correcta”, dice Ofri. “Si algo no se siente bien, es mejor prestarle atención. Después de todo, le estás confiando tu vida a esta persona”.

*Grace Birnstengel es periodista especializada en estudios de género, mujeres y sexualidad, graduada en la Universidad de Minnesota.


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