null: nullpx
Accidente Aéreo

La aviadora Amelia Earhart pudo haber sobrevivido como náufraga en un atolón del Pacífico

Un nuevo análisis de los huesos hallados en 1940 en la isla Nikumaro encuentra muchas semejanzas entre esos restos humanos y la famosa piloto desaparecida.
2 Nov 2016 – 1:00 PM EDT

El misterio de la desaparición de la aviadora Amelia Earhart parece estar más cerca de resolverse después de que un nuevo análisis de los huesos hallados en la isla desierta Nikumaro, ubicada en el centro del océano Pacífico, encontrara semejanzas con las características físicas de la célebre piloto.

Hasta ahora, se sabía que esa osamenta podría corresponder a una mujer de origen caucásico que vivió en la primera mitad del siglo XX, pero tras comparar el húmero y el radio del cadáver encontrado, los investigadores del Grupo Internacional para la Recuperación de Aeronaves Históricas (TIGHAR) determinaron que sus medidas coincidían con las de Earhart.

La aviadora se desvaneció de los radares en julio de 1937 cuando estaba sobrevolando el Pacífico en su avioneta bimotor Lockheed Electra. Earhart estaba a menos de 7,000 millas de convertirse en la primera mujer en pilotar una aeronave alrededor del mundo, lo que hubiera sido el colofón a una trayectoria de gestas aéreas para la época que depararon fama internacional.

En video: famosas desapariciones de aviones

Su último viaje partió de Miami rumbo hacia el este el 1 de junio de ese año y para el día 29 de ese mes ya se encontraba en Nueva Guinea. Desde allí despegaría para atravesar el Pacífico hacia Estados Unidos. Su siguiente parada era la isla de Howland, a 2,556 millas de Lae (Nueva Guinea).

Los precarios sistemas de navegación del momento para travesías oceánicas y las malas condiciones meteorológicas truncaron el vuelo de Earthart, quien viajaba con Fred Noonan, encargado de los sistemas de guía.

A pesar de la comunicación radiofónica con la Guardia Costera de EEUU y las señalizaciones de buques de la Marina, Earhart nunca llegó a Howland.


“Estamos volando al norte y al sur”, dijo Earhart en su última comunicación por radio.
El Gobierno de Estados Unidos invirtió 4 millones de la época en rastrear el océano y los atolones de la región en un intento de dar con el rastro de la avioneta y sus ocupantes, aunque no lograron resolver el misterio que perdura hasta la actualidad.

Los huesos de Nikumaru
En 1940 un oficial británico halló restos humanos en el atolón Nikumaru -350 millas al sur de Howland-, así como vestigios de un campamento, restos de animales muertos, ropa y artículos de navegación. Una primera revisión de aquella osamenta determinó que se trataba de un cadáver de un hombre.

Después de aquel análisis, los huesos se perdieron. Gracias a la tecnología moderna se pudo aclarar en los últimos años que en realidad se trataba de una mujer de rasgos caucásicos y de la altura de Earhart.

El nuevo reporte médico, que compara las medidas de los brazos de Earhart con el húmero y el radio encontrados en la isla, señaló que las coincidencias entre ambos eran muy elevadas.
Earhart tenía unos brazos atípicamente largos para las proporciones de una mujer, lo que hace pensar que la aviadora podría haber aterrizado en el atolón y sobrevivido allí durante un tiempo. Se cree que su avioneta podría estar sumergida junto a un arrecife.


RELACIONADOS:Accidente AéreoHistoriaViajesLocal
Publicidad