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Abuso Policíaco

5 latinos murieron a manos de la policía en la última semana

Cuatro hombres y una mujer recibieron disparos fatales por parte de oficiales. En lo que va del año, la policía ha matado a 100 hispanos.
12 Jul 2016 – 8:07 PM EDT

Era madre de tres niños, incluyendo un bebé de dos meses. El 5 de julio Melissa Ventura, de 24 años, murió por los disparos que le dieron dos oficiales de policía en la entrada de su casa en el pueblo fronterizo de Yuma, en Arizona.

De acuerdo con los reportes iniciales de medios, Ventura sufría de problemas mentales. Alrededor de las 8 pm del pasado martes, las autoridades respondieron a la escena de un altercado por violencia doméstica. Al abrir la puerta, Ventura “atacó a los oficiales con un cuchillo”, según el Departamento de Policía de Yuma. En ese momento, los policías “dispararon sus armas” matando a la mujer.

“Los oficiales están ahora en licencia administrativa mientras la Policía de Yuma investiga el incidente”, dijo el sargento Lori Franklin a Univision Noticias.

La hermana de Melissa Ventura, Tiffany, le dijo a la afiliada de NBC, KYMA, que su hermana “vivía por sus niños… ella era el corazón y el alma de la familia”.

Este domingo, Jazmin Ramírez inició una campaña en la página de GoFundMe para ayudar a la familia Ventura. “A pesar de que no conocí personalmente a Melissa, su historia toca mi hogar por haber luchado -como yo- con enfermedades mentales y soy latina”, escribió Ramírez.

Durante una compleja semana marcada por la relevancia de las muertes de los afroamericanos Alton Sterling y Philando Castile, Ventura fue una de los cinco jóvenes hispanos muertos a manos de la policía entre el 3 y el 7 de julio. A pesar de que las víctimas recibieron escasa atención en el país, sus muertes completan los 100 latinos asesinados por la policía en los que va del 2016, de acuerdo con Killed by Police, una base de datos que monitorea los asesinatos por agentes del orden de Estados Unidos.

La base de datos que lleva el diario The Guardian, The Counted, cifra estas muertes en 88, probablemente porque las autoridades locales no tienen la opción de clasificar las víctimas como hispanos.


El pasado 4 de julio, oficiales respondieron a una llamada en San José, California, en la que reportaban que un joven de 18 años, Anthony Núñez, se había herido la cabeza con una bala que le rozó en un aparente intento de suicidio. Después de que Núñez apuntó con el arma a la policía, los oficiales le dispararon y lo mataron.

“Ahora tengo que enterrar a mi hijo (…) ¿Por qué? ¿Por qué no lo neutralizaron con un taser?”, se preguntó la mamá de Núñez, Sandy Sánchez, durante una entrevista a una afiliada de Univision en San Francisco el martes.

El oficial de la Policía de San José, Eddie García, indicó que los agentes intentaron hablar con Núñez y sabían que él padecía problemas mentales. “Ellos se vieron obligados a dispararle cuando él les apuntó con el arma”, dijo. En esa ocasión, los policías no llevaban cámaras corporales.

En la página de GoFundMe que abrieron con el fin de recaudar fondos para cubrir su funeral se lee: “Anthony… tuvo una vida llena de desafíos. Fue criado por sus abuelos, quienes murieron cuando él tenía 6 años. Después, su ‘Tía’ y ‘Tío’ se lo llevaron y lo trataron como si fuera su hijo. Anthony era un joven de corazón tierno, que quería unirse a las fuerzas militares”.

El 3 de julio, la Policía de Reno, Nevada, disparó y asesinó a Raúl Saavedra-Vargas, de 24 años, después de que este se rehusó a orillar su auto cuando un oficial se lo solicitó. De acuerdo con reportes de medios locales, en lugar de detenerse el joven cambió de dirección y por poco atropella a un segundo oficial que iba a pie, antes de desviarse entre una multitud en un popular festival de alitas de pollo en el centro de la ciudad, el ‘Biggest Little City Wing Fest’.

Esa noche, policías encubiertos también mataron a tiros a Pedro Villanueva, de 19 años, en Fullerton, California, mientras investigaban un evento de carreras callejeras. Los oficiales persiguieron a Villanueva en un auto particular y abrieron fuego cuando éste presuntamente condujo hacia ellos.

Según el diario Los Angeles Times, los amigos de Villanueva cuestionaron esta decisión de los oficiales. Ellos sostienen que el joven pudo haber temido un robo en la calle sin salida, sin saber que se trababa de una persecusión policial.

Un pasajero de 18 años, que acompañaba a Villanueva y también fue impactado por las balas, fue hospitalizado por sus heridas y dado de alta el lunes.

La práctica de abrir fuego contra un vehículo en movimiento está prohibida en muchas agencias policiales, incluyendo las de San Francisco, Chicago y Denver, tal como reportó el Times. El Departamento de Justicia también advirtió a las policías que no deben disparar a los autos en movimiento incluso cuando un sospechoso conduce hacia un oficial.

El 7 de julio, Vinson Ramos, de 37 años, murió a manos de la policía a las afueras de una tienda 7-Eleven cerca de Los Ángeles, después de que las autoridades respondieron a un incidente que involucraba a Ramos y a una mujer. La pareja había estado discutiendo y él tenía supuestamente un cuchillo plegable, y al negarse a soltarlo, los oficiales abrieron fuego. La mujer tenía un niño con ella, según reportes.

(Esta historia fue publicada originalmente en inglés en Univision News)


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