Dos días después de los catastróficos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que azotaron Venezuela el pasado miércoles, los habitantes afectados por la tragedia en el país caribeño piden ayuda con desespero ante la falta de asistencia de rescate para levantar escombros y sacar a los posibles sobrevivientes de las cientos de edificaciones derrumbadas.
"Afuera del centro móvil está lleno de cadáveres": las voces de los venezolanos que claman por ayuda
Los venezolanos piden ayuda mientras intentan socorrer por sí mismos a las miles de personas heridas o bajo los escombros de edificios derrumbados, tras los dos fuertes terremotos de magnitud 7.2 y 7.5. Un médico instalado en La Guaira, la zona de desastre más golpeada por la tragedia, cuenta que los cadáveres se acumulan por cientos afuera de una clínica improvisada en la zona
El médico cirujano Jorge Bustillos, en La Guaira, la región más golpeada por la catástrofe, describió una situación crítica tras labores de rescate en Venezuela. Señaló que el centro clínico móvil instalado está saturado y que aún hay personas bajo los escombros.
"La situación de verdad es bastante grave. Causa mucho dolor poder ver la parte de afuera, está lleno de cadáveres en la parte de afuera", relató a N+ Univision.
"Son cientos de cadáveres, familias enteras en el suelo arropadas, en un en un baño, bajo una sabana", cuenta Bustillos. "Vi un abuelito que vino y encontró a su esposa y a su nieta".
Hasta la tarde de este viernes, el conteo oficial arrojaba 920 personas muertas, miles de heridos y más de 50,000 desaparecidos.
El médico advierte que "tenemos edificios completamente en el suelo y no hay una persona levantando una piedra. Creo que hace mucha falta muchos rescatistas, personas que puedan ayudarnos a rescatar esas personas que están ahí, que están dentro de las 72 horas de plazo que tenemos para poder darles esa ayuda inmediata", advirtió el médico.
Sin ayuda para levantar escombros
Los testimonios de las personas alrededor de los edificios derrumbados son similares: no han recibido ayuda, y piden desesperados asistencia para conseguir a sus seres queridos.
"Perdí a mi hija y a mi nieta que iba a nacer el 24 de julio. Necesito que me ayuden con mi hija a ver si está en los escombros, por favor", pedía entre lágrimas y con mucho dolor Arminda, una mujer entrevistada por N+ Univision.
La ayuda no llega a las zonas más afectadas de La Guaira. "Es un desespero mi amor, quisiera saber dónde está mi niño, si está por ahí atrapado o en un refugio. El gobernador dijo que enviarían maquinarias y mira la hora que es y todavia no han dado las maquinarias. Los mismos vecinos, los que pudimos salir, somos los que estamos haciendo la ayuda".
Otro duro testimonio es el de un hombre de mediana edad, sentado frente a las ruinas del edficio donde vivía, con lágrimas en los ojos. Contó a un reportero que "mi familia quedo allí, mi esposa y mis dos hijos. No hay nada que recuperar, sino resignación". Sus hijos tenían 5 y 9 años.
El doctor Bustillos reconoce que "la situación es muy crítica, muy crítica", pero agradece "a Dios que hemos contado con la ayuda de muchas personas. Los venezolanos se sienten muy unidos, ayudándonos a traer insumos, ayuda, y poder nosotros llevárselas a las personas que las necesitan".
La estudiante de medicina y socorrista Andrea Coppola plantea una situación similar. "Ha sido desesperante, angustioso. Tener un plan de contigencia en este pais ha sido difícil, pero el venezolano es resiliente. Vamos a llevar insumos y lo que se necesite como podamos".
Coppola participó en el rescate de un compañero que quedó bajo escombros, pero que murió porque no pudo llegar a un hospital para recibir atención médica a tiempo. "Logramos sacar a nuestro compañero Alvaro Ruiz, pero durante el traslado la ambulancia se accidentó y no sobrevivió las hemorragias internas. He llorado todo el día con su mamá y su novia".
La socorrista reiteró que "necesitamos claramente movilizar maquinaria para levantar escombros, para poder sacar a las personas de los escombros".
"Ha sido un milagro", cuenta un venezolano sobre el hallazgo con vida de su madre
Paul Viera, un ciudadano venezolano en el exilio, relató los detalles del hallazgo de su padre fallecido bajo las estructuras colapsadas debido a los terremotos. El cuerpo resguardó directamente a la madre del afectado, quien sobrevivió debido al espacio de aire que generó un congelador doméstico durante el desplome del inmueble.
La familia pide celeridad en la remoción de escombros Para recuperar los restos de las víctimas.
"Ha sido un milagro. Todo ha sido un milagro, una buena noticia entre tanto incertidumbre, tanto dolor", cuenta, sobre haber podido hallar a su madre, gracias a una lista de heridos que se encontraban en un hospital.
Sobre su padre, cuenta que lo identificaron porque hallaron su mano —no desprendida de su cuerpos— entre los escombros. "Confirman que al parecer fue protegiendo a mi madre, que se salva porque un congelador no logra caer sobre ella sino la deja con espacio para respirar", explica.
Viera, hablando sobre la situación sanitaria, afirmó que "la red de salud pública está colapsada. Lo estaba antes de los terremotos. Y ahora, por supuesto, está superada en su capacidad".
"Es horrible la cantidad de personas que han fallecido, pero también es es bueno, es bueno que sepan que que estamos atendiendo y que estamos preparados y acondicionados para poder atender personas acá, aún cuando esto sea una clínica, una clínica móvil", afirmó el doctor Bustillos.
Y cuenta sobre los heridos que "hay personas de todas las edades. Las lesiones más comunes son por aplastamiento, flexiones de cadera, fracturas de fémur, fracturas abiertas que es muy importantes atacarlas a tiempo porque estas fracturas abiertas tienden a infectarse y es crítico".
Viera, por su parte, concluye su testimonio con un pedido. El mismo de casi todos los afectados: "Por favor, que llegue la mayor cantidad posible de maquinarias y manos ahí. Ganas de de luchar hay, pero no hay maquinaria pesada para poder mover todo esto".







