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Tiroteo en San José

Documentos del VTA revelan historial de indisciplinas y conflictos laborales del autor de la masacre

Cientos de páginas de documentos publicados por el Sistema de Transporte del Valle de Santa Clara revelan los problemas disciplinarios y confrontaciones verbales de Sam Cassidy, el empleado que mató a nueve de sus compañeros de trabajo en una base de trenes de San José.
13 Jun 2021 – 09:10 AM EDT
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SAN JOSÉ, California. – El empleado del Sistema de Transporte del Valle de Santa Clara (VTA, por sus siglas en inglés) que mató a nueve personas en una base de trenes antes de quitarse la vida tenía un historial de indisciplinas laborales y conflictos con otros trabajadores, según documentos hechos públicos por la compañía.

El reporte revela al menos cuatro incidentes que involucran a Sam Cassidy y que fueron elevados hasta sus supervisores, los cuales tuvieron como consecuencia acciones disciplinarias: desde una “advertencia verbal” hasta una suspensión de dos días sin salario.

Funcionarios del VTA publicaron más de 220 páginas que incluyen correos electrónicos, notas escritas a mano y formularios que documentan los desencuentros que el pistolero tuvo con sus colegas y jefes durante las casi dos décadas que trabajó para el sistema de transporte.

Los documentos fueron analizados como parte de la investigación sobre lo ocurrido el pasado 26 de mayo en la base de trenes Guadalupe, cuando Cassidy abrió fuego en dos edificios causando el peor tiroteo masivo en la historia de la Bahía de San Francisco.

El VTA aseguró que “existen miles de páginas de documentos que incluyen emails, archivos adjuntos y otros materiales que aún se tienen que revisar” para intentar determinar por qué el “empleado resentido” de 57 años llegó ese día armado con tres pistolas semiautomáticas para matar a varios de sus compañeros.

“Por ahora, no hay ningún indicio de registros en el archivo persona de Cassidy en el VTA sobre sanciones disciplinarias por conducta amenazante o violenta durante su carrera de 20 años con el VTA”, indicó la empresa en un comunicado.

Los funcionarios revelaron además que, durante la extensa revisión de los archivos del pistolero, no se pudieron encontrar registros sobre incidentes que incluyeran comentarios racistas o amenazas contra alguno de sus compañeros de trabajo, como algunos medios locales lo habían reportado.

De igual forma, descartaron contar documentos o archivos proveídos por el gobierno federal en los que se mencione a Cassidy. Y es que días después de la masacre, el diario The Wall Street Journal señaló que el autor de la masacre había tenido un roce con agentes federales cinco años atrás.

Según la nota periodística, un memorando aseguraba que Cassidy fue detenido en 2016 por la Agencia de Control de Aduanas cuando regresaba a los Estados Unidos proveniente de Filipinas, presuntamente en posesión de “libros sobre terrorismo y manifiestos (…) además de un cuaderno con apuntes sobre lo mucho que odiaba el VTA”.

“Si alguien va a perder la cabeza, es él”

Los incidentes de indisciplina de Sam Cassidy con el VTA abarcan desde frustraciones con las políticas del VTA sobre el uso de equipos de trabajo hasta acaloradas discusiones con otros empleados. Y aunque en uno de los casos una empleada señaló que “tenía miedo de Cassidy”, el VTA descartó que hubiera señales de alerta.

En enero de 2020, los directivos de la compañía recibieron un reporte sobre una “confrontación verbal” entre Cassidy y una empleada del VTA. La primera comunicación sobre el incidente se hizo en forma de un correo electrónico con el título “Incidente en la División Guadalupe” con fecha del 29 de enero.

El email narra que Cassidy “comenzó a apuntar y gritarle” a una empleada durante una reunión para discutir los periodos vacacionales de los empleados. El episodio se prolongó por “dos o tres minutos” y en un momento de la confrontación, Cassidy se refirió a la empleada como “la persona más corrupta en el VTA”.

Los nombres de todos los trabajadores en los documentos publicados por el VTA fueron ocultados con la intención de salvaguardar su integridad y debido a que ninguno de ellos está involucrado en la investigación sobre la masacre en la base de trenes Guadalupe.

El documento también revela que empleada involucrada en el pleito verbal con Cassidy comentó dicho incidente con otra colega, quien dijo: “Me da miedo. Si alguien va a perder la cabeza uno de estos días, va a ser él”. El nombre del trabajador o trabajadora que hizo esa declaración no quiso ser proporcionado por la empleada en cuestión, según informó el VTA.

“Seguimos investigando este incidente para ver si existe algún otro documento que sea relevante y que podamos revisar para su publicación”, agregó la compañía.

Otro incidente ocurrido el 16 de julio de 2019 detalla que Sam Cassidy fue suspendido por dos días sin derecho a sueldo por violar las políticas de la compañía y negarse a firmar la entrega de un radio indispensable para realizar sus actividades laborales.

El 21 de octubre de 2020, durante la pandemia de coronavirus, Cassidy se negó a asistir a un entrenamiento sobre primeros auxilios argumentando temor a contagiarse de covid-19. De acuerdo con los documentos, el VTA buscó alternativas para que pudiera obtener la certificación, pero no pudo llegar a un acuerdo con él.

Un mes después, el 28 de noviembre, un correo electrónico relata que Cassidy tuvo problemas para registrar su hora de entrada y utilizó un radio de la compañía para comunicaciones personales. El documento señala que el empleado se retiró del trabajo sin permiso de su jefe directo en lugar de resolver la situación.

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