Proyecciones oficiales estiman 2,000 muertes por coronavirus en 12 semanas en la Bahía de San Francisco
El Departamento de Emergencias de San José indicó en un reporte que si no se toman medidas de distanciamiento social, el número de fallecimientos se puede disparar a 16,000 para junio tan solo en el condado Santa Clara.
SAN JOSÉ, California. – Las proyecciones de contagios y muertes por coronavirus entre las autoridades de California siguen manejando cifras alarmantes.
Las más recientes llegaron cortesía de un reporte elaborado por el gobierno municipal de San José, en el cual se estima que “en el mejor de los escenarios” unas 2,000 personas podrían morir para junio a causa del covid-19 tan solo en el condado Santa Clara.
El documento contempla un escenario en el que se cumplen al pie de la letra las medidas de distanciamiento social en la región, una de las primeras en Estados Unidos en cancelar los eventos masivos y decretar un toque de queda parcial que obliga al cierre de negocios no esenciales y a los residentes a permanecer en sus casas el mayor tiempo posible.
De acuerdo con el diario The Mercury News, el administrador municipal, Kip Harkness, presentó el reporte el martes pasado durante una reunión del Concejo de la ciudad, indicando que había sido producido por el Departamento de Emergencias de San José. No especificó si se trató de una iniciativa propia o a petición del alcalde Sam Liccardo.
“Aún en el mejor de los escenarios, estamos viendo -en las próximas 12 semanas- un total de 2,000 muertes potenciales directamente asociadas al covid-19”, dijo el funcionario durante la reunión. Pero si no se respetan la orden de confinamiento ni las normas de distanciamiento social impuestas desde el pasado 16 de marzo, agregó, en el peor de los casos el número de fallecimientos se puede disparar a 16,000.
The model shared by the City of San Jose projecting deaths and future case counts of #COVID19 was not produced, reviewed, or vetted by the County of Santa Clara or the Public Health Department. Read more: https://t.co/83fXcqbXnN pic.twitter.com/e1ifMTTZEF
— Healthy SCC (@HealthySCC) March 27, 2020
El alcalde de San José defendió el modelo creado por su administración. “No tenemos epidemiólogos a la mano, pero lo que sí tenemos son personas brillantes en matemáticas que están adoptando modelos que han sido publicados por otros expertos”, señaló Liccardo según el diario local.
Pero el Departamento de Salud del condado Santa Clara, que ha sido el encargado de contabilizar los casos de coronavirus y de emitir los lineamientos del toque de queda, no dio su visto bueno sobre estas proyecciones.
“El modelo compartido por la ciudad de San José que proyecta fallecimientos y casos futuros a causa del covid-19 no fue producido, revisado ni aprobado por el condado Santa Clara (…) Continuamos analizando la situación de manera activa y tomando las acciones necesarias para minimizar la propagación de coronavirus en nuestra comunidad”, dijeron los funcionarios de salud pública en un correo electrónico enviado a Noticias Univision 14.
Otras proyecciones preocupantes
El gobernador de California anunció el pasado 19 de marzo un toque de queda parcial para los más de 40 millones de residentes del estado, como parte de un esfuerzo extraordinario para frenar la propagación de los casos de coronavirus.
La medida histórica se decretó al tiempo que el gobierno estatal proyectara que en un periodo de ocho semanas más de la mitad de los residentes de California se contagiarán de covid-19. Hablando en porcentajes, el gobernador Gavin Newsom dijo que según las estimaciones de sus funcionarios de salud, 56% de la población resultaría infectada en dos meses, un equivalente a 25.5 millones de personas.
El gobernador detalló esas cifras en una carta enviada al presidente Donald Trump, en la que también dijo que California ha sido uno de los estados más golpeados por la propagación del virus en parte por "los esfuerzos de repatriación" que han llenado sus bases militares con pacientes infectados procedentes de China y Japón, así como del crucero Grand Princess.
El toque de queda estatal limita todas las actividades personales y laborales a lo que las autoridades consideran como “esencial”, y básicamente llama a la población a no salir de sus casas a menos que sea extremadamente necesario. Las excepciones más comunes son la posibilidad de salir por medicinas, visitar a un doctor y comprar alimentos, así como ir a trabajar en empresas o negocios "esenciales" tales como hospitales, farmacias, gasolineras y supermercados.
La orden también prohíbe todos los traslados ya sean a pie, bicicleta, automóvil o transporte público, a menos que se realicen para operar negocios o realizar actividades catalogadas como “indispensables”. Quienes decidan salir de sus casas deberán mantener una distancia social de al menos seis pies con otras personas tanto en las calles como dentro del transporte público, que seguirá operando durante el toque de queda.
El mandato define como esenciales aquellas actividades necesarias para salvaguardar la salud y seguridad de los residentes, entre las más comunes salir de casa para visitar al doctor o adquirir alimentos. A continuación, enlistamos algunas:
- Comprar medicinas o acudir al doctor en caso de emergencias
- Obtener servicios o suministros necesarios para que las familias puedan permanecer en sus casas por largos periodos de tiempo.
- Ejemplos: salir a comprar comida o cargar gasolina
- Realizar actividades al aire libre como caminar, ejercitarse o correr, siempre y cuando mantengan una distancia social de seis pies con otras personas
- Salir a trabajar para realizar labores indispensables.
- Entre las más comunes están los empleos de gobierno, hospitales, medios de comunicación, servicios de limpieza y restaurantes
- Cuidar de familiares, personas de la tercera edad, menores y discapacitados que vivan en otro domicilio
Salvo las excepciones arriba mencionadas, los funcionarios de salud fueron enfáticos al explicar que todas las reuniones fuera de una unidad familiar, sin importar el número de personas, quedan estrictamente prohibidas. Entre las implicaciones más extremas de la orden regional, es el llamado a que las personas no salgan a trabajar a menos que lo hagan en comercios, negocios o instituciones esenciales como centros de salud y hospitales, supermercados y puestos de comida, o lugares que brinden albergue y servicios sociales para las poblaciones más vulnerables.















