null: nullpx
Violaciones

Un pedófilo confesó a un sacerdote que abusaba de sus hijastras y ahora pasará 42 años en la cárcel

Una ley en California obliga a los ministros religiosos a informar de delitos que tengan conocimiento por lo que cuando Rodimiro Sajuan Ramírez confesó a un sacerdote sus delitos, este lo denunció. Fiscales del condado de San Mateo presentaron 33 distintos cargos contra él que iban desde actos lascivos y copulación oral, hasta abuso sexual de menores con la agravante de violencia e intentar disuadir a las víctimas de hacer una denuncia a la Policía.
12 Abr 2019 – 11:17 AM EDT

La escalofriante confesión que un hombre hispano de California le hizo a su ministro religioso abrió una caja de pandora que reveló crímenes atroces contra dos menores de edad. La identidad del sacerdote continúa siendo una incógnita, pero gracias a la declaración del religioso, las autoridades lograron poner tras las rejas a Rodimiro Sajuan Ramírez, un pedófilo que fue sentenciado este miércoles a 42 años de cárcel por abusar sexualmente de sus hijastras de 13 y 8 años.

California es uno de los 27 estados del país en donde los ministros religiosos son catalogados como denunciantes obligatorios y por ley deben informar a las autoridades sobre cualquier actividad sospechosa o crimen de los cuales sean testigos o que lleguen a sus oídos. Este mandato judicial obligó al clero a contactar a las autoridades del condado de San Mateo cuando Ramírez le confesó el sistemático abuso al que durante dos años sometió a las menores.

Documentos de la Corte revelan que el pasado octubre los fiscales del condado de San Mateo presentaron en contra del hombre de 50 años, 33 distintos cargos que iban desde actos lascivos y copulación oral, hasta abuso sexual de menores, con la agravante de violencia e intento por disuadir a las víctimas de hacer una denuncia a la Policía.

Los detalles de los crímenes son espeluznantes. El fiscal de distrito Steve Wagstaffe dijo que, en el caso de la hijastra de 13 años, Ramírez la molía a golpes con un cinturón cuando la menor intentaba luchar con él para evitar que la violara. A la menor de 8 años, la forzaba a practicarle sexo oral.

Parte de las violaciones y abusos ocurrieron entre junio de 2015 y agosto de 2017 en una vivienda de la ciudad de Redwood City, donde Ramírez vivía con su esposa y tres hijastras de 13, 8 y 7 años, respectivamente. Los fiscales señalaron que, en el caso de la más pequeña, no encontraron ninguna evidencia que indicara que también fue víctima de ataques sexuales.

Aunque se trataba de la primera vez que este depredador sexual era acusado de crímenes violentos, la Fiscalía siempre buscó que le cayera todo el peso de la ley. La seriedad de los delitos llevó al juez a fijarle una fianza de $9.5 millones, por lo que la totalidad del proceso lo pasó tras las rejas acumulando un crédito a su condena de 243 días en prisión.

En 1996, Ramírez ya había enfrentado a la justicia y fue encontrado culpable de cometer un delito menor como resultado de un incidente de violencia doméstica. Registros públicos de la Corte Superior del condado de San Mateo muestran que, en febrero de este año, su esposa María Magdalena Ochoa Barriga, presentó una petición para disolver el matrimonio que hasta el momento sigue abierta.

Peligro en casa

Los expertos aseguran que el 90% de los casos de abuso sexual de menores ocurren en casa o un entorno cercano a la familia. En muchas ocasiones, los agresores suelen ser personas allegadas o incluso familiares de las víctimas.

En una entrevista con Noticias Univision 14, el psicólogo infantil Héctor Cervantes explicó que apenas el 10% de los casos de índole sexual que involucran a niños son cometidos por extraños o personas totalmente ajenas al entorno del menor. En el caso de las víctimas que son menores de 7 años, el problema se complica aún más, ya que debido a su corta edad les es más difícil delatar los abusos, pues no comprenden que un familiar, amigo o incluso sus propios padres les pueden estar causando daño.

“Ellos en su mente no saben si los van a despreciar, si los van a abandonar o no les van a creer. También pueden pensar que los van a castigar o les van a echar la culpa a ellos”, indicó el especialista.

Pese a que las autoridades no se cansan de poner énfasis en la importancia de alzar la voz, Cervantes asegura que el tema de las denuncias también suele ser espinoso, especialmente entre las familias hispanas. En muchas ocasiones, señala, las familias optan por no contactar a la Policía y piensan que se trata de asuntos que se pueden resolver en familia.

El abogado de Rodimiro Ramírez, por su parte, se dijo decepcionado con la condena de su cliente en una entrevista con medios locales después de que se diera a conocer la sentencia. “Este tipo de crímenes pueden resultar en lesiones emocionales muy serias para los menores. Pero la gran mayoría de los casos no llevan malicia y son producto de que los mismos agresores fueron víctimas en su infancia. Tal es el caso del señor Ramírez”, explicó.

Estas fotos muestran con crudeza la indignación por el abuso sexual en universidades

Loading
Cargando galería

Más contenido de tu interés