Llegaban con la ilusión de tener una mejor vida en una zona considerada como la cuna de las innovaciones tecnológicas en los Estados Unidos, pero todo se trataba de falsas promesas hechas por un hombre sin escrúpulos que solo buscaba lucrar con su inocencia.
Las traían de Guatemala para prostituirlas en Silicon Valley. Así cayó esta red de tráfico humano
Las víctimas vivían hacinadas en un pequeño departamento de Mountain View, que en ocasiones albergaba hasta a 12 personas.

Muy pronto, familias enteras que incluían mujeres y menores de edad, se encontraron a sí mismas hacinadas en un pequeño departamento de dos recámaras en la ciudad de Mountain View, que en ocasiones albergaba hasta a 12 personas bajo el mismo techo.
En el centro de esta red de tráfico sexual y explotación laboral estaba Carlos Garza, un hombre de 33 años quien también usaba los pseudónimos de Gabino Gálvez y Mynor Tobar para cometer sus crímenes.
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Todas sus víctimas vivían en una vivienda ubicada sobre la cuadra 1,900 de la calle Latham. La policía de Mountain View ya estaba familiarizada con esa dirección, pues en varias ocasiones habían recibido reportes de hombres armados amenazando a mujeres, así como llamadas sobre posibles víctimas de abuso infantil. Pero el 4 de octubre del año pasado, la llamada se trataba sobre un sospechoso que había atacado sexualmente a una adolescente.
Las conversaciones con los testigos y víctimas arrojaron confesiones escalofriantes. Garza había ayudado un sinnúmero de personas a ingresar ilegalmente a los Estados Unidos procedentes de Guatemala, pero una vez que las familias llegaban a Mountain View de manera segura, los amedrentaba y amenazaba sin piedad, hasta que pudo crear una cultura de temor entre todos los inmigrantes que vivían bajo su cobijo.
Can you help us? We are looking to assist additional victims in connection with a human trafficking case involving a Mountain View man and his sister. More here: https://t.co/p9r0SPNcTk pic.twitter.com/bArt5UxKkg
— Mountain View Police (@MountainViewPD) December 27, 2018
La Unidad de Delitos contra las Personas de la policía local abrió una investigación sobre tráfico humano que pudo determinar que el sospechoso había abusado sexualmente en repetidas ocasiones de una de las mujeres que vivía con él, e incluso había recibido pagos de otros hombres por acostarse con la víctima.
Los detectives creen que podrían existir más mujeres abusadas y continúan buscando a más personas que fueron traídas por el sospechoso a los Estados Unidos a través de engaños.
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Los implicados
Carlos Garza fue detenido el pasado 20 de diciembre en su lugar de trabajo en Mountain View. El sospechoso enfrenta múltiples cargos relacionados con el tráfico de personas, pero no actuaba solo.
Su hermana, Evelia de María Gálvez, no solo había ayudado a Garza a traer personas desde Guatemala a los Estados Unidos, sino que también había intentado disuadir a una víctima adolescente de hablar sobre su hermano con las autoridades. Según el testimonio, Gálvez la amenazó y le dijo que “habría consecuencias” si revelaba información sobre la red de tráfico que operaban.
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En la misma fecha en la que Garza cayó tras las rejas, las autoridades arrestaron a Galvez bajo sospecha de ser cómplice de un delito y de intimidación contra una víctima de crimen.
A la par de estos arrestos, la policía de Mountain View informó este martes que detuvo a un tercer implicado en esta red de tráfico de personas. S trata de Abel Estuardo Franco García, de 43 años.
Man arrested after intimidating witness in human trafficking case. More on the arrest and the case here: https://t.co/K4l8xq8DWz pic.twitter.com/iyoBEB2K2p
— Mountain View Police (@MountainViewPD) January 15, 2019
Gracias al testimonio de otro de los testigos del caso, las autoridades encontraron que Franco García había amenazado a una de las víctimas y a su familia. Según la testigo, incluso parientes de la víctima que aún viven en Guatemala recibieron amenazas por parte del sospechoso.
Las tácticas del detenido para amedrentar a víctimas y testigos por igual se habían incrementado en las últimas semanas. El pasado 11 de enero, el implicado estuvo a punto de atropellar a una mujer que había compartido información sobre el caso con agentes del orden.









