Alrededor de 260,000 hondureños, nicaragüenses y salvadoreños con TPS temen que el presidente Donald Trump cancele dicho beneficio que les permite trabajar legamente en el país y que podría ponerlos en riesgo de deportación.
Alrededor de 260,000 hondureños, nicaragüenses y salvadoreños con TPS temen que el presidente Donald Trump cancele dicho beneficio que les permite trabajar legamente en el país y que podría ponerlos en riesgo de deportación.