La violencia con armas de fuego que ha afectado a las escuelas de Estados Unidos tuvo en el caso de Uvalde, en Texas, uno de sus episodios más dolorosos en 2022, con la muerte de 19 niños y 2 maestros, además de 19 heridos, a manos de Salvador Rolando Ramos, de 18 años, que abrió fuego con un rifle automático.
Alumnos en escuelas de Texas sufrieron gas pimienta, golpes y descargas eléctricas de la policía escolar, según reporte de NY Times
El temor a nuevos tiroteos como la masacre de Uvalde en 2022 llevó a que Texas impusiera la presencia de agentes policiales en las escuelas, pero su despliegue ha incluido el uso de tácticas que abarcaron uso de gas pimientas, descargas eléctricas y golpes, de acuerdo con una investigación publicada por The New York Times.
Esta tragedia condujo a que los legisladores texanos aprobaran una ley que obliga a la presencia policial en cada escuela, con el objetivo de evitar nuevos ataques como el de Uvalde. Esto condujo a un aumento de 44% en el gasto anual del estado en seguridad escolar, sumando unos 3,000 agentes a los 8,000 existentes, según datos analizados por The New York Times .
El reporte indica que en Texas 40% de los distritos escolares crearon sus propios cuerpos de policía para las instituciones educativas. Pero el aumento de la presencia policial ha venido aparejado con el empleo de tácticas de mano dura por las cuales los estudiantes han sufrido el uso de gas pimienta, descargas eléctricas y golpes, indica el reportaje del NYT, hecho en colaboración con The San Antonio Express-News.
Aunque no hay un registro oficial que contabilice las acciones de uso de la fuerza en las escuelas por parte de los oficiales escolares, la investigación arrojó que entre enero de 2022 y diciembre de 2025 se produjeron al menos 2,600 usos de la fuerza, en un cálculo conservador elaborado a partir de registros de distritos escolares y agencias policiales.
El uso de mano dura contra los estudiantes ocurrió en lo que pareció respuestas desproporcionadas a mala conducta o faltas menores, pese a que una ley del estado prohíbe que los oficiales escolares cumplan labores rutinarias de disciplina de los alumnos.
En videos e imágenes de seguridad publicadas en la investigación, se puede observar a una oficial de policía de pie que toma por el cabello a una niña que está arrodillada en el suelo, y de inmediato la golpea con un rodillazo en su cara. El reporte indica que la niña, en una escuela cerca de Houston, estaba peleando con sus compañeros.
En otro video, una pelea entre al menos cinco estudiantes varones en edad adolescente es intervenida por un oficial de policía que toma a uno de los menores y lo lanza contra un carro metálico de la cafetería escolar. El estudiante terminó en el suelo.
Otro video muestra a un policía escolar que lleva sujetado a un estudiante que tiene las manos tras su espalda. En medio de un forcejeo, el oficial lo lanza contra una pared, golpeándose la cara y la cabeza, y cayendo al suelo.
No está claro a quién corresponden las responsabilidades de supervisión de los cuerpos policiales. Miembros de juntas escolares descartan que estén dentro de sus competencias, mientras que funcionarios estatales apuntan hacia las juntas de educación y las agencias policiales.









