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Pena de muerte

Fiscales buscan la pena de muerte para el presunto autor de la masacre de Pittsburgh

Robert Bowers, de 46 años, ha sido acusado de 63 cargos federales, incluidos cargos por crímenes de odio.
27 Ago 2019 – 2:24 PM EDT

El Departamento de Justicia solicitó la pena de muerte para Robert Bowers, quien está acusado de matar, con un rifle semiatomático, a 11 personas durante un tiroteo en la Sinagoga del Árbol de la Vida en Squirrel Hill, Pensilvania, en octubre del 2018.

El organismo estatal responsable de la aplicación de las leyes y la administración de justicia en Estados Unidos formuló su petición en base a la acusación del fiscal Scott W. Brady, quien indicó durante el juicio inicial que Bowers buscó obstruir la libertad religiosa a través de varios asesinatos, siendo esto un crimen de odio.

Bowrers, quien gritó durante la masacre: " Todos los judíos deben morir", se declaró inocente ante el Tribunal de Distrito en Pittsburgh de una acusación de 63 cargos, entre los que se incluyen el uso de un arma de fuego para cometer asesinatos y la obstrucción del ejercicio libre de creencias religiosas que resultan en la muerte.

Esta decisión se tomó a pesar de las continuas apelaciones y negociaciones que ha intentado levantar la abogada defensora y opositora de la pena de muerte, Judy Clarke. "Robert Bowers expresó su odio hacia la fe judía y el desprecio hacia sus miembros jugó un papel fundamental en los asesinatos", señaló la Fiscalía en un comunicado. "Tenía como objetivo ese lugar para maximizar la devastación, aumentar el daño de sus crímenes e infundir miedo dentro de las comunidades judías locales, nacionales e internacionales".

Un portavoz de la Congregación Dor Hadash dijo que un acuerdo de culpabilidad de por vida, sin libertad condicional, "eliminaría la posibilidad de más trauma" que podría venir de un juicio y apelaciones prolongadas.

En fotos: Tiroteo en una sinagoga en Pittsburgh es investigado como un crimen de odio

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Un crimen de odio

Un miembro de la sinagoga que se encontraba en el edificio durante el tiroteo el 27 de octubre contó al diario local Tribune-Review que escuchó ráfagas de disparos en el lobby. "Había servicios en la capilla cuando sentimos un ruido fuerte en la zona de la entrada", dijo Stephen Weiss a la web. "Me di cuenta que eran disparos".

Dos personas fueron a ver de qué se trataba, pero él se escondió en la zona trasera de la sala y escapó. El tiroteo ocurrió en la sinagoga Árbol de la Vida, en el vecindario Squirrel Hill. Eran las 9:54 de la mañana, explicó Hissrich. Un minuto después las autoridades fueron notificadas y respondieron al incidente. Fue entonces cuando Bowers se encontró con policías especiales mientras intentaba escapar y se dio el enfrentamiento.

Michael Eisenberg, exdirector de la sinagoga, dijo a CNN que el ingreso y la salida del lugar era sencillo pues las puertas abren fácilmente y no tienen oficial de seguridad resguardando la entrada. Contó que había tres servicios a la hora en la que ocurrió el suceso y que incluso él mismo se dirigía a participar en uno.

El director de Seguridad Pública de Pittsburgh, Wendell Hissrich, dijo que la escena era "bastante horrorosa, de las peores que he visto en mi vida".

En un comunicado del Departamento de Justicia, en ese entonces el fiscal general Jeff Sessions, apuntó que el atacante sería procesado, entre otros cargos, por crimen de odio, y que podrían condenarlo a pena de muerte: "El odio y la violencia sobre la base de la religión no pueden tener lugar en nuestra sociedad", dijo Sessions.

Por el momento, las autoridades no han podido determinar una fecha final para el juicio de Robert Bowers.


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