La espera terminó. Sentados y observando a una de las personas hasta reconocer a lo más preciado de su vida, sus ojos brillaron al distinguir que la persona que llevaba globos y regalos en mano era Suyapa, su madre.
Termina la angustia: tras ser deportada, una madre hondureña vence la adversidad y logra recuperar a sus hijos
La madre de los menores reconoce que la separación de sus hijos es uno de los momentos más duros de su vida. Sin embargo, nunca dejó de luchar para poder volver a verlos y abrazarlos después de su separación en abril de 2025
LA tristeza de los dos pequeños culminó. Atrás quedó el año de angustia por el que ambos pasaron al no poder ver a su mamá. Ella recuerda que la angustia comenzó en Maryland en abril de 2025, cuando, mientras trabajaba en un restaurante, una vecina llamó a las autoridades reportando que sus hijos estaban solos.
Suyapa no dudó en acudir de inmediato para cerciorarse de que sus hijos se encontraban bien.
Desafortunadamente, esa decisión cambió todo. Al llegar, fue detenida y deportada por migración, dejando a sus pequeños en manos de servicios de protección infantil.
“Me sentía desesperada. No hallaba ni qué hacer, pues quería una respuesta más que sea como hacerle sentir presión a esas personas”, comenta.
El de dolor de no ver a sus hijos
La separación de sus hijos fue el golpe más duro en su vida. La frustración y el dolor se apoderaron de ella, pero a pesar del sufrimiento, nunca dejó de hacer lo imposible para volver a ver y abrazar a Elías Noé, quien tiene 10 años, y al pequeño Carlitos, que ahora tiene tres años.
A través de un video denunció la retención de sus pequeños y la situación por la que estaban pasando los tres. En su país buscó el apoyo de la Cancillería de Honduras, lo que le permitió iniciar una batalla legal.
A la distancia presentó distintos argumentos en audiencias virtuales para comprobar que ella es una mujer apta para poder cuidar a sus hijos . El proceso fue lento, pero nunca se rindió.
“No tenía una información positiva, solo me decían vamos avanzando y, pues, yo me daba cuenta de que el caso ya iba bien avanzado y siempre retrocedía para atrás”, comenta.
Durante el litigio tuvo varios temores; el principal fue que el gobierno de Estados Unidos diera en adopción a sus pequeños. Noé también compartía el miedo de su madre.
“La esperanza era que yo iba a volver con ella”, explicó Elías Noé Sánchez Amaya, separado de su madre por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
Un nuevo comienzo en Honduras
El triunfo legal que obtuvo en los tribunales es una de las alegrías más importantes en su vida. Ahora, reconoce que debe dar vuelta a la página y culminar con el anhelo que inició en 2022 cuando decidió emigrar a los Estados Unidos.
En su país, reconoce que no será fácil construir un patrimonio y que sus hijos tengan una casa, así como un futuro estable que les permita acceder a una mejor vida.
“Enfocarme en trabajar, enfocarme en ellos para ver si aquí cumplo mis metas, pues mi meta es que ellos puedan llegar a tener su casa”, expresó.
El reencuentro de los Amaya es el capítulo final de un calvario que miles de familias migrantes padecen por las políticas migratorias implementadas por el gobierno estadounidense. Ahora, en su país, su promesa es firme: trabajar incansablemente para asegurar el futuro de sus dos angelitos.







