Una familia venezolana estuvo a punto de ser deportada a su país desde Texas pocas horas después de los dos terremotos que azotaron al país sudamericano el 24 de junio pasado y que han causado una gravísima situación humanitaria.
Estas familias venezolanas iban a ser deportadas justo cuando pasó el terremoto: ahora temen que los envíen en cualquier momento
Una madre detenida por ICE en Dilley, Texas, narra cómo casi fueron enviados a Venezuela poco después de los terremotos que han causado una crisis humanitaria gigantesca en el país.
La madre declaró a N+ Univision que quedó "sorprendida porque me vinieron a parar como a la 1:20 AM, después que pasó lo del terremoto. Como yo sabía lo que estaba pasando en Venezuela, nunca esperé que me sacaran así. Y nos hicieron viajar y viajar como 10 horas".
Indica que eran cinco familias, con un total de 19 personas. "Niños, adultos, esposas, todos".
Deportación en medio del doble terremoto
Fueron trasladados al estado de Arizona, donde se les informó que esperarían un vuelo directo al aeropuerto de Maiquetía, a pesar de que la instalación sufrió grandes daños estructurales a causa de los dos sismos, al estar ubicado en el corazón de La Guaira, el estado devastado por los terremotos.
"Nos iban a aceptar [en Maiquetía] pero en la parte militar", aseguró.
Sus hijos, Mateo y Winsker, de 8 y 10 años, estaban asustados por toda la situación. "Tenían miedo de que los sacaran para allá, pero como según, aquí no sabían nada de lo que estaba pasando, igual decidieron sacarnos" para la deportación hacia Venezuela.
"Mi familia estaba desesperada porque no sabían nada de mí", expresó, una situación empeorada por el vuelo de deportados que llegó desde EEUU la jornada anterior al terremoto, y del cual fallecieron más de 100 inmigrantes que apenas retornaban a su país.
36 horas después de esta travesía, fueron devueltos al Centro de Detención en Dilley, Texas.
La situación general en Venezuela, con más de 2,500 fallecidos,más de 12,000 heridos y alrededor de 50,000 personas desaparecidas, según la ONU, ha reavivado los llamados para conceder una protección temporal para venezolanos.
Algunas organizaciones impulsan una designación de salida forzosa diferida, un estatus autorizado por el presidente de los Estados Unidos para proteger de la deportación a ciertos extranjeros.
César Espinosa, director ejecutivo de la ONG Fiel Houston, asegura que "ahora es cuando el llamado viene al presidente Trump de que si realmente quiere ayudar a Venezuela hay herramientas que puede usar".
El congresista por Texas Joaquín Castro calificó los intentos de deportación de familias como "inconcebible", tratándose de personas que "no han cometido ningún delito", que serían enviadas a "un país sumido en el caso a causa de una catástrofe natural".






