Miami, Florida.- Florida ha puesto en marcha un plan de contención ante la expansión del gusano barrenador del Nuevo Mundo (New World screwworm), un parásito que puede infestar tejidos vivos de animales de sangre domésticos y de granjas, el cual tiene en alerta al sector ganadero de Estados Unidos.
Florida contraataca al gusano barrenador que amenaza al ganado en EE.UU. y presenta plan de contención
Las autoridades piden reforzar la vigilancia en el ganado y reportar de inmediato cualquier herida inusual o posible señal de infestación en los animales.

Después de décadas en las que este organismo había estado mayormente contenido en Centroamérica, las autoridades estadounidenses confirmaron su presencia en zonas del sur del país como en Texas, Nuevo México y otras regiones cercanas.
Oficialmente, el Departamento de Agricultura confirmó este lunes la detección de un quinto caso confirmado de gusano barrenador, esta vez en en una cabra en Texas, donde se despliegan esfuerzos para contener la temible peste que afecta al ganado y a las personas.
Aunque el riesgo para los humanos se considera bajo, las autoridades han intensificado los esfuerzos para frenar la propagación de las larvas, que pueden introducirse en heridas abiertas de animales como ganado, caballos o incluso mascotas.
El comisionado de Agricultura en Florida, Wilton Simpson, emitió una alerta preventiva desde 2025 para pedir a veterinarios y productores que se mantengan atentos a posibles señales de infestación.
Simpson también anunció recientemente que los animales provenientes de los condados de Zapata, Jim Hogg, Starr, Hidalgo, Webb y Brooks en Texas deben ser sometidos a exámenes veterinarios más exhaustivos y recibir tratamiento, de ser necesario.
Además, todos los animales de sangre caliente importados a Florida deben contar con un Certificado Oficial de Inspección Veterinaria que asegure que están libres de enfermedades contagiosas y plagas.
¿Cuándo regresó el gusano barrenador?
Según señala USA TODAY Network via Reuters Connect, a excepción de brotes esporádicos como el de 2016 y 2017 en los Cayos de Florida, una infestación como la que ahora se registra en Texas no se veía desde 1966, señaló la Dr. Sally De Notta, profesora clínica asociada de medicina interna de animales grandes en el Colegio de Medicina Veterinaria de la Universidad de Florida.
Alrededor de 2021, comenzaron a registrarse reportes de infestaciones de gusano barrenador en México y Costa Rica, añadió DeNotta.
Es probable que esto agrave aún más la situación de la industria ganadera, que ya se encuentra en su nivel más bajo en 75 años en cuanto a número de rebaños.
“Creo que tendrá impactos económicos bastante significativos en la industria ganadera de Estados Unidos”, dijo DeNotta, quien también es directora del Laboratorio de Rendimiento Equino de la UF. “
Como medida de protección, las fronteras del sur ya llevan más de un año cerradas para caballos, bisontes y ganado, y es probable que continúen cerradas.
Eso significa que una menor oferta de carne de res podría hacer que los precios en los supermercados suban aún más. De hecho, un informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) de 2025 estimó que un brote del gusano barrenador del Nuevo Mundo en 2024 habría generado pérdidas de 732 millones de dólares para la industria ganadera de Texas.
Los gusanos barrenadores del Nuevo Mundo son moscas parásitas conocidas por su nombre en latín Cochliomyia hominivorax. A diferencia de sus parientes comunes, las moscas califóridas, que depositan sus huevos en materia en descomposición y actúan como “limpiadores” de la naturaleza, los gusanos barrenadores infestan exclusivamente y se alimentan de la carne de animales de sangre caliente, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
¿Qué han hecho las autoridades para contenerlo antes?
En la década de 1960, los científicos comenzaron a liberar machos estériles de la mosca para que se aparearan con las hembras, que buscan heridas y aperturas en mamíferos de sangre caliente para depositar sus huevos y frenar la propagación.
En la naturaleza, esos huevos nacen en larvas parásitas que pueden terminar matando al huésped en un periodo de 10 a 14 días mientras se alimentan de tejido vivo. Por ejemplo, una técnica similar se utiliza para controlar poblaciones de mosquitos.
Una instalación en Panamá solo puede producir alrededor de 100 millones de moscas macho estériles por semana. Durante mucho tiempo, esa capacidad ha sido suficiente para evitar que estas moscas parásitas avancen hacia el norte, más profundamente en Centroamérica.
Sin embargo, ahora los científicos estiman que se necesitarían alrededor de 400 millones de machos, cuatro veces la capacidad actual, para contener la expansión.
Con información de USA TODAY Network via Reuters Connect.
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