11 Septiembre

Reclutan aliados contra la guerra durante la conmemoración del 11-S en Manhattan

Los activistas de la organización World Can’t Wait, que se opone a las intervenciones militares de EEUU, reclamaron el fin de la Guerra contra el Terrorismo y las muertes de civiles en Oriente Medio.
11 Sep 2016 – 7:55 PM EDT

MANHATTAN, Nueva York.- Debra Sweet no se resigna a lo que llama la “guerra perpetua”. La directora de la organización World Can’t Wait (WCW), establecida en Brooklyn, comenzó su activismo en la década de los 70 en contra de las intervenciones militares de EEUU y arreció su lucha después de los ataques del 11 de septiembre de 2001.

“El gobierno estadounidense no cambiará fundamentalmente su política bélica, ni asumirá su responsabilidad por la masacre de inocentes en nombre de la guerra contra el terrorismo, ¿acaso los estadounidense se resignaron a la guerra? ¿Ya no les horroriza la sangre derramada?”, dijo Sweet el domingo durante un evento de WCW en Manhattan, cerca de la Zona Cero. “No todos los estadounidense estamos resignados a la guerra sin fin”.

Miles de víctimas civiles en Afganistán

El día después de los ataques terroristas en 2001, el expresidente George W. Bush se comprometió a perseguir a los autores. El 7 de octubre de ese año, el Ejército de EEUU y las tropas aliadas comenzaron el bombardeo de objetivos talibanes y de Al Qaeda en Afganistán.

La intervención militar prometía liberar el territorio afgano de los grupos terroristas, pero a 15 años del 11-S, sigue bajo la amenaza de los talibanes, la red terrrorista Haqqani y Al Qaeda.

Según un informe de la Misión de Asistencia de la ONU en Afganistán ( UNAMA) divulgado en julio de 2016, entre enero y junio de este año documentaron 1,601 muertes de civiles y 3,565 heridos, un aumento del 4% en comparación con los seis primeros meses de 2015.

La cifra total de víctimas civiles registradas por la ONU entre el 1 de enero de 2009 al 30 de junio de 2016 es de 63,934; 22,941 muertos y 40,993 heridos.

La promesa que Barack Obama no cumplió

Antes del 2003, el Ejército estadounidense había ocupado el territorio iraquí por lo menos en cinco ocasiones, comenzando con la Guerra del Golfo en 1991, bajo la administración del presidente republicano George W. Bush, quien ordenó en el mismo año la operación Tormenta del Desierto, un plan de ataque para expulsar a las tropas iraquíes de Kuwait.

Pero fueron los ataques del 11-S los que generaron la mayor intervención militar de EEUU en Irak, en 2003, como parte de la llamada Guerra contra el Terrorismo. El vínculo entre el gobierno iraquí y Al Qaeda, el grupo terrorista responsable del 11-S, fue una de las justificaciones para la ocupación.

En febrero de 2009, con un mes y medio en el poder, el presidente Barack Obama anunció el fin de las operaciones militares de EEUU en Irak, en “cumplimiento de su promesa electoral”, pero la intervención se prolongó hasta diciembre de 2011.

Ante la amenaza del Estado Islámico, Obama decidió comenzar un nuevo bombardeo en territorio iraquí, primero con drones de combate no tripulado y luego con ataques aéreos.

“Los drones de Obama asesinaron a los civiles. Niños murieron, familias enteras murieron”, dijo Elizabeth Ramos, portavoz y activista de WCW.

El grupo desplegó en la esquina sureste de las calles Chambers y Broadway varias fotografías de las víctimas civiles de las guerras de Iraq y Afganistán, para “ despertar la conciencia” de los neoyorquinos y pedirles que se sumen a su campaña contra la guerra.

Cuando terminó la guerra en Iraq, el saldo fue de más de 4,400 soldados estadounidenses y 100,000 iraquíes muertos, según la ONG Iraq Body Count. El costo estimado de la guerra fue de al menos 800 mil millones de dólares más otros 400 mil millones de dólares para atender, indemnizar y curar a las tropas lesionadas durante el largo conflicto de más de ocho años.

“(George) Bush decidió por nosotros y tomó vidas inocentes por las que perdimos en el 11-S, el gobierno de (Barack) Obama no puso fin ese error sangriento. No hay esperanza de que (Hillary) Clinton o cualquier otro demócrata termine con la guerra sin fin”, dijo Ramos. “(Donald) Trump y su retórica de odio incentiva la guerra perpetua. Cambiar la situación no es una intención de los candidatos presidenciales”.

Hillary Clinton plantea expandir la cooperación global anti-terrorista y derrotar a ISIS y a otros grupos terroristas a través del fortalecimiento de aliados, pero evitando una nueva invasión terrestre de EEUU; parte de las propuesta de Donald Trump tienen que ver con políticas de inmigración. El candidato republicano propone detener temporalmente la entrada de musulmanes y refugiados sirios, y limitar el otorgamiento de visas a extranjeros, pues asegura que muchos han cometido ataques en el país.

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