Daisy González llegó a Estados Unidos cuando tenía apenas 5 años. Hoy, después de 25 años de vida en el país, teme que todo lo que construyó pueda terminar de manera abrupta si no se extiende el Estatus de Protección Temporal (TPS) para los salvadoreños.
Llegó a EEUU con 5 años y el fin del TPS amenaza con arrebatarle su vida: "Voy a tener que vender mi casa"
Después de 25 años en Estados Unidos, la consultora política dice que solo un milagro le permitiría seguir teniendo la vida que construyó; si es enviada a El Salvador sería comenzar del cero
"Voy a tener que renunciar a mi trabajo y r egresar a mi país", contó Daisy, beneficiaria del TPS.
Daisy creció, estudió y construyó en Estados Unidos una exitosa carrera en comunicación política, apoyando al Partido Demócrata.
Después de 25 años en Estados Unidos, Daisy asegura que ha trabajado para construir la vida que ahora teme perder: "Me he esforzado tanto para tener buena vida y lo he logrado... y quiero permanecer", dijo.
La incertidumbre también es sobre qué va a pasar con su patrimonio. El 9 de septiembre, Daisy pondrá a la venta su vivienda y todo lo que hay dentro si el TPS no se extiende. "Ahora tener que empezar de cero en otro lugar que no conozco", expresó.
Pero el temor no termina con la pérdida de sus bienes. Daisy también tiene medio de ser detenida y enviada a un centro de detención de ICE: "El hecho de no tener un permiso de TPS me mandaran a un centro de detención y tener que vivir ese trauma", dijo.
Aunque su trayectoria profesional como consultora política ha sido exitosa, conseguir la residencia permanente a través de su trabajo ha sido imposible. Para la abogada de inmigración Johanna Kelley, lograrlo mediante esa alternativa es complicado.
"Es una lotería y, como todas las loterías, la posibilidad de ganársela es muy mínima. Las empresas más grandes, como las de tecnología, son las que se llevan casi toda s las visas que están disponibles", explicó Kelley.
Mientras enfrenta la posibilidad de tener que dejar atrás la vida que construyó durante 25 años, Daisy sigue aferrada a una última posibilidad: "Ojalá que haya un milagro, que sí puedo quedarme aquí y continuar con la vida que me he preparado para tener".
"Solo tengo recuerdos borrosos": Daisy no conoce la vida en El Salvador
Para Daisy, regresar a El Salvador significaría volver a un país con el que tiene una conexión limitada. Sus recuerdos de su infancia allí son escasos, pues llegó a Estados Unidos cuando apenas tenía 5 años.
"Jugar en mi vecindario con mis amigos, fui a prekinder, pero solo eso", relató.
Su familia obtuvo protección bajo el TPS después de que un devastador terremoto golpeara El Salvador. Desde entonces, Estados Unidos se convirtió en el lugar donde Daisy creció y desarrolló su vida profesional.
Ahora, la posibilidad de que esa protección termine la obliga a contemplar un escenario que considera impensable después de 25 años de vida en el país.







