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Violencia Doméstica

"No pudimos hacer nada, él tenía mucha fuerza": mujer es asesinada por su esposo en un salón de Queens

Otro caso de violencia doméstica conmueve a la comunidad. William Rivas entró al salón de belleza donde su esposa, Carmen Iris Santiago, trabajaba. En presencia de clientes y demás trabajadores del lugar, la apuñaló hasta la muerte. Lourdes Salazar, la propietaria del local, quien no solo fue testigo, sino que también intentó evitar la tragedia, narró los trágicos sucesos de ese día.
8 Ago 2019 – 1:57 PM EDT

El hombre, algo ebrio, entra por la fuerza al salón de belleza, empuja al piso a la dueña del local -que trata de detenerlo-, y camina, con cuchillo en mano, hacia su mujer. La mano donde el hombre lleva el cuchillo está cubierta por un guante. Dentro del salón hay varias personas: un par de clientas, unas cuatro empleadas, y la propietaria.

Son alrededor de las 6:30 de la tarde. En Jackson Heights, Queens, es normal a esa hora el ir y venir de la gente. La gente camina frente a 'Tu S'tilo Salon SPA'. Nadie advierte desde afuera la situación, hasta que ya se sale de control, y los gritos de las mujeres, el espaviento, llama la atención de la gente que está afuera. Sacan, entonces, sus celulares y comienzan a grabar, a tomar fotos. Nadie de afuera mueve un dedo más que para activar la cámara de sus teléfonos.

Muchos grabarían el momento en el que, al ver las intenciones del hombre, la dueña del salón y otra empleada se lanzan a su espalda, para intentar detenerlo. Pero la fuerza del hombre es mayor y trata de herirlas con el cuchillo. Ellas tienen que huir.

El agresor logra lo que ya traía en mente cuando se puso el guante, cuando tomó el cuchillo, cuando entró al salón por la fuerza y caminó directo hacia su mujer. Termina apuñalándola hasta la muerte, y después, en una aparente muestra de amor-odio que solo él logra entender, se echa junto a ella, ya inerte, y la abraza.

Su camiseta, rasgada por la espalda, es lo único que queda del intento de las dos mujeres de evitar que mate a su compañera de trabajo. No trata de escapar, no dice más, queda quieto. Su inmovilidad es casi la misma que la de las sillas, los espejos, los artefactos de peluquería del salón. Permanece allí hasta que llegan los oficiales de la policía.


La trágica escena la describe Lourdes Salazar, la dueña del salón que tuvo la valentía de intentar detener el crimen. Lourdes cuenta que esa misma mañana, William Rivas -según comunica Lourdes se llama el sospechoso-, había intentado estrangular a su esposa, Carmen Iris Santiago Rodríguez (a quien llamaban Iris), de 35 años, quien se apareció a trabajar al solón con los moretones. Dice que el día anterior también había entrado a su casa, rompiendo las ventanas, y la había abordado en su trabajo.

William, de 39 años y de padres dominicanos, habría cumplido cinco años de cárcel por violencia doméstica y estaba en libertad, bajo probatoria, desde hacía dos meses, señala Lourdes. Por eso, dice, que cuando le pidió a Iris hacer la denuncia a la policía, ella prefirió esparar y arreglar las cosas de otra forma, por miedo a que él se metiera en problemas.

"Las mujeres nos dejamos llevar quizás por el cariño a la persona, o no nos ponemos a pensar la magnitud de esto", explica Lourdes conmovida. "Yo le dije 'Vamos a la policía', pero ella no lo quiso hacer por él".

Iris fue transportada al Hospital Elmhurst, donde se confirmó su muerte. Mientras, William se encuentra bajo custodia en un hospital del área luego de que se cortara los brazos cuando acuchillaba a su mujer, y ha sido acusado de asesinato.


Lourdes describe a Iris, madre de dos niños, como una mujer responsable y amorosa. "Era una excelente compañera, una excelente mujer. Y no es que lo diga ahora porque ya está muerta. Era una de las muchachas de las que trabajan conmigo a las que más aprecio le tenía", expresa.

A la pregunta de si tuvo miedo en algún momento a salir lastimada, Lourdes responde: "A mí no me da miedo de lo que pudo haberme pasado si la hubiésemos podido ayudar a ella. La gente no reaccionó rápido. La gente vio lo que gritábamos y nadie entró a ayudarnos. Lo único que hicieron fue sacar los teléfonos y ponerse a filmar".

Un informe del Centro de Política de Violencia (VPC, por sus siglas en inglés), indica que 2015, más de 1,600 mujeres fueron asesinadas por hombres con los que tenían algún tipo de relación y, principalmente, fueron atacadas con arma de fuego.

Ese mismo año, el 67% de las victimizaciones violentas fueron cometidas por un pariente, el 54% por una pareja íntima y el 43% por un familiar, conocidos (conocidos u ocasionales), y el 42% por extraños, indica el reporte del 2018 de la Coalición Nacional Contra la Violencia Doméstica (NCADV por sus siglas en inglés).

Recuerda que si tú o alguien que conozcas es víctima de violencia doméstica, puedes llamar a la Línea Nacional contra la Violencia Doméstica al 1-800-799-7233.

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