null: nullpx
Criminalidad y Justicia

La muerte de Julio González causa dolor a las familias de sus víctimas en 'Happy Land'

Pablo Blanco, sobrino de una de las 87 personas que murieron en el incendio ocurrido en el 1990, sentencia: “Un infarto liberó a Julio González de la cárcel, pero no descansará en paz. En la otra vida seguirá pagando por lo que hizo en una noche de rabia”.
16 Sep 2016 – 11:36 AM EDT

EL BRONX, Nueva York. - “Un infarto liberó a Julio González de la cárcel, pero no descansará en paz. En la otra vida seguirá pagando por lo que hizo en una noche de rabia”, asegura el músico Pablo Blanco sobre el confinado cubano de 61 años condenado por las muertes de 87 personas en el club nocturno 'Happy Land', en El Bronx, en el 1990.

El inmigrante cubano Julio González murió el martes en el hospital Champlain Valley Physicians, al que fue trasladado tras sufrir un infarto en la penitenciaría de máxima seguridad de Clinton, en Dannemora, Nueva York.

“Por 26 años hemos vivido con dolor por los niños que fueron condenados a crecer sin sus padres y por las madres que todavía lloran a sus hijos. Lo que nos trae la muerte de González no es alivio, sino dolor”, confiesa Blanco. “Sentimos que su muerte es una injusticia para las 87 personas que amaremos siempre”, expresa el músico, que perdió a su tío, el hodureño Mario Martínez en la tragedia del club nocturno ‘Happy Land’.

“Julio González no se lleva nuestro perdón a la tumba”, reitera sobre el hombre condenado por 174 cargos de asesinato por el incendio ocurrido el 25 de marzo de 1990 en el club nocturno ‘Happy Land’.

Blanco había emprendido una campaña para evitar que González consiguiera la libertad condicional que pretendía apelar en noviembre y que le fue negada el año pasado. El activista obtuvo 500 firmas sólo para el caso de su tío Mario, pero otras familias también recibieron el apoyo para sus propias campañas.

González nunca aceptó la responsabilidad de la masacre. Sin embargo, la investigación de las autoridades encontró que el hombre discutió con su exnovia Lydia Feliciano, por lo que uno uno de los encargados de la lo sacó del club nocturno. Según testigos, González regresó con menos de 1 dólar de gasolina, selló la puerta del ‘Happy Land’ y le prendió fuego. La mayoría de las víctimas inocentes eran originarios de Honduras.

Feliciano y otras cinco personas lograron escapar, incluyendo el DJ del lugar, Rubén Valladares.

“Soy amigo de Rubén y de otros sobrevivientes. Sé bien que ellos recuerdan esa noche cada día. Hay mucho sufrimiento, es un dolor que sentiremos hasta el último día de nuestras vidas”, promete Blanco.

Vea también:


Más contenido de tu interés