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Elecciones 2016

Adriano Espaillat hace historia al convertirse en el primer congresista dominicano de EEUU

“Hubo un sinfín de ocasiones en las que reflexioné acerca de continuar o no, fueron cuatro años de lucha constante, cuatro años que consumieron mucho de mí”, admitió.
9 Nov 2016 – 11:40 PM EST

MANHATTAN, Nueva York.- Las elecciones generales del martes fueron la “crónica de un triunfo anunciado”, resume Adriano Espaillat los seis meses de campaña desde que ganó las primarias demócratas en junio. Como lo proyectó desde aquel día, oficialmente se ha convertido en el primer congresista dominicano de Estados Unidos por el distrito 13 de Nueva York.

Las estimaciones a boca de urna otorgaban el gane a Espaillat con 60% de los votos, pero superó el pronóstico. Con 97% de los votos escrutados, a dos horas del cierre de los centros de votación, Espaillat tenía la delantera con 179,893 (89%), seguido por su contrincante republicano Tony Evans, con 13,611 (7%).

“Espaillat que vamos, Espaillat que vamos”, corearon los seguidores del nuevo congresista cuando inició su discurso de victoria en el restaurante 809 Sangria Bar & Grill, en 112 de la calle Dyckman, en el Alto Manhattan. Un centenar de personas se reunieron en el lugar para ver los resultados de las elecciones presidenciales y locales.

Espaillat, de 61 años, fue el primer inmigrante de la República Dominicana elegido a la legislatura estatal de Nueva York en el 1996, lo que representó la avanzada al poder político en Nueva York para la diáspora con raíces en la isla. El oriundo de Santiago de los Caballeros lo define como uno de los primeros éxitos notorios en su carrera política, aunque admite que abrirse paso en la legislatura implicó menos dificultad y perseverancia que llegar al Congreso.

“Hubo un sinfín de ocasiones en las que reflexioné acerca de continuar o no, fueron cuatro años de lucha constante, cuatro años que consumieron mucho de mí. Dediqué mucho de mí con la meta de llegar un día al Congreso y hoy es el día, el día de la victoria”, dijo Espaillat con evidente emoción. “Esperé por este día, volví a la contienda con el camino despejado (en referencia al retiro de Charles Rangel), confié en el voto de mis constituyentes. Estoy muy agradecido con todos ellos, con los afroamericanos, los asiáticos, los rusos, los mexicanos. Estoy listo para traer los recursos que todos ellos necesitan”.

Al nuevo congresista le tomó cuatro años y el fracaso electoral en las contiendas de 2012 y 2014 para ocupar el escaño que el “león de Harlem”, Charles Rangel, retuvo por 45 años.

Cuando Rangel se retire en 2017, habrá cumplido 46 años en el Congreso. El “León de Harlem” es uno de los demócratas más prominentes en la política nacional y miembro fundador del Caucus Afroamericano del Congreso. Aunque su padre era de ascendencia puertorriqueña, el veterano congresista se identifica como negro y ha dicho que tiene recuerdos dolorosos de su progenitor, además de que no creció con él.

Rangel, a quien Espaillat lo describió como un mentor, fue el primer congresista afroamericano en el poderoso Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara.

“Hemos hecho historia, el voto latino hizo historia (...) Nunca en mis 20 años de carrera vi tanta participación cívica en el Alto Manhattan, en Nueva York y en Estados Unidos. El voto latino influyó en estas elecciones”, dijo el congresista electo.

La diáspora criolla en Estados Unidos no tenía una “celebración -en al ámbito político- tan importante” desde 2013, cuando el presidente Barack Obama nombró secretario del Trabajo al abogado de ascendencia dominicana Thomas Pérez.

“Otro dominicano prominente está ahora en la escena política nacional. Los dominicanos y latinos nos sentimos orgullosos del congresista Espaillat”, dijo el concejal Ydanis Rodríguez, un amigo personal de Espaillat y aliado político.

Pérez, de Maryland y un miembro relevante del Partido Demócrata, estuvo encargado de la División de Derechos Civiles del Departamento de Justicia de 2009 a 2013, cuando asumió el cargo de secretario. El jurista destacó por los casos de impugnaciones a legislaciones estatales contra los inmigrantes en Arizona y la discriminación a votantes de minorías en Texas y Carolina del Sur. El abogado también fue el primer latino y dominicano electo para el Concejo Municipal en Maryland, en donde ejerció entre 2002 y 2006.

La administración del presidente Danilo Medina y sus representantes en Estados Unidos no hicieron comentarios acerca del triunfo electoral de Espaillat, quien asumirá el cargo desde el primero de enero y juramentará como congresista el 3 de enero.

Una dominicana en el Senado estatal

Marisol Alcántara, de 43 años, también hizo historia al convertirse en la primera mujer dominicana en el Senado Estatal de Nueva York. La exlíder sindicalista ocupará la curul por el distrito 31 que dejó vacante el senador estatal Adriano Espaillat. El nuevo congresista ocupó el escaño desde 2010.

“Muchos dijeron que no lo lograria, que era sólo una madre compitiendo con candidatos con más dinero, pero seguí adelante porque creo en mis propuestas, sé que puedo hacer cambios para las mujeres y para las comunidades que necesitan recursos”, expresó.



Nacida en los campos de Mabí, en el sur de la República Dominicana, Alcántara contendió con la bendición de Espaillat y toda su maquinaria política. El estado de Nueva York no tenía una senadora latina desde las administraciones de Olga Méndez y Nellie Santiago.

Méndez hizo historia en el 1978 al convertirse en senadora del estado de Nueva York y la primera puertorriqueña en un cargo público, el cual ocupó por 26 años. Santiago, también puertorriqueña, fue elegida en 1992 por el distrito 17 de Brooklyn.

Al ganar la contienda, Alcántara cumple con una de sus consignas de campaña: “Más mujeres latinas al poder”.

“Hasta mi elección este martes, no había ninguna mujer entre los 63 miembros del Senado Estatal”, dijo la senadora electa.

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