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Crisis en Venezuela

“Maduro es el jefe de una empresa criminal”, afirma exdirector de inteligencia de Venezuela

En una larga entrevista con el diario The Washington Post, el exdirector del Sebin, Cristopher Figuera, ratificó que el ministro de la Defensa y el presidente del Tribunal Suprema estaban comprometidos en el complot contra el gobernante venezolano, y certificó la presencia de la guerrilla colombiana y Hezbollah en el país suramericano.
25 Jun 2019 – 3:24 AM EDT

Aunque dice que sigue siendo chavista de convicción, el exjefe de exjefe de inteligencia de Venezuela, Cristopher Figuera, no se arrepiente de habérsele volteado a Nicolás Maduro el 30 de abril cuando se unió a un breve alzamiento militar en Caracas para derrocar al régimen socialista que tiene dos décadas instalado en Venezuela.

"Estoy orgulloso de lo que hice", dijo el general Figuera en una entrevista con el diario The Washington Post, en la que revela más información sobre cómo se tejió la fallida conspiración contra el gobernante venezolano, en la que, según sus palabras, estaban implicados el propio ministro de la Defensa, general Vladimir Padrino, y el presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Maikel Moreno, con quienes dice que sostuvo varias conversaciones sobre el complot.


Según su relato, todo estaba preparado para dar el paso de desconocer el régimen de Maduro, inclusive con una sentencia del Tribunal Supremo que restablecía todas las competencias a la Asamblea Nacional (declarada en desacato desde 2016), pero las dudas entre Padrino y Moreno, que aparentemente pedía mucho dinero y hasta asumir la presidencia del país de manera interina, terminaron por dar al traste con el movimiento.

Figuera afirma que el 29 de abril supo que escuadrones armados de civiles pro Maduro (que se les conoce como 'colectivos') estaban preparando un “ataque sanguinario” contra la marcha de protesta convocada por la oposición y eso hizo adelantar toda la jugada.

"Por ahora, el régimen nos ha sacado ventaja. Pero eso puede cambiar rápidamente", agregó Figuera, exdirector del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), quien huyó a Colombia y permaneció dos meses escondido en Bogotá hasta su llegada a Estados Unidos el lunes.

“Nunca vi la situación del país y la corrupción del gobierno tan de cerca como la vi en mis últimos seis meses”, dijo Figuera.

“Entendí que Maduro es la cabeza de una empresa criminal. Su propia familia está involucrada”, agregó para después acusar a un hijo del gobernante, Nicolás Maduro Guerra, de hacer negocios ilícitos con la venta de oro extraído por mineros artesanales al Banco Central del país.

El exdirector de inteligencia también aseveró que el exvicepresidente Tareck El Aissami, actual ministro de industrias, y acusado en Estados Unidos de narcotráfico, está supuestamente implicado en lavado de dinero.

Las llamadas de Raúl Castro

Según información de inteligencia que conoció en el desempeño de sus funciones, el grupo guerrillero colombiano Ejército de Liberación Nacional opera en el sur del país con el consentimiento del régimen, y células de Hezbollah se han establecido en Maracay, Nueva Esparta y Caracas.

“Descubrí que los casos de narcotráfico y de guerrillas no debían ser tocados”, dijo Figuera al Post, que además aseguró que Maduro es capaz de suspender una reunión de ministros para atender una llamada del exgobernante cubano Raúl Castro.


Justo las declaraciones de Figuera se conocen el mismo día en que el exjefe policial venezolano Iván Simonovis, detenido en 2004 y uno de los presos políticos más importantes del régimen que logró evadirse el 16 de mayo, anunció en Twitter estar en libertad junto a fotos que lo ubican en Washington.

"¡ESTOY LIBRE!", escribió. "Estoy en la calle gracias al esfuerzo de muchas personas, pero en especial al de los funcionarios activos que no están al servicio de la tiranía. Ellos están del lado correcto: el de la Libertad y Democracia para Venezuela".


Simonovis purgaba una pena de 30 años por dos muertes durante un fallido golpe de Estado contra Chávez en 2002. El presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, lo libró de su arresto domiciliario tras firmar un "indulto" en calidad de presidente interino, cargo que reconocen más de 50 países.

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