El senador Flavio Bolsonaro —aliado del mandatario estadounidense Donald Trump— y el veterano presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva se enfrentarán el 25 de octubre en una segunda vuelta por la presidencia de la principal economía de América Latina.
Flavio Bolsonaro aventaja a Lula y se disputarán la presidencia de Brasil en segunda vuelta
El senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro, aventaja en la primera vuelta de las presidenciales brasileñas al mandatario izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, con más de 98% de las urnas contabilizadas.
Según el cómputo oficial del Tribunal Superior Electoral, con sede en Brasilia, ni el hijo de 45 años del expresidente Jair Bolsonaro, de perfil conservador; ni el líder progresista de 80 años —que busca su cuarto mandato no consecutivo— alcanzaron la mayoría absoluta de votos requerida por ley para un triunfo en primera vuelta.
Bolsonaro obtuvo 47,33% de los sufragios y Lula alcanzó 44,81% al computarse 98% de los votos
Polarización
Lula cuenta con su base electoral en el empobrecido noreste, entre los votantes de bajos ingresos, los católicos y las mujeres.
"Quiero un Brasil con muchos derechos, derechos para la población, derechos humanos", dijo a la AFP Thifany Simoes, de 23 años, una cantante que votó por Lula.
Bolsonaro lidera en el sur, entre los más acomodados y los evangélicos.
"Voté por Flávio para no votar al Partido de los Trabajadores" de Lula, que "ya estuvo 20 años en el gobierno y no hizo nada", dijo en Brasilia Raphael Machado, un abogado de 45 años.
Unos 160 millones de ciudadanos estaban convocados a sufragar.
"Hice mi parte. ¡Estamos juntos", dijo el astro del fútbol Neymar en un mensaje en Instagram tras votar con la camiseta de su club, el Santos.
Hace cuatro años, el jugador apoyó a Jair Bolsonaro en su campaña por la reelección contra Lula.
Continuidad o cambio
Trump no ha respaldado explícitamente hasta ahora a Flávio Bolsonaro pero ha dicho que sigue "muy de cerca" las elecciones.
El republicano ha utilizado aranceles y sanciones para presionar a Brasilia, desde que su aliado Jair Bolsonaro fue juzgado por golpismo y condenado a 27 años de cárcel.
En los mitines de Flávio Bolsonaro, sus simpatizantes agitaron banderas estadounidenses e imágenes de Trump, mientras que muchos izquierdistas rechazan vehementemente toda influencia.
Victor Jorge Martins, un organizador de eventos de 25 años que votó a Lula en Brasilia, dijo a la AFP estar convencido de que "Flávio venderá Brasil a los extranjeros".
En pocos meses, Flávio Bolsonaro logró pisar los talones a Lula en las encuestas, incluso después de que se supiera que era investigado por corrupción en la financiación de un filme biográfico sobre su padre.
Ha prometido una férrea política contra la inseguridad, así como austeridad fiscal en medio del aumento de la deuda pública.
"Necesitamos un cambio. En el lugar donde trabajo ocurren muchos asaltos. Lo más importante es nuestra seguridad", dijo en Rio la bolsonarista Babiliana Figueira, una bombera de 40 años.
"Que defienda la naturaleza"
Lula, reconocido por los programas sociales que sacaron de la pobreza a millones de personas a principios de siglo, regresó al poder en 2023, después de ir preso por un enorme escándalo de corrupción y de que sus condenas fueran anuladas por motivos de forma.
Hace cuatro años derrotó a Jair Bolsonaro por apenas 1,8 puntos porcentuales en unas elecciones tumultuosas, que degeneraron en el asalto a las sedes de poder en Brasilia por parte de simpatizantes de Bolsonaro semanas después.
Durante el tercer mandato de Lula, la inflación se mantuvo a raya y el desempleo cayó, pero los brasileños se quejan del alto costo de vida y se muestran hastiados con la delincuencia.
También se redujo drásticamente la deforestación en la Amazonía, aunque el cambio climático estuvo ausente de la campaña, pese a la multiplicación de eventos extremos como sequías e inundaciones en el país.
"Los indígenas sufrimos mucho con los impactos ambientales. Por eso es importante elegir a un candidato que defienda nuestro territorio, que defienda la naturaleza", dijo a la AFP Tainara da Costa Cruz, una indígena de 22 años de la etnia Kambeba que vive en la ribera del Rio Negro, en el estado de Amazonas.








