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Policía

Los Ángeles tendrá un nuevo jefe de la Policía que defiende a los indocumentados

Tras ser nominado por el alcalde Eric Garcetti para la jefatura de la Policía angelina (LAPD), Michel Moore dijo que se enfocará en generar confianza en las comunidades minoritarias. En los últimos años, él ha supervisado y defendido las normas que protegen a los inmigrantes sin papeles.
5 Jun 2018 – 9:29 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.– Michel Moore, quien fue nominado este lunes por el alcalde Eric Garcetti para ser el nuevo jefe de la Policía de Los Ángeles (LAPD), es un veterano de la agencia que –entre otras cosas– ha respaldado políticas que protegen a los indocumentados. Moore ha revisado normas que benefician a esta comunidad, como la AB60 que les otorga licencias de manejo y el protocolo que prohíbe al LAPD confiscar por 30 días los autos de quienes no tienen documentos migratorios (así les evitan pagar 1,500 dólares para recuperarlos).

"Quiero continuar el impulso y generar confianza, particularmente en las comunidades de color", dijo en conferencia de prensa Moore, quien dirige las operaciones de patrullaje del LAPD. "Y mejorar la seguridad pública mientras construimos un departamento más diverso y representativo", continuó.

El elegido para dirigir el departamento policial de Los Ángeles ha estado en sus filas desde hace 36 años. Fue el ganador de una terna en la que estaban el hispano Robert Arcos, subjefe de la agencia, y el afroamericano Bill Scott, jefe de la Policía de San Francisco. Es la segunda vez en nueve años que un latino es uno de los finalistas para tomar las riendas del segundo departamento de policía más grande de Estados Unidos.

En enero, Charles Beck, el jefe saliente, anunció su retiro dejando atrás ocho años en los que abrió las puertas a oficiales latinos (ahora son el grupo más grande en la corporación) y respaldó políticas que protegieron a los migrantes.

La nominación de Moore ocurre cuando la Policía angelina realiza una campaña para ganar la confianza de los indocumentados, quienes han dejado de reportar crímenes y de colaborar con las autoridades locales por miedo a ser deportados por la administración de Donald Trump.

Para reducir ese temor, la agencia tuvo que participar en más de 100 foros de inmigración, se reunió con líderes comunitarios, colaboró con organizaciones, hizo alianzas con consulados latinoamericanos y distribuyó folletos con su política migratoria, que prohíbe colaborar con autoridades federales de inmigración.

¿El resultado? La institución indicó que la reducción de las denuncias entre hispanos por ataques sexuales pasó de un 23.5% el 30 de abril de 2017 a un más discreto 13.9% el 31 de diciembre de ese año.

La llegada de Moore, cuya nominación aún debe ser ratificada por el Concilio Municipal, parece intentar continuar las acciones del saliente jefe Charles Beck, quien se opone a pedirle a sus 10,000 agentes que apliquen las leyes migratorias, lo cual exige el presidente Trump. Su argumento es que los inmigrantes que han sido víctimas o testigos de crímenes dejarían de acercarse a la Policía. En el área metropolitana de Los Ángeles viven alrededor de un millón de personas sin papeles.


El supervisor de normas proinmigrantes

El alcalde Garcetti dijo que Moore ha abordado algunos de los desafíos más difíciles del departamento en los últimos años, como hacerse cargo de la estación de Rampart tras el escándalo de corrupción en la década de 1990 y trabajar con comunidades migrantes en temas de derechos civiles.

El funcionario municipal señaló que confía en que Moore, a quien describió como "uno de los profesionales de la policía más capacitados de Estados Unidos", logre mejorar los lazos del LAPD con las comunidades y que reduzca la tasa de crímenes en la ciudad.

El padre de Moore es vasco y este se registró en la nómina del LAPD como hispano. Sin embargo, no habla español.

Moore, de 57 años, ingresó al LAPD en 1981 y fue subiendo por distintos rangos hasta alcanzar el comando de operaciones del Buró Oeste de la agencia en 2004. Hace tres años fue designado como director de la Oficina de Servicios Administrativos, en la cual supervisa el presupuesto, entrenamientos y otras operaciones. Él ha estado a la vanguardia de los esfuerzos del LAPD para reducir los tiroteos fatales alentando a los oficiales a usar la pistola eléctrica y balas de perdigones.

"Él tiene una sabiduría increíble en lo que se refiere a estadísticas del departamento, cómo se maneja el patrullaje en la comunidad", señaló Rigo Romero, excapitán del LAPD a Univision 34.

Durante el gobierno de Antonio Villaraigosa (2005-2013), Moore estuvo encargado de supervisar un protocolo que prohibió a los agentes angelinos decomisar durante 30 días los autos conducidos por indocumentados que no tenían licencia de manejo. Esta norma se estableció al descubrir que las compañías de grúas se estaban llenando los bolsillos a costillas de los inmigrantes.

Ya en la administración de Garcetti, revisó los beneficios de la ley AB60, que desde 2015 permite a los indocumentados obtener una licencia de conducir. "Está funcionando maravillosamente y ha cumplido con su propósito original que es permitir a las personas que manejen legalmente sin importar su estatus migratorio", dijo Moore un año después de que dicha legislación entrara en vigor.

Entre los retos que le esperan a Moore se encuentran las críticas por los tiroteos en los que han muerto hispanos y afroamericanos. Siendo un joven agente del LAPD, el propio Moore estuvo bajo investigaciones de rutina por herir a un hombre y matar a otro, aunque en ambos casos se confirmó que actuó apropiadamente. De hecho, se descubrió que el sujeto al que le disparó fatalmente en la cabeza en 1986 había matado a su esposa con una escopeta. Por este acto él recibió la Medalla al Valor.

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