null: nullpx
Tiroteos

La policía justifica el tiroteo que dejó a un latino sin parte del cerebro

La Comisión de Policía de Los Ángeles determina que el oficial que disparó a la cabeza de un hombre desarmado actuó conforme a la política del uso de fuerza letal al considerar que había razones suficientes para creer que se trataba de una amenaza.
20 Abr 2016 – 09:56 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.- El oficial de la Policía de Los Ángeles (LAPD) que disparó a la cabeza a un inmigrante guatemalteco al que tuvieron que retirar una cuarta parte del cerebro para salvarle la vida, actuó conforme las políticas para el uso de fuerza letal, resolvió este martes una comisión ciudadana que supervisa a la corporación policíaca.

El guatemalteco Walter de León, de 49 años de edad, recibió un impacto de bala en la cabeza cuando el 19 de junio de 2015 dos policías creyeron que se trataba del hombre armado que minutos antes habían reportado al 911 en el vecindario Los Feliz.
Los policías creyeron que Walter escondía un arma en la toalla que llevaba envuelta en una mano por lo que pidieron arrojarla y al no hacer caso uno de los oficiales, identificado como Cairo Palacios, le disparó tres veces.

Una de las balas entró por el ojo derecho de Walter y le atravesó el cerebro, lo que obligó a que los médicos tuvieran que realizar varias operaciones de alto riesgo que implicaron quitarle una cuarta parte de la masa encefálica.

Walter logró sobrevivir, pero quedó con el rostro desfigurado, paralítico, sin un ojo y visión parcial del otro, con deficiencia en el habla, orientación, oído y memoria, y sin sensibilidad en la mitad izquierda del cuerpo.


A 9 meses del tiroteo, la Comisión de Policía emitió un reporte de su investigación que coincide con la evaluación del caso que hizo el jefe del LAPD, Charlie Beck, al señalar que el oficial Palacios tuvo razones suficientes para creer que el hombre representaba una amenaza.

El reporte de la Comisión de la Policía refiere que varios automovilistas que esa tarde estaban atorados en el tráfico dijeron que el hombre parecía tener un arma debajo de la toalla.

Por su parte, el jefe Beck señaló que el sospechoso mostraba comportamiento de alguien que está padeciendo una enfermedad mental o que estaba bajo la influencia de alcohol o drogas.

Walter no pudo ser contactado de manera inmediata, pero en entrevista reciente con Univision Los Ángeles dijo que poco es lo que recuerda de aquel día y que no entiende por qué le dispararon, ya que ese día había salido a realizar su acostumbrada caminata al parque y que la toalla que llevaba era para secarse el sudor.

Los dos oficiales indicaron en su reporte de ese día que al transitar por el bulevar Los Feliz escucharon el grito de un hombre que se dirigía hacia ellos y que les apuntaba con lo que creyeron era un arma envuelta en un trapo.

Los oficiales bajaron de la patrulla, le pidieron que arrojara el arma en varias ocasiones hasta que uno de ellos, el oficial Palacios, con nueve años de servicio, disparó su pistola.

Ningún tipo de arma fue encontrada en las manos de Walter ni en la escena del tiroteo.

Lea también:


Más contenido de tu interés

Actualizaciones importantes Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad a partir del 19 de febrero de 2020.