El 26 de diciembre de 2021, Abel Acosta entró en una tienda en Garland, Texas, y disparó contra varios adolescentes. Tres murieron y el sospechoso huyó con ayuda de su padre. Más de cuatro años después, el caso sigue abierto: el FBI ofrece una recompensa de 50,000 dólares por información que permita ubicarlo.