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Inmigración

Este cocinero e inmigrante de Oaxaca le canta al desamor en California

Llegó a los 14 años a Estados Unidos y ha trabajado en el campo y en restaurantes. Su sueño es consolidarse como cantante.
26 May 2020 – 05:40 PM EDT
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El inmigrante Claudio Aquino dejó su entrañable pueblo de Asunción Ocotlán, en el estado mexicano de Oaxaca para tratar de mejorar su vida en Estados Unidos.

Así, en el 2000 llegó a California a los 14 años, donde comenzó a trabajar en diversas labores, como el campo y los restaurantes.

“Hemos venido desde abajo, aprendí lo que es el trabajo de campo, me vine a los Estados Unidos a buscar una vida”, dijo.

“Los que decidimos venirnos a Estados Unidos buscamos un futuro nuevo y nos arriesgamos a muchas cosas, como inmigrante tienes que sufrir, que pasar hambre. Llegas a un lugar donde no es tu pueblo y te tienes que adaptar”.

Claudio actualmente se desempeña como cocinero en un restaurante en San Diego que se dedica a preparar desayunos y comidas.


Una pasión que lo consume

Desde niño, la pasión por la música no lo ha dejado tranquilo, así que también siguió desarrollando su gusto por cantar, especialmente a los corazones rotos.

Por ello, comenzó a trabajar con algunas agrupaciones musicales y más tarde grabó algunos temas de otros autores que se publicaron en el disco “La Tumba de un Loco”.


De su trabajo en estas agrupaciones le vino su nombre artístico de ‘Gallito Akino’.

“Yo crecí con la música romántica, tanto grupera como banda y decidí irme por ese género, cantarle al amor, cantarle al desamor porque pienso que llega un momento en que todos nos enamoramos en la vida”, dijo.

Antes de la pandemia, Claudio se había presentado en diversas ciudades de California, desde Sacramento hasta San Diego.

Un mensaje de aliento

Claudio, quien ha pasado por dificultades laborales al igual que mucha gente durante la pandemia del coronavirus, aconsejó a los inmigrantes que no se desesperen y confió en que esta crisis pasará y poco a poco se irán retomando las actividades de antes.

“Esto nos ha servido de muchas maneras, a veces nos olvidamos de dónde venimos, agarramos cheque cada fin de semana y te olvidas de tu gente, de tus padres, de todo lo que sufriste”, dijo.

“Y este es el momento que nos hizo reflexionar de muchas formas diferentes, pues te quedas sin trabajo, pero mientras haya vida y salud, no se desesperen. Estamos en un país donde hay oportunidades, hay que buscarlas sin olvidar de dónde venimos”.

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