Criminalidad y Justicia

Antivacunas piden que los tribunales frenen la ley que obliga a inmunizar a los niños en California

La nueva ley que entró en vigor el 1 de julio requiere que los niños sean vacunados para ir a la escuela y elimina la exención por motivos personales o religiosos de los padres. Una demanda presentada en San Diego asegura que esta medida atenta contra el derecho a la educación del niño que no está inmunizado.
6 Jul 2016 – 8:26 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.- En un último intento de frenar la vacunación obligatoria en California, varias familias presentaron una demanda en un tribunal estatal de San Diego en la que argumentaron que la ley SB 277, que entró en vigor el 1 de julio, es inconstitucional y debería impedirse su aplicación.

La SB 277 prohíbe que los niños que incumplan con el calendario de vacunación establecido por las autoridades sanitarias sean admitidos en escuelas de primaria y secundaria, tanto públicas como privadas, lo que deja a sus padres con opciones de escolarización que pasan, fundamentalmente, por la educación en el hogar.

A juicio de los demandantes, la nueva ley firmada por el gobernador Jerry Brown en junio de 2015 (y cuya aplicación se pospuso hasta el fin del año escolar), atenta contra el derecho fundamental de los menores a la educación, algo que recoge la constitución estatal.

Hasta el año pasado, California permitía que los padres argumentaran razones personales o religiosas para impedir que sus hijos fueran vacunados, lo que hizo que en algunas escuelas un 30% de los alumnos carecieran de las inmunizaciones requeridas para su edad, según datos del Departamento de Salud de California.

En el último curso, la media de vacunación escolar ha subido en el estado, aunque muchas instituciones privadas no facilitan los datos a las autoridades para el conteo. Las estadísticas diponibles indicaron que un 90% de los niños menores de 4 años que asistían a centros de "child care" cumplía con el calendario de vacunación, una cifra que era de casi un 93% en Kindergarten y cerca de un 98% para estudiantes de séptimo grado.

Se considera que un grupo está protegido contra una enfermedad cuando entre un 92 y un 95 por ciento de sus miembros está vacunado, esto genera la inmunización colectiva, es decir, que es altamente improbable que alguien se contagie incluso si no estuviera vacunado.

Las familias que rechazan las vacunas sostienen que se inmuniza en exceso sin que los efectos secundarios estén bien estudiados y muchos se aferran a la teoría de que esta práctica causa autismo, algo que no ha sido demostrado científicamente.

La ciencia sí ha comprobado que la aplicación de vacunas ha conseguido erradicar con lacras que mataban a miles de personas en EEUU, tal es el caso del sarampión, la difteria o la rubeola, según el Centro para el Control y la Prevención de enfermedades (CDC), que insiste en la necesidad de mantener la inmunicación colectiva para evitar que aparezcan nuevos brotes.

En 2015, el número de casos de sarampión en EEUU fue 189, una cifra que está dentro de la media de los últimos años, si bien la mayoría de ellos se debió al contagio producido en el parque Disneyland en Anaheim. En total se contabilizaron 147 afectados. Se cree que el portador del virus se infectó fuera de EEUU. La mayoría de los enfermos nunca se había vacunado contra el sarampión o desconocía esa información.

Este incidente fue el que propició el proyecto de ley SB 277 y su rápida aprobación en la Asamblea, el Senado y, por último la rúbrica de Brown el 30 de junio de 2015.

Lea también:


Más contenido de tu interés