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Leyes y Prohibiciones

Agentes del LAPD no podrán decomisar mercancía a vendedores ambulantes

Como parte del proceso para despenalizar la venta ambulante en Los Ángeles, los concejales aprobaron dos nuevas ordenanzas que establecen un sistema de multas y la eliminación del récord criminal.
16 Feb 2017 – 7:20 PM EST

LOS ÁNGELES, California.- Mientras el Concejo Municipal establece un sistema de permisos para vendedores ambulantes, los agentes de la Policía de Los Ángeles (LAPD) podrán imponer multas, ya que el comercio callejero aún es ilegal, pero no podrán decomisar mercancía, de acuerdo con una nueva ordenanza aprobada este miércoles.

Los concejales de Los Ángeles también aprobaron que el comercio callejero no represente un delito menor, sino una infracción, y que en caso de que el vendedor no pague esa multa, tampoco se considere una penalidad criminal.

La fórmula para imponer esas multas sería similar a las infracciones de estacionamiento, las cuales al no pagarse no se convierten en delito, sino en penalidades administrativas, como la suspención de la licencia de manejo o del registro del vehículo.

La multa por vender en la calle, en tanto no haya permisos de la ciudad, será de $250, pero en caso de reincidir subiría a $500 y luego a $1,000.

El decomiso de mercancía por parte del LAPD y del Departamento de Salud ha sido un reclamo constante de los ambulantes, ya que a decir de ellos mismos, es donde más pierden porque la mayoría de las veces no pueden recuperarla.

Sin embargo, las autoridades no aclararon si el Departamento de Salud podrá seguir confiscando los alimentos que venden los puestos de comida callejera que no tienen permiso, como los carritos de hot-dogs, de pupusas, de tamales o de frutas, entre otros.

Las ordenanzas aprobadas este miércoles requieren de la firma del alcalde Eric Garcetti para que entren en efecto de manera inmediata.

En Los Ángeles, la única ciudad gran del país donde el comercio callejero es ilegal, se estima que hay alrededor de 50,000 vendedores ambulantes y gran parte de ellos son indocumentados.

Al enfrentar delitos menores por esa práctica laboral, los vendedores ambulantes están expuestos a ser identificados por las autoridades de inmigración una vez que caen en el registro criminal de huellas.

El año pasado 22 vendedores ambulantes de Los Ángeles fueron condenados por vender en la calle y otros 13 estaban en proceso, lo que significa que su récord criminal no está limpio a pesar de ser un delito menor. Eso es lo que las nuevas ordenanzas evitarían, que sean fichados por su actividad callejera como paletero, frutero, tamalero, etc.

Las ordenanzas aprobadas por el Concejo Municipal para regularizar las ventas callejeras son parte de las medidas que ha tomado Los Ángeles para proteger a los inmigrantes indocumentados radicados en la ciudad de las políticas del presidente Donald Trump.


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