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Asesinatos

En menos de 37 segundos matan y roban al dueño de un camión de tacos en Houston

Un video de vigilancia captó el momento cuando la víctima dejó una tienda de barrio al oeste de la ciudad y en instantes fue abordado por cuatro sujetos armados que bajaron de un vehículo. Uno de ellos llevaba un rifle y disparó a sangre fría contra el comerciante. La policía identificó al sospechoso del asesinato como Anthony Conway y se le interpusieron cargos, pero aún no lo han arrestado.
12 Jun 2019 – 5:25 AM EDT

HOUSTON, Texas. – Enrique Ramírez Ayala, de 49 años, era dueño de un camión de tacos y el pasado jueves 6 de junio fue asesinado en un aparente robo cometido por cuatro sospechosos de raza negra, según el reporte de la policía local.

Este martes se conoció que la policía ya identificó y le interpuso cargos de asesinato con posibilidad de pena capital al sospechoso de disparar y matar al comerciante. Se trata de Anthony Conway, de 21 años, quien tiene historial delictivo en el condado Harris. El sujeto aún no ha sido arrestado.

La esposa de la víctima les dijo a los oficiales en la escena del crimen que su esposo siempre llevaba consigo dinero en efectivo por las ventas de su negocio, según se lee en el documento de la acusación contra Conway.

Los detectives encontraron el cuerpo de Ramírez Ayala tirado bocarriba, con los bolsillos de sus pantalones afuera y nada de dinero.

Al revisar un video de vigilancia de la tienda donde estuvo previamente la víctima, los investigadores notaron que Ramírez Ayala salió del establecimiento a las 11:53 pm y se dirigió a su camioneta. Instantes después, un auto Hyundai Sonata blanco se estacionó al lado y cuatro sospechosos se bajaron con armas.

El conductor del vehículo, quien vestía una chaqueta amarilla con capota azul y una línea roja en el área del pecho, portaba un rifle y al aproximarse a Ramírez Ayala le disparó. Cuando la víctima estaba tendido en el suelo, bocabajo, otro de los sospechosos que bajó del Hyundai Sonata se acercó, lo volteó y le esculcó los bolsillos. Conway, mientras tanto, regresó con su rifle al auto y pronto todos huyeron del lugar a alta velocidad.

Desde el momento en que el comerciante dejó la tienda hasta cuando los sujetos se dieron a la fuga pasaron 37 segundos. Lo mataron y lo robaron en 37 segundos.

Las placas del auto que usaron los sospechosos quedaron registradas con claridad en la grabación y los detectives pudieron identificar a quien pertenecía y dar con su dirección.

Pronto se pusieron en contacto con esa persona, una mujer que declaró haberle prestado su auto a Conway por 30 minutos esa noche, alrededor de las 11:09. La testigo detalló que cuando el sujeto fue a recoger el Hyundai Sonata llevaba puesta la peculiar chaqueta amarilla. Al cabo de 30 minutos Conway no había devuelto el vehículo y la mujer lo llamó a las 11:47 pm, pero nadie le respondió.

Al final, el sujeto regresó a la residencia de la dueña del automotor pasada la medianoche (12:25 am). En ese momento todavía llevaba puesta la chaqueta amarilla. La mujer dijo que luego lo llevó hasta su residencia.

Todos estos detalles están consignados en la acusación contra Conway.

Cuando el detective le mostró a la mujer el video de vigilancia donde se ve al conductor bajarse del Hyundai, esta dijo que estaba “100% segura” de que el sujeto que llevaba el rifle era Conway.

Tras observar el video, los investigadores concluyeron que la causa de muerte del señor Ramírez Ayala fue por disparos con arma de fuego y que el motivo del tiroteo fue por robarle lo que sea que llevara consigo.

“Claramente tenemos a un comerciante local, una víctima inocente que trabajaba para sostener a su familia, a quien mataron con un rifle por quitarle su dinero. Luego nos dimos cuenta de que uno de los sospechosos al que la policía busca por este asesinato hizo esto hace un año… le disparó a una victima indefensa en la cara dos veces y le robó su dinero. Esta persona solo recibió seis meses de prisión”, dijo a Univision 45 Joe Gamaldi, jefe del sindicato de la policía de Houston.

Gamaldi asegura que Conway consiguió un acuerdo con la fiscalía del condado Harris y cuestiona a la fiscal de distrito, Kim Ogg, por haberle imputado solo el cargo de porte ilegal de armas y haberle reducido la sentencia.


Ante esta denuncia, Dane Schiller, vocero de la fiscalía dijo que hay información privada y personal con relación al último arresto de Conway que no se puede discutir en público, pero que esa información influyó en la decisión del ente acusador a la hora de acordar con el sujeto una declaración de culpabilidad por porte ilegal de armas.

“Nuestros pensamientos están con la familia de Enrique Ramírez Ayala. A Anthony Conway se le interpuso el cargo de asesinato con posibilidad de pena capital y si es hallado culpable nunca pondrá un pie afuera en esta comunidad ni en ninguna comunidad. Enfrenta vida en prisión o la pena de muerte”, agregó.


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