HOUSTON, Texas- Un jurado federal declaró culpable a Eduardo Nevares, de 46 años, por posesión con intención de distribuir metanfetamina y por portar un arma de fuego siendo un convicto.
Declaran culpable a hombre por traficar metanfetamina con pureza del 96% en el área de Houston
Un jurado federal declaró culpable a Eduardo Nevares de traficar metanfetamina y portar un arma siendo convicto, tras una persecución que terminó cuando su vehículo se estrelló en el campo de béisbol de una escuela pública en Alief. La defensa sostuvo que el hombre no sabía de la droga hallada en el automóvil.
La decisión llegó el 8 de octubre, tras cerca de dos horas de deliberación y un juicio que se extendió por dos días.
El caso se originó cuando agentes intentaron detener a Nevares por tener la registro del vehículo vencido.
El inicio de una larga persecución
En lugar de detenerse, el hombre inició una persecución que terminó cuando su automóvil atravesó dos cercas de malla y se detuvo sobre un campo de béisbol de una escuela pública en Alief, Texas.
Después del choque, Nevares intentó escapar a pie, pero fue capturado por las autoridades. Los agentes hallaron una pistola calibre .45 en el asiento del conductor, además de metanfetamina y cocaína en uno de sus bolsillos.
Una revisión posterior del vehículo permitió localizar más de una libra de metanfetamina, con una pureza del 96%. También fueron encontradas bolsas plásticas, una báscula y cargadores de pistola cargados.
Durante el juicio, la defensa sostuvo que Nevares no sabía que había metanfetamina dentro de una bolsa deportiva negra ubicada en el asiento trasero. El jurado descartó esa versión y lo encontró culpable de ambos cargos.
Los posibles escenarios para Nevares
El juez federal David Hittner, quien presidió el proceso, fijó la sentencia para el 29 de diciembre. En esa audiencia, Nevares podría recibir una pena de hasta cadena perpetua y una multa máxima de 10 millones de dólares.
El hombre permanecerá bajo custodia mientras espera la sentencia.
La investigación fue realizada por la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos y el Departamento de Policía de Houston, con apoyo del Laboratorio Sur Central de la Administración para el Control de Drogas. Los fiscales federales Charles Hagerman y Tanja Titre representan al gobierno en el caso.



























