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Univision 45 Investiga

Cientos de detenidos por infracciones de tráfico terminan en manos de la Patrulla Fronteriza

Mucho antes de que entrara en vigor la ley SB4 en Texas, que faculta a las agencias policíacas locales a cooperar con autoridades migratorias, cientos de personas habían sido entregadas por la patrulla de carreteras a la agencia de Aduanas y Protección Fronteriza
15 Mar 2019 – 09:34 PM EDT
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HOUSTON, Texas. – “Ayúdenos, oiga”, fue la súplica desesperada de una madre a una oficial de la patrulla de carreteras de Texas quien la entregó a autoridades migratorias luego de una infracción de tráfico.

Pero este caso no es único ni poco frecuente. Mucho antes de que entrara en vigor la ley SB4 en Texas, que faculta a las agencias policíacas locales a cooperar con las autoridades federales en la identificación de indocumentados, la medida ya era implementada de facto por oficiales de la patrulla de carreteras.


Así lo pone de relieve una investigación de Univision que analizó videos, audios y documentos oficiales relacionados con casos de paradas de tránsito a inmigrantes indocumentados que luego fueron entregados a la Patrulla Fronteriza por autoridades texanas.

‘Guadalupe’ es una madre de cinco hijos que vivía en el sur de Texas antes de ser deportada luego de su encuentro con la patrulla de carreteras.

Todo comenzó un domingo de febrero de 2017 cuando la mujer, junto a su esposo y uno de sus cinco hijos, regresaba a casa después de misa en una parroquia de Brownsville, una ciudad fronteriza de Texas.

Guadalupe (nombre ficticio para proteger su identidad) conocía muy bien el camino, pero era ajena a lo que ese día le deparaba la suerte.

Pasaban las 12 del mediodía cuando una oficial de la patrulla de carreteras de Texas, adscrita al Departamento de Seguridad Pública (DPS por sus siglas en inglés), mandó a detener el auto en el que Guadalupe viajaba como pasajera. En ese instante comenzó para la mujer un verdadero calvario.

“Esta zona es de 55 millas por hora, no de 71”, dijo la oficial al conductor del vehículo. Se trataba de Luis, el esposo de Guadalupe, un indocumentado que no tenía licencia de conducir. “¿Su esposa tiene licencia?”, le preguntó la oficial. Pero Guadalupe tampoco tenía documentos.

El intercambio de Guadalupe y su esposo con la oficial fue grabado por la cámara de la patrulla.

Cuando la oficial supo que se encontraba ante la presencia de dos inmigrantes indocumentados, llamó la atención de un efectivo de la Patrulla Fronteriza que se encontraba en la misma estación de gasolina donde Luis se detuvo luego de recibir la señal de alto.

Alertado por Guadalupe sobre lo que estaba ocurriendo, uno de los hijos de la pareja se apresuró para llegar al lugar donde recibió una noticia que lo conmovió hasta las lágrimas. “La Patrulla Fronteriza se va a llevar a tu papá”, le dijo la oficial de DPS al joven de 17 años. “Ayúdenos, oiga” le pidió Guadalupe a la oficial que respondió diciendo que ella estaba haciendo su trabajo.

“Son cuatro hijos que nos necesitan aquí”, le comentó Luis a la patrullera. “Yo entiendo todo eso […] Pero si no hubiera venido arriba de la velocidad no lo paramos”, le respondió la oficial.

Menos de 30 minutos pasaron antes de que oficiales de la Patrulla Fronteriza pusieran en custodia al esposo de Guadalupe. Él fue detenido y llevado a un centro de ICE, mientras que a Guadalupe la deportaron casi de forma inmediata.

Seis horas después de que la oficial de DPS detuviera a Luis por manejar 16 millas por encima de lo permitido, su esposa ya estaba de regreso en México. Oficiales de ICE la llevaron a Matamoros, Tamaulipas, donde vivía antes de ingresar sin documentos a Estados Unidos.

Le dijeron que no podía comparecer ante un juez de inmigración ya que en el pasado había pagado el parto en Estados Unidos de uno de sus hijos a través de Medicaid sin calificar para ese beneficio.

“Recuerdo todo lo que pasó con mucha tristeza, porque nosotros no somos gente mala. Nosotros queríamos estar allá por nuestros hijos. Andábamos cortando jardines, limpiando carros, limpiando casas. Andábamos haciendo la lucha por ellos”, explicó Guadalupe a Univision, vía telefónica desde México.

Al esposo de Guadalupe lo deportaron 40 días después cuando la dilación de su caso lo hizo tomar la decisión desesperada de firmar una salida voluntaria.

Ahora Guadalupe y su esposo se dedican a cortar y pelar nopales, cuyas bolsas venden en 10 pesos mexicanos cada una. Con suerte venden 8 diarias, con lo que juntan unos 560 pesos a la semana (unos 30 dólares) con los que apenas les alcanza para cubrir sus necesidades básicas. Los hijos de la pareja de 8, 18, 21 y 23 años se quedaron en Estados Unidos bajo el cuidado de una tía y de la hermana mayor, que ya tiene trabajo. El joven de 21 años tiene necesidades especiales.

Cifras de paradas de tráfico que terminan en arrestos de inmigración

El caso de Guadalupe y su esposo no es aislado. Entre enero y febrero de este año, 81 personas fueron entregadas por oficiales estatales a la Patrulla Fronteriza en Texas, según datos de DPS. Otras 747 entregas ocurrieron en 2017.

De acuerdo con la periodista Debbie Nathan, quien trabaja para la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU por sus siglas en inglés), estos números no reflejan toda la verdad.

"Recibimos muchos reportes de gente en la comunidad y cuando pedí a DPS sus infracciones y más información, no había nada acerca de ser entregados a la Patrulla Fronteriza, aunque tuvimos mucha evidencia y el DPS admitió que sí (había entregas que no habían sido registradas)".

Univision obtuvo otros tres videos en los que aparecen oficiales de la patrulla de carreteras entregando a conductores y pasajeros a la Patrulla Fronteriza después de una detención de tráfico.

En entrevista con Univision en julio del año pasado, el gobernador Greg Abbott aseguró que el Estado solo colaboraba en la detención de indocumentados con historial delictivo.

"Lo que el DPS está haciendo es trabajando para erradicar las pandillas que llegan a Texas”, expresó Abbott.

Pero ni Guadalupe, ni su esposo tenían antecedentes penales en Estados Unidos.

"En mi opinión (esto) no es razonable (que oficiales de DPS ausculten sobre el historial migratorio de los pasajeros en vehículos intervenidos por una infracción de tráfico), porque si una persona está siendo detenida porque tuvo una infracción de tránsito, la persona que está conduciendo es quien tiene que rendir cuentas a ese oficial. Yo no creo que el pasajero tenga nada que responderle al oficial" sentenció la abogada de inmigración Naimeh Salem.

Añadió que toda persona que se encuentre en Estados Unidos, con o sin autorización, esta cobijada por la Constitución, que permite a las personas permanecer en silencio ante las preguntas de los oficiales de policía.

De los casos revisados por Univision se destaca el de un joven, padre de un niño de 5 años y una niña de 8 meses, fue entregado a las autoridades federales luego de que el auto en el que viajaba como pasajero fue detenido por un foco fundido.

En otro incidente, una mujer de mediana edad, terminó en manos de la Patrulla Fronteriza luego de ser intervenida por oficiales de DPS porque el tinte de sus ventanas estaba muy oscuro.

Al cuestionar a DPS sobre la diferencia entre lo que dijo el Gobernador Abbott a Univision y lo que están haciendo oficiales de la patrulla de carreteras, la agencia se limitó a referirnos a su política sobre la cooperación con autoridades federales.

El documento de una página faculta a sus oficiales a pedir documentos a aquellos conductores que detengan por la comisión de alguna infracción o delito. El estipulado no hace referencia alguna a quienes viajan como pasajeros.

Esta colaboración de las agencias policiales del estado con la Patrulla Fronteriza está infundiendo miedo.

“Mucha gente no solo tiene miedo a ser aprehendido por los servicios migratorios, sino que también están dejando de ir a las clínicas y están dejando de colaborar con la autoridad en reportar crímenes”, según el director ejecutivo del Instituto de Política Migratoria (MPI, por sus siglas en inglés) que el martes hizo público los resultados de una investigación sobre los efectos de la política migratoria del gobierno Trump.

En Houston, por ejemplo, el reporte de casos de violaciones sexuales contra mujeres hispanas se redujo en un 43% durante los primeros 3 meses del 2017, mientras que entre las mujeres no hispanas el descenso fue de solo 8%. Además, las dos principales organizaciones sin fines de lucro que ofrecen programas de salud a la comunidad experimentaron un declive de casi el 50% en el número de pacientes sin documentos durante el mismo periodo.

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