DALLAS, Texas. Miles de familias en Texas tenían hasta la noche del martes para pedir un voucher escolar, pero un juez federal cambió el calendario a última hora.
Juez ordena a Texas extender plazo de vouchers escolares tras demanda de escuelas islámicas
Un juez federal ordenó a Texas extender el plazo para solicitar vouchers escolares hasta el 31 de marzo tras una demanda de padres musulmanes y escuelas islámicas que denuncian exclusión del programa estatal.
La orden llegó después de una demanda presentada por padres musulmanes y escuelas privadas islámicas que acusan al estado de excluirlas del programa por motivos religiosos.
El juez federal Alfred Bennett ordenó extender hasta el 31 de marzo la fecha límite para solicitar los fondos públicos que podrán usarse en escuelas privadas o educación en casa durante el ciclo 2026 a 2027.
La decisión responde a una disputa sobre quién puede participar en el nuevo programa estatal y bajo qué reglas.
La demanda por exclusión de escuelas islámicas
La demanda fue presentada por cuatro padres musulmanes y tres escuelas privadas islámicas.
Los demandantes sostienen que Texas discriminó contra su fe al dejar fuera a escuelas islámicas del programa.
El centro de la controversia es la oficina del contralor estatal, encabezada por Kelly Hancock, que administra el programa de vouchers.
Según la información presentada, Hancock impidió la participación de escuelas islámicas por señalamientos de que algunas estarían vinculadas con organizaciones terroristas extranjeras.
Según CAIR-Texas, el juez consideró “preocupante” que ninguna escuela islámica haya sido aprobada para participar en el programa.
La organización celebró la extensión del plazo y dijo que todas las familias, sin importar su fe, merecen el mismo acceso a oportunidades educativas financiadas con recursos públicos.
Antes de la orden judicial, el plazo vencía a las 11:59 de la noche del martes.
Ahora las familias tendrán hasta el 31 de marzo para presentar su solicitud.
Más solicitudes que dinero disponible
La batalla legal ocurre mientras el programa recibe más solicitudes de las que puede cubrir.
Hasta el lunes por la tarde, las familias habían presentado aplicaciones para más de 200 mil estudiantes.
Sin embargo, el estado cuenta con mil millones de dólares para financiar el programa, una cifra que no alcanzará para todos.
Más de 2,200 escuelas privadas ya aceptaron participar, según la oficina del contralor.
La mayoría de las familias con hijos en escuelas privadas recibiría alrededor de 10,500 dólares al año.
Los estudiantes educados en casa podrían recibir hasta 2,000 dólares.
Los niños con discapacidades podrían obtener hasta 30,000 dólares, según su costo educativo.
Mientras tanto, el caso abre una pregunta más amplia: si el programa será aplicado con las mismas reglas para todas las familias o si la pelea por el acceso apenas comienza.
















